La primera vez

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Para todo hay una primera vez. El primer día de clases, el primer beso, la primera relación seria...

Con América había compartido ya muchas primeras veces, nuestro primer beso,  nuestra primera salida romántica, nuestra primera pelea, y, ya llevando casi un año de noviazgo, nuestro primer encuentro sexual... del cual no voy a hablar porque por algo se le conoce como "intimidad", pero de nuestra primera vez, de la que voy a hablar es de nuestro primer "te amo".

Habíamos organizado un viaje para celebrar el fin del año escolar con nuestros amigos. Después de debatir durante casi un mes a dónde iríamos, decidimos ir a acampar, acampar de verdad, con casas de acampar, fogata, derretir malvaviscos, contar historias de terror y todas aquellas cosas tradicionales que se hacen en los campamentos.

Salimos temprano, a las 9 de la mañana la camioneta de Jos estaba llena con todas nuestras cosas y todo lo que ocuparíamos para ese fin de semana en el bosque.

Habíamos decidido ir a un bosque, pero no era un lugar cualquiera, se podría decir que era un bosque especial para campamentos, había seguridad y estaba totalmente equipado para campistas, tenía incluso un lago que podías encontrar después de caminar unos cuantos kilómetros internándote un poco más en el bosque y además,  contaba con unos cuantos baños, esto a pedido de las chicas pues se rehusaban a "hacer sus cosas" al aire libre, lo cual era totalmente entendible. Eso no era todo, también contaban con diversas actividades para los campistas, tales como escalar o remar botes en el lago. Por supuesto que había cabañas en el lugar, pero queríamos tener una experiencia de campamento de lo más tradicional así que compramos casas de acampar.

Subimos a la camioneta de Jos y aunque íbamos un poco apretados, 7 personas en una camioneta que es para 5 no fue nuestra mejor idea, el camino no fue tan malo.

Gabriela a medio camino se pasó a la parte de atrás con las mochilas y fue como fuimos un poco más cómodos.

Al llegar al lugar estacionamos la camioneta y comenzamos a bajar todo el equipaje, comenzamos a caminar a una sección cerca del lago, del lado contrario de donde se encontraban las cabañas, esa era la zona para campistas reales, para aquellos que queríamos la experiencia completa.

Las chicas comenzaron a armar la casa de campaña grande, en ella dormirían todas juntas, tenía espacio para 5 personas, les sobraría espacio ya ellas sólo eran 4. Nosotros, por nuestra parte, comenzamos a armar en la que dormiríamos nosotros 3, pero las chicas, una vez que acabaron, nos ayudaron a armar la nuestra.

-Los chicos se quieren sentir hombres , pero no pueden ni armar una simple tienda de acampar - Gaby se burló de nosotros.

-Pues según Jos, era un experto armando tiendas de acampar - se quejó Bryan.

-Se nota - Abby siguió burlándose.

-Hey, - se quejó Jos - yo fui niño explorador, el bosque es mi zona, bebé-.

-Jos, no porque seas un niño salvaje se significa que el bosque es tu zona "bebé" - dijo Mer riéndose de él.

Abracé a América y le di un beso en la frente.

-Mejor vamos a buscar leña para la fogata - dije. - Tenemos que cocinar algo, yo muero de hambre-.

-¿Cuándo no? - dijo Mer burlándose de mi apetito.

-¡Oye! - me queje e hice un puchero.

América me sonrió, tomó mis mejillas con sus manos y depositó sus labios sobre los míos.

Todos nos separamos en busca de leña, América y yo fuimos juntos, Bryan con Jos y Gaby con Abby. Mientras tanto Camila se quedaría a ordenar toda la comida y demás cosas que llevábamos.

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⏰ Última actualización: Apr 11, 2017 ⏰

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