Capitulo 18: Te extraño...

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********Actualizacion SORPRESAAAA

Lo hice por 2 motivos: 

1° Da una pequeña introduccion al capitulo que escribí, osea el 19.

2° Porque ya vi las peliculas de Sinsajo, ya edite todo y ya no tengo nada que hacer hasta el viernes, así que aquí lo tienen, es cortito pero bueh********

El día en Madrid podría definirse en una sola palabra. Terrible. No porque hubiera pasado algo. Sino porque el día era terrible, lloviendo como si el cielo se fuera a caer. Un frio que te mueres, estaba en mis días y para colmo estaba yo sola. Celina prácticamente se la vivía en casa de Willy. La televisión pasaba programas muy aburridos y el internet se había caído. No podía ser mejor mi día. Sumándole el horrible miedo a los truenos... podría darme un tiro en este momento.

-putos todos- susurre mientras me envolvía en la manta, un rayo ilumino la habitación y la luz se fue. Me pare hasta la ventana y la calle estaba oscura. Rodé los ojos y volví a la cama. Tome mi celular y le mande un mensaje a Rubén.

-hey

-que pasa –contesto unos minutos después

-se fue la luz... ¿estás haciendo algo?

-estoy pasando por ahí, en unos minutos llego

-vale, las llaves están debajo del tapete.

Deje el celular y observe todo a mí alrededor, no era como que necesitara la compañía de Rubén, pero sí de alguien que me conociera. Willy ni loco maneja con este clima y Alex mucho menos. Rubén sé que era un poco más animado y si vendría por eso fue mi opción. La puerta se abrió y en un instante se cerró

-Elia

-en el cuarto- dije acurrucándome en la cama. Los pasos se escucharon cada vez más cerca, hasta que la puerta se abrió dejándome ver al chico alto.

-hey, que paso

-se fue la luz- dije haciendo un espacio en la cama, se acercó y se recostó, se quitó los zapatos y se cubrió con la manta que había.

-hola- dijo cuando ambos nos miramos

-hola...- hice una mueca, malditos ovarios

-ven- dijo sentándose mientras recostaba mi cara sobre su pecho. Comenzó a hacer círculos en mi estómago, sus manos estaban frías y la piel se me puso de gallina. Luego mi piel se acostumbró a su temperatura hasta que tomo un calor agradable.- mejor

-muchísimo- dije sonriendo- siempre que hacías eso era como si me quitaran los ovarios y los arrojaba a los buitres cuando estaba en mis días o cuando tenía miedo.

-sí, recuerdo todo eso. O cuando te preparaba ese feo té y te lo tomabas solo por el hecho de hacértelo yo

-no sabía tan mal, calmaba mis cólicos-conteste riendo. Comenzamos a recordar viejos tiempos de cuando ambos aun éramos novios y sentí cierta nostalgia, tal vez porque estaba sensible o tal vez porque en el fondo aun extrañaba todo eso.

-parece que la lluvia se fue- dijo mirando la ventana- quieres que prepare algo, un té tal vez

Reí ante su comentario, la luz volvió y el ambiente se quedó en silencio, se levantó y apagó la luz, volvió a recostarse y soltó un suspiro.

-te extraño- dijo en un susurro

-Rubén

-los últimos 5 años no fueron los mejores, siempre creí que algún día tendría los huevos necesarios para ir, tomar un avión y buscarte en Londres para rogarte que te casaras conmigo. Que dirías que sí y volveríamos a seguir con nuestra vida de siempre.

- Rubén- dije mirándolo, él estaba viendo fijamente la puerta

-pero, creo que ahora te he perdido, cambiaste de una manera que creí que no era posible. Encontraste un asombroso trabajo, una buena familia...

-Rubén- dije tomándolo de la cara, obligándolo a mirarme- tú fuiste un maravilloso novio pero ambos hemos crecido y... tú tienes tu vida y yo la mía

-pero yo no tengo vida... porque mi vida eres tu- dijo y después me beso. Me beso como si nuestras vidas dependieran de ello, sus suaves labios atraparon los míos... yo no podía hacer nada. Me estaba hechizando y yo también lo extrañaba. Sus besos, sus caricias, sus mimos, todo. Sus tardes de videojuegos, sus viernes de tortitas, sus berrinches, sus defectos y todo lo que formaba a Rubén, todo lo había extrañado. Nunca deje de quererlo. Me sentó frente a él y luego se separó. Me miro suplicante, sus ojos brillaban y se veían hermosos, sus labios rosados formaban una línea recta, como iba a dejar de quererlo

-nunca deje de amarte- dijo juntando nuestras frentes, nuestras respiraciones eran un poco agitadas y nuestros ojos ya estaban conectados.

-yo tampoco- dije luego de unos largos segundos

-dime que podemos intentarlo, dímelo por favor.

-Rubén... esto... es más complicado... necesito tiempo

-yo prometí esperarte todo lo que fuera necesario y te he esperado 5 años... y te seguiré esperando otros 5 si son necesarios.

Le sonreí, deje un casto beso en sus labios y me volví a recostar a su lado. A pesar de todo, le seguía queriendo.

*********

Listo, espero y les haya gustado, me duele mi cabeza, me arden mis ojos, me duele todo y que PU**O CALOR DE MIERCOLES HACE AQUÍIII!!!!

Nos leemos luego ;)

MH

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