— ¡Hola! —saludó sonriente la presentadora— , ¿cómo están el día de hoy? —se dirigió al público... quienes aguardaban en silencio.
Sin embargo, Yonaikel, respondió sin permiso a su pregunta— bien, gracias ¿y uste'?
Calisa lo observó un tanto desconcertada, pero aún si decidió responderle cortésmente— muy bien. Yonaikel —llamó su atención—, cuéntanos que te pasó ayer.
— Bueno... básicamente la tipa de la antena quiso abusar de mi —murmuró lo último un tanto incómodo mientras se removía en su asiento.
— ¿Cuál mujer?
— B-bueno —carraspeó antes de comenzar con su relato—. Se rumoraba que en la noche como a eso de las 12 salía una tipa pog donde está la antena... entonces, se supone, que ella cae en los techos de los caggos a las pegsonas y yo fui a veg. Pego como yo soy la insegugidad no me atracaliaron ¿vegda?, el punto es que cuando estaba estacionando pog la antena sentí un golpe en el techo, así, de la nada... me acuegdo que dije «¡A su mecha!», yo lo que agagge fue caggetegga y fiuuuum —realizó la onomatopeya—, iba yo a toa' velocidad y eso ega fiuuum —volvió a hacer el sonido de aceleración de un automóvil— ¡y derepente! —se detuvo un momento—... ya no sentía nada, pego cometí el teggible pecado de volteag paga veg el asiento tgasego, y vi el espanto... la cosa más hoggogosa, una tipa de cabello neggo y pasuo' «¡MIELDACIÓN!, ¡VETE ESPIGGITU DEL MAL!» —dejó un momento de silencio y resopló cansado—, muy tagde me di cuenta de que ega mi mujer... la cuaima queggia veg si le iba a pegag chachos, pego ella me tegminó pegando a mi.
La presentadora se compadeció y mordió un tanto su mejilla interna— lamentó que te hayan engañado.
—¿engañado? —preguntó la última palabra, luego soltó una carcajada la cual fue callada por sus propios sonidos de agonía mientras tomaba uno de sus brazos con un gesto incómodo en su rostro—, ay —se quejó—... me pegagon una tgemenda paliza.
Calisa frunció la nariz compadeciéndose del dolor de su invitado— lamentó por eso... ¿quieres decir algo antes de que nos vayamos?
—Si —afirmó—, voten pog este pgoggama, ¡adiós!
—¡Hasta la próxima entrega!
