Capítulo 12 (parte 2)_ ¿Viva o muerta?

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Mala idea. La noche cayó rápidamente y la luna iluminó aquel oscuro lugar. A la silueta no le agradaba la luz, así que no llevamos linternas, lo último que queríamos era hacerla enojar. Caminamos por los callejones donde la vimos anteriormente pero no hubo rastro alguno. Nos dirijimos al edificio por donde había escapado. Tenia pinta de ser un hospital. Había recepción y salas como A1, C5, etc. Revisamos ascensores, nada, salas de operaciones, nada, almacén.de medicinas, nada. Como era un lugar público se supone que habrían varios infectados pero no había ninguno. Encontramos unas pequeñas huellas, que eran de nuestro objetivo, pequeñas y delgadas.

-¿No crees que hay algo raro aquí? -le comenté Ryouta.

-Hay que seguir las huellas -ordenó Ryouta ignorando mi pregunta

Seguimos las huellas durante unos minutos hasta que nos encontramos en un pasadizo donde las huellas terminaron. Una sombra paso rápidamente por mi costado. Por el susto me aferró a Ryouta.

-¡Hey!¡Sueltame! -dijo Ryouta empujandome, pero no cedía.

-¡Mira! Hay alguien ahí -le dije eso para distraerlo pero realmente si había alguien.

Una niña de baja estatura, cabellos blancas y ojos amarillentos como los de un gato. Las nubes se despejan dando paso a la luz de la luna. Así, el rostro sucio y demacrado se da a la vista. La niña caminaba hacia nosotros, sus pies apenas se levantaban del piso y balanseaba sus manos al ritmo de su caminar. Ryouta le apunta y ella se detiene en seco y nos observa durante unos instantes, antes de articular palabra alguna.

-¿Qui-quién e-eres? -pregunto la niña de pelos blancos, osea Sasha.

-¿Sasha? -le pregunté sonriente al fin la encontramos.

La niña iba a responder pero dio un grito ahogado y se agachó en cuclillas rascándose la cabeza con  desesperación. Camine hacia la niña, pero, Ryouta me sujetó con fuerza.

-¡No te le acerques! ¡Esta infectada! -me dijo Ryouta preveniendome

Entonces recordé que el primer síntoma eran migrañas y el segundo síntoma era.. hambre insaciable.

-¿CO-MI-DA? -preguntó antes de saltar sobre nosotros.

"Diario De Una Sobreviviente"Donde viven las historias. Descúbrelo ahora