//Les dije que hoy iban a ser dos capítulos, así que en un pequeño rato subiré el que sigue;).//
Caminaba por los pasillos de la escuela después de haberme bajado del auto de Thom cuando sentí que alguien se abalanzó hacia mi. Una sombra bastante grande. Supe enseguida que era de un chico de otro salón, si eso pensé...
Walter Pembert
O también conocido como el atractivo mariscal de campo de el equipo de mi escuela. Kendall siempre hablaba de el cuando ganaban un juego gracias a él. No entiendo que tenía de atractivo, bueno no podía decir que era feo, pero simplemente no era mi tipo.
—Hola Jess
¿Enserio me habló a mi?
—Hola Walter—Le dije en tono cortante y seguí caminando.
—Espera—siguió mi pasó y se pueso al frente de mi. Todos nos estaban viendo pero ignoré las miradas.
—¿Qué quieres Walter?
—Bueno pues, mi profesor de matemáticas me dijo que necesito subir mis calificaciones y...
—¿Y que?
—Pues me sugirió que buscara a alguien que pudiera ayudarme y me sugirió a ti.
Me quede callada pensando un momento y finalmente le respondí—Bueno, entonces ¿necesitas que alguien te ayude con tus tareas?
—Si, me gustaría que me ayudaras con eso
Lo pensé por un segundo y le respondí—Seguro, ¿Cuando quieres que te ayude?
—Hoy mismo
—¡Oh!, bueno
El sonrió—¿En tu casa o en la mía?
Definitivamente no quería ir a la casa de los Pembert, estaría su hermana la robachicos.
—En mi casa está bien.
—Perfecto, te enviare un texto cuando este yendo.
Me dio un beso corto en la mejilla Y se fue caminado con sus otros amigos.
—Wow, al parecer Walter me beso—Creo que lo dije en voz alta porque Kendall estaba a mi lado con la boca abierta.
—No puede ser—Dijo mirándome sorprendida—No puedo creerlo—Seguía sorprendida y con los ojos muy abiertos—¿Acaso Walter acaba de besarte?
—Si—Le dije pareciendo no muy sorprendida
—¿Y lo dices así?, yo ya estaría muerta si ese chico me besara
—Kendall no es para tanto
—¡Que no es para tanto!, uno de los chicos más populares de la escuela te acaba de besar
Le hice un gesto y seguimos caminando, Dylan se unió con nosotras. Kendall se la pasó contándoles a todos lo que pasó con Walter, Dylan sólo se reía. Yo los ignoraba y seguía caminando cuando vi a Rachel robachicos Pembert caminado apurada hacia mi.
¡Oh no!
—Bueno a quién tenemos aquí—Dijo ella cruzando sus brazos.
—¿Que quieres Rachel?, no tengo tu tiempo
Ella abrió su boca sorprendida por mis palabras y supe que iba a hablar.
—Pues hubieras pensado antes de hacer un cita con mi hermano—Lo dijo tan fuerte que todos lo que estaban alrededor lo escucharon, hasta Thom que no tenía mi idea de lo que estaba pasando.
—Disculpa Rachel pero eso no es lo que pasó y si me disculpas, iré a mi clase. No tengo tiempo de tus tontas peleas de niñita inmadura.—Me fui caminando mientras dejé a todos con la boca abierta
Se sintió tan bien haber dejado en su lugar a esta robachicos.
Salimos de clase como lo hacemos de costumbre, Kendall y yo nos dirigíamos a mi casa cuando escuchamos el claxon de un auto detrás de nosotras.
Era Walter.
—Lo siento Jess, tengo que irme—Kendall me dio un abrazo y se fue.
Acaso me dejó a propósito, o talvez no quería ver a Walter. No la culpo, salieron un tiempo pero el fue un patán con ella y lo cortó. Desde ese momento ellos dos no se hablan, creo que decidió irse a tener que verlo a la cara.
—¡Jessica!—Ahí estaba Walter, se acercó a mi caminado como si fuera un modelo, creo que trataba de impresionarme.
—Hola Walter, ¿Que hacer por aquí?
—Pues si no te has dado cuenta vivo a unas cuantas casas de la tuya
Olvide eso por un momento, como puedo ser tan tonta.
—¡oh!, es verdad, es que nunca te veo en mi vecindario—Trate de darle una sonrisa lo más creíble posible.
—Bueno—El notó que venía caminando—¿Quieres que te lleve a tu casa?
Lo pensé por unos segundos y volteé para ver si no había ningún conocido que nos estará observando.
—Seguro, aunque mi casa está muy cerca
—No importa, además necesito agradecerte por lo que harás por m
—Gracias pero, no es necesario que te molestes a hacer eso por mi
—No me molesta hacerlo—Encendió su coche y me llevo a mi casa.
Era un lindo coche, estaba bien cuidado y olía a hombre, empecé a olfatear el carro hasta que Walter empezó a reírse de mi.
—¿Huele bien no?—Me lo dijo viéndome por el retrovisor
Me reí un poco—Si, huele bastante bien para ser tuyo
—Lose—los dos nos reímos hasta que faltaba poco para llegar a mi casa.
El dejo de reírse, yo también deje de hacerlo para no incomodarlo.
—Jess
—Si Walter
—Perdón por la actitud de mi hermana, ella tiende a ser muy irritante
Yo alcé una ceja—Si, no te preocupes. Almenos tu no eres así.
Vi una sonrisa en su cara.
—Hasta luego Jack
—Adiós Jess, en unas horas estaré aquí otra vez.
Entré a mi casa y vi que mis padres había invitado a unas personas.
—Mamá
Mi madre volteó hacia mi y le hize señas para que viniera—¿Qué pasa hija?
—¿Quienes son esas personas?—Le dije señalando al grupo de gente sentado
—Son unos amigos míos y de tu padre
—Mamá, Walter va a venir acá en unas horas
—¿Quién es Walter?, ¿Tu novio?
—No mamá, es nuestro vecino y necesita ayuda en matemáticas por eso me pidió que lo ayudara
—Bueno pues, algunos amigos de tu padre trajeron a sus hijos, ve con ellos están con tu hermano sentados comiendo pizza.
Suspiré—Está bien mamá
Mi madre me sonrió y me dio un bes en el cachete—Bueno, si necesitas algo dime
—Si mami, te quiero—Le si un beso e el cachete y le di un abrazo.
Subí a mi cuarto a tomar una pequeña ducha, me acosté un rato en mi cama a esperar a Jack pero escuche ruidos de piedras estrellando se en mi ventana.
ESTÁS LEYENDO
QUERIDA JESS
Teen FictionJess, una chica de 17 años con padre empresarios bastante adinerados y una casa muy grande y moderna, conoce a un nuevo chico de su escuela que es bastante romántico llamado Thomas.
