Capítulo 7

539 35 0
                                        

Dove.

Las clases pasaron rápido y yo con mi cabeza en otro lado. En la última clase me tocaba con Sofía y una chica llamada Sahara, es muy amigable. La clase era de Español, estaba ida y ni cuanta me di cuando tocó el timbre y Sofía me movía el brazo.

- Dove, Dove...- dijo pasando una mano enfrente de mi- Dove...

- Ahh... Ehhh... ¿Si?

- Ya vámonos - dijo y tomé mis cosas al igual que Sofía y Sahara, después salimos del salón, con la sorpresa de Mitchell esperándonos.

- ¿Por qué tardaron?

- Dove estaba en otro mundo - respondió Sofía divertida.

- Bueno, qué les parece si hacemos el trabajo de Biología en mi casa y se quedan a dormir. Cam y Boobo también planean quedarse.

- Me parece bien - respondió Sofía a lo que Sahara asintió.

- Déjame avisarle a mi... - comencé a decir mientras sacaba mi teléfono y en eso llega Nico.

- Dove, dónde estabas, te estaba buscando.

- Justo iba a buscarte. Te quería avisar que Sofía, Sahara y yo iremos a la casa de Mitchell a hacer un trabajo en equipo. También irán Cameron y Boobo, porque nos quedaremos a dormir.

- Bien, yo le digo a mamá y papá... Pero para que estén más tranquilos y yo también, ¿dónde vives, Mitchell?

- A un lado de tu casa, pero... - se aserco al oído de Nico, le dijo algo y se apartó.

- Ah, está bien. Bueno, hermanita hasta mañana - se despidió con un gesto de manos de los demás a lo que ellos respondieron igual y algunas palabras de despedida.

- Adiós, hermano.

- Bueno, chicas, vamos a mi auto que ahí están Cam y Boobo. Y conociendo a ese par solos, son capas de chocar el auto - dijo y Sahara, Sofía y yo reímos.

- ¿Dejaste las llaves en el auto?

- Mitchell se tocó los bolsillos del pantalón y volteó con cara de susto - ¡Sí, Cameron, Boobo! ¡No toquen nada! - dijo mientras salía corriendo en dirección al estacionamiento y mientras lo hacía nosotras reímos por su imprudencia.

- ¿Siempre es así? - dije aún riendo

- Ay, Dove - Sahara soltó un suspiro - con nosotros nunca te aburrirás, ¿nos vamos?

- Vamos - caminamos hacia la salida. Llega el auto de Mitchell y se estaciona frente a nosotras, en eso un chico pelinegro con pecas sale dejando espacio para que entremos.

- Suban.

- ¿YMitchell? - preguntó Sofía ciando baja un chico de aspecto asiático.

- Ahí viene - dijo señalando a Mitchell quien venía corriendo hacia el auto, a una distancia de unos 5 metros - ¿Quién es ella? - me señaló.

- Se llama Dove Cameron, es su tercer día en la escuela - respondió Sahara con una sonrisa.

- Bueno, Dove, yo me llamo Cameron Boyce, pero me dicen Cam mis amigos. Si quieres dime así - respondió el pecoso.

- Yo soy Boobo Stuarth - dijo y los dos me dieron una sonrisa amigable.

- Es un gusto.

- Por cierto, siento haberte dicho dark - Boobo sonrió nervioso - sólo jugaba.

- No importa - dije mientras llegaba Mitchell todo agitado.

- Las llaves - le dijo a Cam extendiéndole la mano y el sólo sonrió mientras le daba las llaves.

- Pero, ¿cuánto corriste?

- Desde la otra entrada de la escuela hasta esta. - los dos chicos responsables de su estado solamente le sonrieron con un aire inocente - bueno, suban al auto.

- Yo atrás - dijo Sofía sentándose rápidamente en la parte de atrás seguida de un "yo también" de Sahara.

- Yo adelante - dijo Boobo abriendo la puerta del copiloto pero Cameron se la cerró.

- No, yo adelante - Boobo se mostró disgustado ante Cameron y empezaron a pelear verbalmente, por así decirlo.

- ¡Basta, los dos se van a tras! Dove va adelante - Sofía les llamó la atención y los chicos a regaña dientes se subieron atrás y yo adelante, mientras Mitchell se estaba riendo.

- Bien, vámonos - dijo y encendió el auto, fuimos a las casas de cada uno por ropa.

Cuando ibamos llegando a su casa, bajó un momento, regresó con ropa y nos fuimos a otro lugar.

- eeh, Mitchell, ¿a dónde vamos?

- sorpresa.

- ¿Qué les parece si mientras llegamos nos conocemos mejor? - propuso Sofía rompiendo el silencio.

- Pero ya nos conocemos - dijo Boobo y Cam le pegó en la cabeza.

- Es para que Dove nos conozca, tarado.

- por ahí hubieran empezado.

- bien, Dove, ¿a qué se dedican tus padres? - Inició Sofía.

- son químicos farmacobiologos y trabajan en un laboratorio en las afueras de la ciudad. ¿Y los de ustedes?

- mis padres trabajan en una empresa de desarrollo tecnológico - respondió primero Mitchell

- Mis padres son biólogos - le siguió Sofía.

- mis padres también son biólogos - me respondió Sahara con una sonrisa.

- mis padres trabajan en una empresa de importaciones - Cameron asomó la cabeza desde atrás para sonreírme.

- mis padres trabajan en una empresa de turismo - contestó por último Boobo.

Seguimos hablando y después de posiblemente una hora, llegamos a una casa muy grande y linda, de color blanca y puertas de cristal al igual que las ventanas. Entramos y era muy amplia, entonces nos recibió una empleada de unos 40 o 50 años.

- Joven Mitchell, ¿qué hace acá?

- Vine con unos amigos ya que mis abuelos están de crucero. Sólo pasaremos la noche y parte de la mañana.

- Está bien joven, ¿se le ofrece algo?

- por el momento no, si quieres te puedes tomar el día y mañana regresas en el medio día.

- muchas gracias, joven Mitchell, nos vemos mañana - le sonrió para después retirarse.

- bien, tendremos la casa sola.

- ¡Fiesta, fiesta! - gritaron al mismo tiempo Cameron y Boobo.

- no haremos fiesta, es la casa de mis abuelos.

- bien - dijeron asiendo un puchero.

Dejamos nuestras cosas y Mitchell, Sofía y yo empezamos a hacer el trabajo de Biología, mientras Boobo y Cam estaban jugando unos videojuegos y Cam estaba perdiendo, Sahara por otro lado veía televisión. Después de más de 30 minutos terminamos el trabajo.

- ya quedó - dije recostándome en el sillón.

- Sí, ahora qué hacemos - Sofía preguntó mientras estiraba sus brazos.

- Qué tal si... - no terminó por un escandalo que venía de afuera.

Salimos y no eran más ni nada menos que Boobo y Cam forcejeando tratando de tirarse hacia la piscina. Los miramos entretenidos, entonces en un mal movimiento los dos caen, pero no al agua, sino al piso y nosotros explotamos de risa.

Su Historia (Dotchell) EDITANDODonde viven las historias. Descúbrelo ahora