mientras nos sentábamos en el balcón
uno enfrente del otro
hablando de nada
tú mirabas hacia el exterior
mirabas y mirabas los edificios
las nubes claras al fondo
las carreteras, el cielo, el cielo azul
aunque tenías miedo,
sabías que el mundo era tuyo
era tu mundo
y mientras, yo solo intentaba que
no me cazases mirándote
porque mi mundo eras tú.
