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Un silencio incómodo inundaba la habitación. No podía dejar de pensar en lo que el tipo había dicho, me estaba hablando a mi. ¿Cómo es que sabía dónde estábamos? Miré hacia Amy y esta solo me observaba fijamente, Sarah tenía los ojos abiertos por demás y la boca entreabierta como queriendo decir algo pero sin encontrar las palabras.

-¿Creen que sólo fue una broma de mal gusto? - setenció Sarah apretando los labios.

- ¿En serio crees que puede ser una broma?

- Solo digo, puede haber sido cualquier idiota.

- ¿No has visto a Amy acaso?- Sarah asintió rendida, sin saber que otra excusa poner ante su miedo. - No entiendo nada, y sé que esto es algo importante. Amy no puedes no decirnos que sucede después de esto.

- Él no quiere que les diga nada, pero de todas formas ya me considero muerta al venir hasta aquí.

- ¿Quién es exactamente él? ¿Qué es lo que quiere?

- Es alguien peligroso, tiene mucho poder y puede conseguir lo que sea. El quiere algo que tu padre tiene y no parará hasta obtenerlo.

- ¿Y si llamamos a la policía?- dijo Sarah.

- No es tan fácil, el tiene poder por sobre la policia, cielo.

- ¿Le sucederá algo a mi padre? - en realidad no sabía que preguntar al respecto,¿Qué quería decir exactamente?

-No, no por ahora creo. Pero tu padre ha hecho cosas de las que no estás enterada, desde hoy quizás tu vida cambie. Háganme caso y no vuelvan a tu casa, por lo menos por esta noche. Ni siquiera este lugar es seguro ya. ¿Tiene a alguien con quien puedan ir?

- ¿La casa de Amber? - dijo Sarah finalmente. - O quizás..- Un fuerte ruido proveniente del patio delantero resonó en la habitación callando a Sarah. Las tres nos quedamos en el lugar, inmovilizadas por el miedo, cuando el mismo ruido se volvió a escuchar. Miré a Amy y pude ver el miedo en sus ojos, se paró lo más rápido que pudo y caminó hasta la puerta.

- Corran, no importa que pase, no miren hacia atrás solo corran. - Nos miró a los ojos y Sarah y yo solo supimos hacerle caso, después de todo no sabíamos que pasaba.

Los ruidos comenzaron a hacerse más contínuos y fuertes, Sarah comenzó a balbucear cosas sin sentido y yo sólo podía mirar hacia la puerta hasta que Amy de una señal.

Después de cerca de 3 minutos un ruido se escuchó desde arriba. Sarah abrió sus ojos en signo de miedo.

- Maldición, fue sólo una distracción.- dijo Amy alejándose de la puerta y nos miró tratando de deducir que hacer. - Recuerden lo que les dije, sólo corran.

- ¿ Qué harás tú? - dije mirándola a los ojos mientras buscaba algo en su pantalón, dando con una navaja pequeña.- Amy yo..

- No más preguntas, hagan lo que les dije. Nos veremos luego. - un nuevo golpe, esta vez más fuerte resonó desde el piso de arriba. - A la cuenta de 3 saldrán corriendo lo más rápido que puedan, de acuerdo?

Sarah sacó sus zapatos altos y asintió al mismo tiempo que yo. Nos miramos y ya estabamos listas.

-1..2...- se escuchaba a alguien comenzando a bajar las escaleras. - 3 CORRAN!

Amy abrió la puerta y salimos disparadas hacia la salida, rápidamente pudimos abrir la reja y seguimos nuestro camino. Por un momento pude echar un vistaso hacia atrás y vi como un hombre negro y super grande tenía a Amy colgada en su hombro, al mismo tiempo que ella luchaba. Por un momento quise volver a ayudarla, pero Sarah lo notó y me advirtió que siga corriendo.

Habíamos corrido cerca de 8 o 9 cuadras cuando Sarah comenzó a chillar porque se había clavado algo en su pie izquierdo el cual estaba descalzo. Nos sentamos en el cordón de la vereda y ella examinó su pie.

- Oh no, creo que tengo incrustado un vidrio. - lloriqueó.

- Dejame ver. - se quejó que no le toque pero finalmente me mostró su pie. - Te lo sacaré ¿de acuerdo?

- No Becca por favor, duele mucho. - ya estaba llorando porque es demasiado exagerada.

- No creo que quieras que se infecte todo ahí, dejame ayudarte no te voy a hacer daño.

Estiró su pié hasta mi, indecisa. Agarré el grotesco y grueso vidrio que tenía y tiré suavemente. Sarah chilló y apretó mi brazo, entonces lo hice más rápido para evitar más sufrimiento. Tiré del vidrio hacia a fuera y me quedé con este en la mano, y una Sarah dolorida.

- No creo poder caminar así. - Me miró.

- Te has clavado un vidrio no quebrado una pierna.- rodee los ojos.

- Lo dices porque no eres tú la que sufre. - parecía una niña caprichosa de 8 años que se enoja con sus padres porque no la toman de grande.

Un único auto venía doblanso la esquina y no pude evitar mirarlo. Me parecía muy familiar, como si ya lo hubiese visto antes. Le comenté a Sarah y me dijo que hay muchos autos iguales, pero yo a este lo sentía familiar, lo había visto mucho antes. Se trataba de un Porche negro, y casi me paro adelante para que el hombre se baje y me diga si lo conocía. Sólo lo observé y cuando pasó por delante nuestro hice contacto visual con un chico. Creo que era un chico, porque estaba todo tapado y sólo se veían sus ojos y pelo, muy lindo por cierto. Cuando me vió bajó su pañuelo que tapaba mitad de la cara y sonrío, fue una sonrisa sínica pero me gustó y se la devolví.

Luego siguió de largo y volví a caer en la realidad, tendríamos que pesar a donde ir.

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⏰ Última actualización: Aug 06, 2016 ⏰

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Obsessed {j.b}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora