El mensaje que había recibido del tal MichaelG me desconcertaba. Me preguntaba por qué le interesaba saber cómo estaba. Aquella situación era nueva para mí. No obstante opté por responderle con un frío y seco "Sí". Tal vez sería una "broma" pesada como las múltiples que había recibido durante mi curso.
Pocos segundos después de responder aquel mensaje recibí una respuesta por parte del chico que me había hablado.@michaelg_clifford: Me alegro.
Alguien se estaba alegrando de que yo estuviera bien, era extraño que alguien se preocupara por mí. No conocía a ese chico de nada en absoluto. Entré otra vez en el perfil de aquel chico para analizarlo de manera más profunda. Tenía alrededor de 10.000 seguidores. ¿Tan popular era? Bajé un poco, para ver fotos más antiguas y para mi sorpresa, él tenía fotos con algunas de las personas que se dedicaban a insultarme y a hacer de mi vida una grandísima mierda.
Me empezaron a rondar muchas preguntas en mi cabeza. ¿Por qué se había preocupado por mí cuando era amigo de aquellas personas?
Me quedé mirando a mi teléfono móvil durante unos segundos, en silencio, pensando las razones por las que aquel chico me había hablado. Estaba claro que esto se trataría de algún tipo de apuesta o algún intento de confundirme pero, esta vez no iba a ser tan tonto.
El sonido chirriante de la puerta me sacó bruscamente de mis pensamientos. Posé la mirada en la puerta y vi a un chico que se asomó educadamente y al ver la sonrisa que mi madre le había lanzado, entró y cerró de nuevo la puerta cuidadosamente.Acercó una silla hacia la camilla y se sentó al lado de mi madre.
–Hey Liz, ¿qué hay? –dijo saludándola con dos besos en las mejillas.
–Bueno, está mejor de lo que esperábamos pero es normal que tenga dolores fuertes todavía. –posó una mano sobre el hombro del desconocido, haciendo un gesto cariñoso.
Mi madre al percatarse de las caras que estaba poniendo al estar han perdido en la conversación me sonrió y me presentó a aquel chico.
–Luke, este es Ashton. Fue alumno mío en el instituto y me dijo que le encantaría conocerte. Hoy no tenían clase en la universidad y le he invitado a que viniese un rato. -señaló al chico que me miraba con una sonrisa que transmitía un gran espíritu positivo.
–Hola Ashton. -hice el amago de acercarme a él para poder tenderle mi mano, pero los dolores abdominales me impidieron que este gesto fuera posible.
–Tranquilo Luke, no te inclines –se acercó a mí y me ayudó a reincorporarme en la cama con delicadeza– queremos que te recuperes lo antes posible.
Tal vez sólo conocía a Ashton de unos minutos, pero algo me decía que era buena persona. Era de esa clase de gente que se preocupaba por los demás y eran gentiles. Le lancé una gran sonrisa al ver que se estaba preocupando por mí y él me la devolvió con mucha fuerza.
Iba vestido con una camiseta blanca básica y unos pantalones negros ajustados. Tenía el pelo semi largo, algo más claro que el color caoba y llevaba unas gafas de pasta que le daban un toque interesante.
Tenía una sonrisa deslumbrante y unos ojos color avellana para perderse en ellos y no encontrarse.
Me quedé embobado observando cada detalle suyo, intentando disimular un poco.–Bueno Luke, tengo que irme a trabajar. –mi madre interrumpió la inspección a Ashton que estaba ejecutando en mi cabeza– Adiós cariño.–dijo y me dio un beso en la mejilla. Antes de abandonar la sala sacó del bolso algunos dulces y me los dejó en la mesilla de madera que se encontraba a mi derecha. Después salió de la habitación despidiéndose de mí agitando la mano.
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