Capitulo 4 - La noche de Camila Anderson

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Camila Anderson despertaba asustada sobre su silla dentro de su oficina, se escuchaba el sonido de las paletas del ventilador, el café ya estaba frío y un sonido de lluvia en las radios

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Camila Anderson despertaba asustada sobre su silla dentro de su oficina, se escuchaba el sonido de las paletas del ventilador, el café ya estaba frío y un sonido de lluvia en las radios. No se reportaba ningún mensaje hacia ella, los prisioneros dormían. Alcatraz parecía haber estado en paz después de esa oscura noche.

En la oficina de Camila Anderson, las luces se ponen en intermitentes y uno de los tableros que marcaba la electricidad del generador, paso de verde a color rojo, obligada a ver el tablero se levanto de su silla

Camila Anderson: —Tras notar la luz roja del tablero, se acerco nuevamente a su escritorio y presionando uno de los botones de la radio exclamó—  Aquí Anderson ¿Algún reporte de la situación del generador?

- Lo único que se oía de la radio era lluvia -

Camila Anderson: - Nuevamente realizo lo previamente mencionado - ¡Repito! ¿Algún reporte?

Camila Anderson: ¡Mierda! —Dijo luego de dejar de presionar el botón

Camila Anderson al notar que no había respuesta por parte de ninguno de sus guardias salió de su oficina, se encontraba un pasillo largo y varias habitaciones en el. Junto al pasillo, estaba la cocina y el despacho de Harlington

Varias de las luces del pasillo se comienzan a apagar debido a la falta de energía que le quedaba al generador

Camila Anderson: ¡La puta madre! —Dijo mientras colocaba su mano sobre la pared, dejando asi de caminar para observar la situación

Camila Anderson: - Buscaba entre su ropa la linterna y no la traía encima -  Ooh lo que faltaba, me olvidé la maldita linterna. —Dijo enfurecida

Se empiezan a oír corridas y algunos gritos pequeños a espaldas de Camila Anderson y enfrente, causando que ella se ponga alerta a la situación

Uno de los susurros que se escuchaba en el camino: Cami... Caaami... Ca-mi... —Risas

Luego de interminables susurros, gritos y corridas que se escuchaban en el lugar, se empezó a oír golpes fuertes en una de las puertas, Camila Anderson a oscuras y asustada por lo que estaba ocurriendo

Camila Anderson:  ¡¿Que es eso?! ¡¿Quien anda ahí?! ¡¡Guardias!!—Gritó al final

Los golpes se hacían cada vez más intensos y acompañado del sonido se empezaba a escuchar como si una persona se estuviera arrastrando por el piso

Voz Desconocida: ¡Me abandonaste!

Muchas Voces: ¡Nos abandonaste! —Fueron dichas al mismo tiempo

Uno de los susurros que se escuchaba en el camino: Cami... Caaami... Ca-mi... —Risas  y sonido de golpes

En uno de los momentos vuelve la luz y aparece en el pasillo una mujer en estado de pudrición golpeándose la cabeza contra la puerta de la oficina de Camila Anderson, ella al observar esto abre la boca en estado de pánico al observar detalladamente a la mujer.

La mujer deja de golpearse la cabeza contra la puerta y voltea en dirección a Camila hasta que pega un fuerte grito y mira a Camila a los ojos, los ojos de la mujer parecían ser negros y la cara en blanco debido al estado de descomposición en el que estaba.

Voz Desconocida: ¡Me abandonaste!

Voz Desconocido: —Corre hacia ella—¡CAMILA!

Camila Anderson en estado de pánico y casi sin reacción comienza a correr y se desencadena una persecución, las luces de los pasillos se encontraban intermitentes de momento se apagaban y de otros se encendía.

Camila Anderson: ¡¡GUARDIAAS!! ¡¡GUARDIAAS!! —Gritaba desesperada

Mientras que Camila Anderson corría desesperada ya que la extraña mujer que se encontraba persiguiéndola, en algunas de las habitaciones salían personas en estado de pudrición observándola fijamente a ella, pero estas no tenían uniforme de presidiarios, ni tampoco de guardias. Camila desesperada y con la mirada perdida hacia aquellas personas, logró reaccionar y desvió su camino hasta la cocina.

Camila Anderson una vez dentro de la cocina, cierra la puerta y pone la traba luego de que se la escuchara con una respiración agitada y agarrándose la cabeza daba unos pasos hacia atrás, se choca contra una persona, al voltear

Camila Anderson una vez dentro de la cocina, cierra la puerta y pone la traba luego de que se la escuchara con una respiración agitada y agarrándose la cabeza daba unos pasos hacia atrás, se choca contra una persona, al voltear

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Voz Desconocida: ¡Hola Hermanita! —Dijo con mucha dificultad y con sangre en su cara y en su boca

Presos en la OscuridadDonde viven las historias. Descúbrelo ahora