Cerca de las once de la noche el autobús los dejó a tres cuadras de distancia. Conforme se alejaban Amy notó un cambio en el panorama; calles prácticamente desiertas, rostros extraños y poco amigables, el ruido de algunas sirenas a lo lejos.
Se sentía segura con Logan a su lado, aunque el resto de las personas no pudiera verlo. Si algo malo sucedía él podría ayudarla... O al menos eso le gustaba creer.
Doblaron por una esquina y a mitad de cuadra se toparon con su destino. El miedo creció aún más en la joven. ¿Qué ser humano cuerdo iría a esa hora de la noche a un local fúnebre? Ella. Solo ella, gracias al poder de manipulación de un espíritu.
—Recuerda que los cuerpos están en la parte baja. Si no me equivoco deben de tener el número pegado en la puertilla. No será difícil encontrarlos.
Logan asintió y ni bien se disponía a irrumpir en el local, Amy lo detiene con ayuda de su voz. Se giró y pudo ver como ésta estaba sosteniéndolo por el brazo. Su mano le rodeaba la piel desnuda, pero no podía sentir nada.
Amy nota como él no pierde detalle de su mano que inútilmente intentó detenerlo.
— ¿Qué sucede?
—Hay un par de cosas que no hemos considerado y hasta ahora me doy cuenta de ello.
— ¿Cómo qué?
— ¿Cómo se supone que saldrás de ahí dentro? Ya no podrás atravesar paredes, serás de carne y hueso.
—No te preocupes, lo tengo cubierto.
— ¿En serio? —Retrocede sorprendida.
—Soy un fantasma, puedo abrir y cerras cosas a mi antojo. Abriré la puerta para poder salir, pero también para que te quedes dentro. No pienso dejarte aquí fuera sola.
El hecho de que se preocupara por ella le robó una sonrisa. Era un muy lindo detalle de su parte.
— ¿Qué hay de las cámaras de...?
— ¡Fantasma! —Interrumpe—. Nos gusta jugar con los aparatos electrónicos. ¿Qué no se supondría que tú deberías saberlo? Eres médium.
Amy asintió levemente, desorientada. Sus mejillas se tornaron carmesí y agradeció el hecho de que fuera de noche para que él no lo notara.
—Tienes razón, lo olvidé por completo. Tal vez son los nervios. —Suelta una risilla inquieta.
¿Qué le estaba sucediendo?
Sin mediar palabra, Logan desaparece tras la puerta. Al cabo de unos segundos escucha saltar los engranajes de la cerradura. Se aproxima con cautela, gira la perilla y la puerta se abre.
—Increíble —susurra.
Jamás había estado en una morgue antes, aunque recordaba vagamente que uno de sus tíos trabajaba en una. La oscuridad del lugar era suficiente para que el más de los escépticos saliera disparado de ese lugar.
Pensó quizá que se encontraría con alguno de los suyos, después de todo sabía que algunas almas no lograban encontrar la paz o permanecían en este mundo para terminar algo. Sin embargo se sorprendió al no ver ninguna. El lugar estaba demasiado tranquilo y eso le generaba algo de desconfianza.
En su mente repetía una y otra vez los números que habían aparecido en la ficha del archivo. Uno de ellos sería su nuevo cuerpo, no podía echarlo a perder.
Se dirigió a la parte trasera del establecimiento y encontró la puerta que dirigía a la morgue. Descendió las escaleras hasta la planta baja y al traspasar una puerta doble de vaivén, la sonrisa le iluminó el rostro.
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LA MÉDIUM
RomanceMe llamo Amy Wesley y soy una Medium. Ayudo a los espíritus a solucionar sus asuntos pendientes, y en esta ocasión estoy ayudando a uno de ellos a reencontrarse con su amada. ¿Lo extraño? Estoy enamorada de él.
