POV MATTHEW
Estoy yendo hacia la oficina de Harries, me siento un super espía, siempre quise tener una "misión" -Aunque esto no es exactamente una-
Una vez que llego al segundo piso, busco tercer puerta a la derecha, cuando la encuentro confirmo si es el número 357, resulta que la dirección esta bien.
Veo a un doctor pasar por el próximo pasillo, corro hasta él y le pregunto
-¿Sabe dónde esta el Doctor Harries?- Pregunto con fingida preocupación, para poder ser màs realista
-Si, esta en el cuarto piso, habitación 468- Me informa- Si quiere puedo llamarlo y...
-No no, esta bien, yo irè a buscarlo- Lo interrumpo, seguido de eso camino hasta las escaleras, confirmo que ese doctor se fue y vuelvo a la oficina de Harries, ahora que se que no esta puedo entrar sin problemas.
Por si acaso, golpeo la puerta tres veces, no hay nadie, perfecto. Abro la puerta lentamente y miro hacia el pasillo para confirmar que nadie puede verme, una vez que controlo todo, entro.
Lo primero que veo es el escritorio con estilo rústico, de madera de caoba, situado en el centro de la oficina, con una silla giratoria negra en la parte de atrás, supongo que ese es el asiento de Harries, tambìen tiene dos sillas en frente, son del mismo color que el escritorio. Detrás de esta mesa, se encuentra una librería de madera de caoba, como casi todo en esta habitación, esta completamente llena de libros y carpetas. A la derecha, puedo ver un ventanal, desde donde se pueden apreciar las vistas hacia la calle, completamente destruida, al igual que todo en Haitì. En la pared de la izquierda veo cinco cuadros con imágenes de señores con bata blanca, en la parte inferior de cada uno de estos, hay una fecha. Creo que son los antiguos directores de este psiquiátrico.
Comienzo a revisar cajones, carpetas, estanterías, pero no hay nada, solo me queda un cajón por revisar, esta situado en el escritorio, delante de la silla giratoria, intento abrirlo, pero esta cerrado con llave.
-No puede ser- Susurro/grito.
Comienzo a revisar por todos lados, en busca de una maldita llave, no creo que falte mucho para que Harries vuelva.
No encuentro nada, comienzo a caminar por toda la oficina, hasta que siento un pequeño bulto debajo de mis pies, levanto la alfombra color gris, y ahí esta la tan necesitada llave. Primero confirmo si entra en la pequeña cerradura del cajón, cuando veo que encaja a la perfección, giro la llave, abro el cajón y...
Veo un montón de sobres blancos, otros amarillos y otros marrones, todos con distintos remitentes, pero con el mismo destinatario, en todas ellas puedo ver que en una esquina dice "Para Eden", con eso confirmo mis sospechas, esas son las cartas de Eddy.
Agarro todas juntas, y con cuidado de que no se me caigan, abro la puerta, vuelvo a revisar si hay alguien en el pasillo, alcanzo a ver a Harries caminando en esta dirección, por lo que vuelvo a cerrar la puerta conmigo adentro de la habitación, busco un lugar en donde esconderme, el único lugar que encuentro es debajo del escritorio.
Una vez escondido, espero cinco segundos, pasado ese tiempo, escucho la puerta abrirse y luego alcanzo a oír pasos, acercándose hacia mi escondite. El doctor Harries se sienta en su escritorio y suelta un bufido, parece cansado.
De la nada pega un salto, lo que hace que yo lo pegue también
-¿Que hace este cajón abierto?- Pregunta en un susurro, ahora resulta que Harries habla solo. Comienza a caminar lentamente por toda la habitación, hasta llegar al escritorio. Comienza a bajar, yo solo puedo aguantar la respiración y esperar mi fin.
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Lo Que Me Atormenta Desde Niña (EN EDICIÓN)
Short Story¿Alguna vez escucharon que las paredes guardan secretos? Bueno, si no la habían escuchado, ahora la leyeron. Estas paredes saben más de mí de lo que yo sé. En este lugar me pudro cada vez más, tanto yo como mi alma. Me siento sola... Nadie me m...