Demonios, ¿qué le sucede? ¿Por qué me golpeó?
—¿Qué te pasa?- Digo al momento en que me levanto del suelo.
—¿Qué te pasa a ti?
¿Por qué siempre me responde con otra pregunta? Bueno básicamente yo hago exactamente lo mismo, pero eso es parte de mi manera de jugar, eso las vuelve locas. Bueno, eso parecía funcionar con el resto.
—Pues tu me golpeaste.- Y ella levanta su dedo corazón, el dedo de en medio... Como suelan llamarle, eso es una falta de respeto.- Baya, eso no es digno de una señorita.- Suelto una carcajada.
—Y decir que soy una más, no es digno de un hombre.- ¿Por qué hace énfasis en la palabra hombre?
—No veo la razón por la cual debas haberme golpeado...
—¿Ah no?
—No, sólo estaba hablando con la verdad, es algo que les gusta a las mujeres ¿no?
—¿Si? No lo creo.- Comienza poniendo su dedo índice en mi pecho y comienza a caminar, haciendo que yo vaya en reversa.- Sea cual sea, a una mujer creeme, no nos gusta en absoluto que nos digan que sólo somos "una más" ¿entiendes?
—Ok, ok, tranquila.
—Sólo, llevemos la "fiesta" en paz.- Comienza a caminar.
—Eso es lo que estoy tratando de hacer.- Apresuro el paso ya que me ha dejado atrás.
—Pues no lo parece.- Sigue, sin mirar atrás.
—Oye, espera.
—Sólo lárgate con una más del montón.
—Agh. Sólo olvidalo. Además esto es sólo un juego, creeme que soy yo el menos feliz con esta situación. Siempre es lo mismo.
—No soy yo quien está jugando contigo.
—Tu lo aceptaste.
—Aún estoy a tiempo de arrepentirme.
—No creo que quieras hacerlo.
—Ay, sólo déjame en paz, ya tuve suficiente de ti por hoy.
—Todas son iguales...- Digo casi para mí mismo pero al parecer lo suficientemente alto como para que ella logre escucharlo.
—¿Qué?- Al parecer espera una respuesta pero al no encontrarla comienza a caminar hacia mi, lo que me causa un poco de temor.- Creeme, no todas somos iguales, yo no soy como ninguna de todas las chicas de allá afuera y estoy segura de que no quieres conocerme realmente por que si lo haces te arrepentirás completamente.- Ahora ella está demasiado cerca de mí, no sé en qué momento terminamos con tan poca distancia, pero aún así es cómodo.- Y si crees que todas somos iguales por qué no te vas con alguien más y dejas de joderme la vida a mi.
—Por que tu eres la que me corresponde a mi. Es parte del juego ¿lo recuerdas?
—Entonces yo puedo hacer como que me trajiste a casa y ya. Puedes irte.
—No es tan fácil.
Ella sigue caminando hasta quedar frente a una casa enorme. Que jamás creí que vería más de cerca.
—¿En cerio vives aquí?- Señalo la casa con la mirada.
—Si, ahora puedes irte.
—Adiós.- Y dicho esto ella ya está dentro de la casa.
Dios, no puedo creerlo. Ella vive ahí. Vivimos cerca, sólo que jamás había conocido a los inquilinos de esa casa, que al parecer son socios de la compañía de mi padre. Tal vez algún día conozca a sus padres, o tal vez ya hasta los conozco.
Cuando estoy a punto de llegar a mi casa, continúo pensando en lo que le dije, pero es que esa es la verdad, todas son así, se hacen las víctimas, las agredidas, las ofendidas, pero ella, ella tiene algo distinto en su mirada, ella no es igual a las demás.
Basta Frank, ¿desde cuando piensas así de una chica? Si todas son iguales.
Por fin llegué a casa, ahora debo ducharme y esperara a que lleguen los chicos y sepamos cómo nos fue con "nuestras" chicas.
____________________________________
Hola chicas, lamento la hora. Y gracias por su apoyo.Tengo una frase para ustedes.
"Si el mundo es una mierda entonces, juguemos con la mierda"
-Juana MartinezGracias por seguir leyendo.

ESTÁS LEYENDO
Su Juego Sin Reglas
RomansaPara Frank todo comienza como un juego y una apuesta pero el tiempo cambiará sus planes completamente. Y Paola le ayudará en ese juego, sólo por que sí.