La noche me vuelve más sentimental y sincero de lo que ya soy, no he logrado dormir nada, son las 3:37 de la madrugada y no dejo de pensar en el partido de hoy, muy en el fondo sé que fue mi error que nos empataran y eso me deja muy impotente. Por otro lado te debo mi insomnio a ti, me torturan los pensamientos sobre lo grande que pudimos haber sido juntos, las cosas maravillosas que pudimos lograr, yo me lo imaginaba absolutamente todo contigo, tú nunca me tomaste en serio y lo veías con una fecha terminal. Quizá no estamos destinados a estar juntos... Pero ¿qué diablos importa lo que aparente el destino? ¿qué importa lo que digan los demás?
¿por qué no lo intentaste de verdad? Tengo tantas preguntas sin responder y tantas lágrimas que secar, nunca estuviste mientras yo si, pero ya que... Ya no se puede hacer nada, es como morir simplemente no tiene remedio. Maldición como te extraño, hice todo lo que estuvo a mi alcance y más, como quisiera regresar el tiempo a esos días de noviembre y vivir todo de nuevo hasta la actualidad, es imposible verte y no derretirme por dentro, es imposible ver tu sonrisa y no sentirme feliz, no tienes idea de lo que causas en mí, nadie lo sabe en realidad. Ten por seguro que no te voy a buscar y menos rogar pero no me puedo quedar con esto guardado, no me quedan ganas de estar con nadie si no eres tú, creo que el único momento del día cuando no te pienso es en el que estoy con la esférica, me prometiste ir a un partido y jamás fuiste, me prometiste cosas que nunca cumpliste. No escribiré más por hoy, el sueño me mata y si continuó podría llegar hasta amanecer, no tienes idea de cuanto te amo... Pero como dicen por ahí; el amor no se mendiga, el amor se merece.
ESTÁS LEYENDO
Ella
Lãng mạnMe equivoqué, pues la historia si tuvo final. Y no uno feliz, precisamente.
