Día nuevo, problemas nuevos, maneras de asesinarte nuevas.

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Capítulo 34.

》Dyana《

Desperté con la garganta sumamente seca, irónico, me levante y eran como las cuatro de la mañana, baje a la cocina y tome un vaso de agua al tiempo por que fría no puedo, claro esta. Deje el vaso y me dedique a subir, cuando estaba entrando a mi cuarto escuche unos sonidos en el baño individual, eran sonidos de, ¿agua?, camine por todo el pasillo, me asome al cuarto de mi papá y ya estaban ellos ahí, fui al baño, abrí la puerta y vi la tina llena, ¿la habré llenado antes de dormir?, ¿o habrá sido mi papá? Me acerque a la tina y vi algo oscuro en el fondo de esta misma, me acerque con prisa y curiosidad, al fin logre ver a una distancia segura lo que había al fondo, era Jacob con los ojos cerrados y boca abierta, ¿¡que diablos!?, corrí hasta él y quite el tapón de la tina para que el agua se fuera, comenzó a vaciarse la tina y la cara de Jacob sobresalió del agua, lo levante con esfuerzo.

-Jac...-me dolía decir la "C"- Jacob, despierta.- golpee sus mejillas, se volvían rojas de lo fuerte que las golpeaba.- Jacob... despierta- mis mejillas se humedecieron al ver que no despertaba, lo sacudia y golpeaba esperando ver sus ojos miel otra vez, ¿cuanto lleva aquí?- por favor....- mi voz no se escuchó al decir esto, tome su cabeza y la levante más, su cuerpo estaba flojo y pesado, tire el agua de su boca, lo recosté en la tina, me puse en mis rodillas metiendo las manos en la tina, puse una mano justo en medio del pecho y la otra encima de esa, le hice presión con mucha fuerza su pecho, lo presione tres veces con lapsos de 5 segundos entre cada uno, no reaccionó, tape su nariz e infle su pecho con mi aire, volví a hacerlo esperando respuesta. Nada, maldita sea, nada; volví a presionar su pecho otras tres veces y abrió los ojos, exaltado e inhalando.

-¿Dyana?- dijo viendome con la voz atorada.
Mis ojos se nublaron, baje mis cejas.

-¿¡QUÉ DIABLOS ESTABAS INTENTANDO HACER, IMBÉCIL!?- golpee su pecho, y lo empuje, mi garganta estaba a reventar por ese intento de grito ronco y rasposo.

-¿de que hablas?- me miraba confundido y tomando su pecho.

- te querías suicidar estúpido- enarco una ceja y lo golpee duro en el pecho otra vez.

-yo solo estaba... estaba- miro a su alrededor reconociendo que era el baño.- estaba bañandome y me quede dormido, es todo. No te alteres.- se levantó de la tina y salio de esta escurriendo la ropa que traía.

-no me mientas, ¿que hacías ahí?- me levante de golpe y señale la tina.

-tranquila ya- beso mi frente, se comenzó a quitar toda la ropa, se quedo en boxers y aventó la ropa dentro de la tina dirigiéndose a la puerta.

- Jacob, no me mientas, te acabo de salvarla vida, dime por que estabas ahí- agache la mirada quejándome por la garganta que me estaba quemando.

- no es asunto tuyo- dijo sombrío, sin voltearme a ver, continuo su paso y salio del baño, "¿por que Mitchels?"

******
Salí del bañarme, con la toalla secando mi cabello, cambiada con un short y camisa corta, mire a Jacob, estaba atandose los tenis en la cama, no había cruzado palabra conmigo después de lo que paso en el baño, ni una palabra. Bajamos a desayunar y cosa rara, Scarlet no estaba con su radiante sonrisa, ni su enfermiza alegría, así que desayunamos cereal, un desayuno muy silencioso, los sonidos del cereal cayendo y chocando en el plato era más fuerte de lo normal, ¿o me estaré enfocando mucho en el sonido?, las cucharas entrando y saliendo de la leche en los platos, ninguna palabra cuando "accidentalmente" moje su cara con leche, ninguna reacción, solo se limpio y continuo comiendo; dejamos los trastes en el fregadero, salimos de la casa, entramos al carro y ninguna reacción ni señal de que el percibiera mi presencia, me sentia muerta. Llegamos a la escuela más rápido de lo usual, guarde unas cosas en mi mochila y al voltear, oh Houdini, había desaparecido, gire para ver si no estaba sacando algo de la cajuela, y nada, se había ido sin esperarme y sin que me diera cuenta, salí del carro y camine el pasto del campo ya que esta vez se estacionó al lado de los vestidores, supongo le toca práctica y por eso lo dejo aquí, pero claro, SABRÍA MÁS SI ME HABLARA; después de pasar todo el campo llegue a mi clase con mis converse mojados por el cesped recién cortado y regado, me sente en mi butaca usual a ver todo, gire la cabeza y en eso me enfoque en una sola cosa, en el marco de la puerta estaba el chico del otro día, el chico que conocí en el parque de skates. ¿Cómo se llamaba?

Durmiendo con mi hermano [TERMINADO]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora