Nico.
Me desperté por la luz del sol que entraba por la ventana del auto, vi hacia me lado izquierdo y pude observar a mi pequeña hermana dormir tranquilamente, comienzo a tenerle envidia por poder dormir aunque le de toda la luz en la cara.
- que bueno que despertaste, hijo - mire a mamá, quién parecía no haber dormido en toda la noche.
- ya vamos a llegar a nuestra nueva casa - dijo papá con un tono de entusiasmo, después miré el portavasos donde había unos cinco vasos de café vacío.
Eso explica tanto.
- despierta por favor a tu hermana, no falta mucho y necesitaremos que nos ayude a bajar las cosas.
- sí mamá - me giré hacia ella moviendo su brazo repetidas veces mientras mencionaba su nombre, lo cual no parecía funcionar muy bien.
- Nico, deja de molestar - gruñó tallándose los ojos con sus manos.
- ya vamos a llegar, no puedes estar dormida más tiempo.
- ¿en serio?
- sí enana.
- sólo eres más alto por 5 centímetros.
- pero sigo siendo alto, y tú una enana.
- ya chicos, ya llegamos - dijo papá cuando se detuvo frente al portón de una casa.
La casa tenía una cerca de ladrillos de unos dos metros mas o menos de color blanca y en la entrada para el auto unas rejas negras del mismo tamaño y color. Papá tomó un control que tenía guardado en la guantera del auto y presionó el botón rojo, el cual hizo que la reja se abriera, metió el auto y volvió a presionar el botón y la reja se cerró. Mi hermana y yo bajamos del auto al igual que mamá y papá, los cuales caminaron hacia la puerta, aproximadamente del lado izquierdo había una puerta de rejas del mismo color que el portón. Dove y yo volteamos a ver la casa de mejor manera, era enorme, casi una mansión. Caminamos directo a la puerto, toda la casa era de color blanco y las puertas color piel, es algo raro, brilla mucho. Dove y yo subimos mientras que nuestros padres veían la cocina y la sala, supongo que no esperaban que fuera tan, bueno, preciosa. Llegamos al segundo piso había un pasillo largo donde había muchas puertas, Dove y yo elegimos una habitación al azar, todas se veían exactamente igual, sólo necesitaban nuestras cosas para que fueran algo distintivas.
Después de estar un rato observando la habitación me di cuenta que podría meter a unos, no sé, quince perros y cabrían perfectamente. Reí leve por ese pensamiento mientras caminaba a mi cama, me senté en ella y observé la ventana, era un poco grande así que debería poner unas cortinas obscuras, no me gusta mucho la luz por las mañanas. Supongo que estaba bien, hasta el momento es mi casa favorita a las anteriores.
Mire la mesa que estaba casi frente a la cama, supongo que ahí tendría que ponerme a estudiar y todo eso, a mis padres no les gusta que haga mis tareas en cama.
Jum, mi postura sigue estando bien.
Ah, estudiar. Mañana inician la clases aquí, llegamos justicia tiempo para ello. A pesar de estar viviendo de un estado a otro, aún siento estos nervios del primer día, tal vez miedo. Me dejé caer en la cama y solté un largo suspiro.
Siempre es difícil y no me quiero encariñar con nadie, a fin de cuentas siempre nos vamos aunque digan que esta es la última vez. Tal vez Dove esté pasando por lo mismo en estos momentos.
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Su Historia (Dotchell) EDITANDO
FanfictionDove Cameron Una chica de 16 años, es muy inteligente, buena persona, amistosa, graciosa y sobre todo muy hermosa Mitchell Hope Un chico de 16 años, es el más popular de su escuela, es muy guapo, es inteligente a nivel promedio y le gusta hacer m...
