//Naaa, ¿Creyeron que subiría hasta el Martes?
Pues no, aquí está el capítulo. Disfruten.//
CAPÍTULO 7
Después de llevar a Kendall a su casa, pase por unas hamburguesas para mi y mi hermano. Mi teléfono empezó a sonar y empece a dudar en contestar, pues era un número desconocido.
—Hola—Dijo la persona en la otra línea
—Hola, disculpa pero quién eres
Hubo una pausa hasta que la persona finalmente me contesto
—Soy Thomas
Suspiré aliviada, ¿Que tal si era un extorsionador rastreandome?
—Hola Thomas, ¿Necesitas algo?
—No, sólo quería registrar tu número en mi nuevo celular
—Oh, ¿Quién te pasó mi número?
—Tu amiga Kendall
Rayos esa chica algún día le pasará mi número a un desconocido.
—Bueno—Hice una pausa mientras oía su respiración—¿Estas libre en este momento?
—Bueno espera reviso mi agenda personal
—Uy majestad, no sabía que tenía agenda
—Al parecer si tengo tiempo querida reina
—Bueno, te espero ¡Adiós majestad!
—Adiós querida reina—El colgó y sonreí como una tonta por un momento.
Me estacione en el McDonald's que estaba por mi escuela, espero que sea el mismo al que Thomas pensaba. Imaginense si tuviera que pasar la cena en un McDonald's sola. Creo que Dios escucho mis plegarias, en ese momento vi a Thomas con una camisa blanca y un suéter rojo arriba. Dios que sexy se veía. Yo sólo traía unos jeans con efecto desgastado y una blusa blanca.
—Hola Jess—Dijo sentándose
—Pensé que no ibas a venir
—¿Y perderme la oportunidad de cenar hamburguesas contigo?
Su pregunta me hizo sonreír
—Pues, talvez majestad
El me devolvió la sonrisa. Dios hasta sus dientes eran perfectos
—Bueno pues, ¿Que quieres ordenar?
¿Qué quieres ordenar? Enserio Jessica, eres la peor hablando con chicos.
—Pues iré por unas cajitas felices
—¿Enserio?—Le pregunte haciendo una mueca
—Si, o acaso ya no eres una niña—Dijo Thomas sonriendo
—Hazlo—le devolví la sonrisa y el pareció satisfecho
Veía como se aproximaba a la caja, no pude evitar no verle el trasero. Vamos, ¿Que chica no hace eso?. Cuando el estaba a sólo unos segundos de ordenar, Tan sólo a unos segundos de la fila salió nada más y nada menos que...
Rachel Pembert, o como yo le digo...
La roba chicos.
Me pare para observar sus movimientos y vi como se acercaba poco a poco a Thomas. Como no la había notado ahí, reconocería desde dónde viene Thomas hasta aquí su cabello negro y sus ojos cafés penetrantes. Me acerque un poco más y vi como hablaba con Thomas.
—Hola—dijo pegando su cadera contra la de el.
Sonreí porque el despego su casera de la de ella.
—Em... Hola, disculpa pero ¿Quién eres—Dijo Thomas mirándola directamente.
No pude evitar reírme, sobretodo por la cara de Rachel. Una niña de unos 6 años me vio como si fuera un fenómeno y le dije
—Lo entenderás cuando tengas novio—Espera, acaso dije que Thomas era mi novio. Dios no tengo remedio.
Subí la cabeza para seguir viendo lo que hacía Rachel con Thomas y me sorprendí al no verlos. En eso alguien toco mi hombro. Era Thomas. No pude evitar no lanzar un grito, así que toda la gente del lugar me escucho. Hasta Rachel, que se sorprendió al verme con el.
—Demonios Thomas—Le dije sujetándome de su hombro para subir
—Lo siento, no era mi intención pero hubieras visto tu cara—el empezó a reír y no pude evitar no hacerlo tampoco.
Salimos del lugar con dos helados y entramos a mi carro.
—Bueno pues, linda noche ¿No?
—Si, es igual de linda que tu—me dijo con una sonrisa en sus labios.
Admito que quería besarlo en ese momento pero, nosotros no éramos nada, bueno sólo amigos. Y los amigos no se besan ¿O si?.
—Gracias Thomas—le devolví la sonrisa y me acerque a él para verlo más de cerca.
—Thomas
—¿Si Jessica?—el se acerco a mi y yo no pude evitar sudar en mi frente.
—¿Por qué actúas así conmigo?—El pareció incomodarse pero abrió sus labios para responderme.
—Es que, solamente eres muy hermosa
No podía creerlo, por fin le gustaba a alguien. No significa que nunca le gusté a algún chico pero, no verdaderamente. La mayoría me buscaba por el dinero de mi padre o algo así.
—Y acaso yo, ¿Te gusto?—le pregunte nerviosa.
El tardo en responder lo cual me puso más nerviosa aún, hasta que finalmente hablo.
—Jessica Jones, eres la chica más linda que he conocido, y créeme que es verdad. Si me gustas, y mucho. Quisiera pasar el resto de mi vida contigo—El se acerco un poco más a mi.
—Eso es loas bello que alguien me haya dicho—Me acerque a el y sin pensarlo le di un beso en la mejilla.
—Y habrá muchas más cosas que te diré—El hizo una maniobra para agarrarme de mi cintura y me beso.
Fue la mejor sensación del mundo. Thomas Anderson que vino desde Inglaterra me besó.
ESTÁS LEYENDO
QUERIDA JESS
Teen FictionJess, una chica de 17 años con padre empresarios bastante adinerados y una casa muy grande y moderna, conoce a un nuevo chico de su escuela que es bastante romántico llamado Thomas.
