¿Ahora lloras?
¡No me hagas reír!
después de todo
lo que me hiciste sufrir.
Ahora una lágrima resbala
y cae en mi cara.
Mi féretro velas
¡Tú que me mataste!
Palizas,
insultos,
lágrimas cansadas,
muchos disgustos.
Llegaste a casa,
yo cocinaba,
me golpeaste
y te fuiste de casa.
La lágrima que ahora
recorre mi cara,
caída de tus ojos,
a mi boca resbala.
Y sin embargo,
aún ahora,
me gustaría decirte
lo que te dice entonces:
"Te quería
más que a mi vida"
