Entré a casa azotando la puerta y casi dejándola giratoria mientras evitaba no llorar, aunque eso era lo único que quería hacer, no podía hacerlo frente a mi madre; no otra vez. Ella me miró preocupada y sólo atinó a decirme que Cassey estaba en la cuna durmiendo, en sus ojos podía ver la preocupación por mí y dudo que no haya escuchado el ruido del auto de Logan quemando llantas, pero aun así, permaneció en silencio respecto a ello. Igualmente sé que mañana me va a hacer su interrogatorio del FBI.
Asentí con mi cabeza, le intenté sonreír, pero lo único que salió de mi rostro fue una rara mueca de cansancio y tristeza. Dejé mis llaves en la mesa y caminé hacia mi cuarto, cerrando la puerta justo detrás de mi espalda. Casi me doblé la mano al hacerlo.
-Idiota. -susurré, echándole la culpa a mi probablemente ex novio por todo lo de hoy y por casi doblarme la mano.
Me mantuve de pie apoyando mi espalda sobre la puerta y evitando soltar lágrimas de rabia y frustración, pero fue inútil, luego de unos segundos las lágrimas recorrían como un par de riachuelos mis mejillas. Me sentía pésimo..., peor que pésimo, me sentía una total TOXICA, no sé por qué fui así de brusca con Logan, digo, él no hizo nada grave, tal vez fui yo quien se imaginó todo eso.
El que Logan y la noviecita de Chad se hayan levantado casi en el mismo momento y hayan ido al mismo lugar no significa nada, al menos por parte de Logan, todavía hay algo en Amber que no deja de preocuparme. Pero sea lo que sea, sé que no justifica mi comportamiento.
De la rabia que sentía en mi interior, terminé pateando uno de los juguetes de Cass, el cual chocó con su pelotita que salió rodando hasta una pila de libros con una taza encima, los cuales cayeron y la taza se quebró haciendo a Cassey despertar y llorar por el estruendo.
Grité muy, pero muy fuerte por dentro.
-Ya voy mi amor -dije mientras me levantaba del suelo, intentando no tropezar con nada; las luces estaban apagadas y no quería prenderlas, si lo hacía Cassey podía ponerse peor, odia las luces fuertes. Tantee su cuna con mis manos y la tomé en brazos mientras lloraba-. Ya... ya, mi niña. Mami está aquí, mami está aquí... -La arrullé en mis brazos mientras le tarareaba una vieja canción de cuna que mi madre solía cantarme.
-Y yo que pensaba que no iba a vivir para ver esto -dijo papá detrás de mí. Estaba tan concentrada en mi pequeña que no sentí cuando abrió la puerta.
-Ah, papá -me voltee hacia él-, no te había sentido.
-Perdón si te asusté -se acercó más a mí-. Solo venía a saludar, me sorprendió sentir el auto de Logan tan pronto por acá. Cuando entré y te vi con mi nieta, no sé, como que me dio algo en el pecho, pero es uno de esos algo buenos -me sonrió con ganas, con muchas más de las que se le ve desde la muerte de Tay.
Nadie ha vuelto a ser el mismo desde su muerte...
-Estaba cansada, eso es todo. Y extrañaba mucho a mi niñita -le dije para que no sospechara nada más.
-Y ¿por qué llorabas entonces, hija? Porque no creo que esas lágrimas sean de felicidad. Creo conocer aunque sea un poco a mi hija. -Su mirada me decía que sabía más de lo que creía. Acomodé a Cass en mi brazo izquierdo y con mi mano libre toqué mis mejillas; efectivamente, las tenía mojadas, calientes y lo más posible, es que también estén sonrojadas.
Suspiré con rendimiento, a mi padre no podía mentirle.
-Discutí con Logan, papá. -Limpié una lágrima que amenazaba con seguir su camino por mi mejilla, papá sonrió con pena, como si supiera lo que iba a decir.
¿Acaso soy muy obvia?
-¿Y por eso lloras? -acarició mi espalda con toda la delicadeza que un padre puede tener con su hija- Pensé que mi Monita era más fuerte. La Monita que yo conozco nunca lloraría por una mera discusión con su novio.
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Small Forever. #2
Teen Fiction*Segunda Temporada de "My sister's boyfriend."* Logan y Maddie comienzan una nueva etapa en sus vidas: la paternidad, esta estará acompañada de complejidades familiares, amorosas y amistosas; todos los embrollos que puede traer el tener una hija a u...
