CAPITULO 3

178 10 1
                                        

Hace unas horas ya había amanecido, yo me desperté a las 7 am, normalmente me suelo despertar un poco más tarde, pero esta vez no podía dormir. Seguía pensando en el collar y en quien pudiese tener la cadena para que me pudiese librar de este. Me dirigí hacia la cocina para poder desayunar y me prepare unos panqueques. Termine de desayunar y me fui directo al salón de prácticas, para poder practicar un poco con mi guadaña ya que hace bastante que no lo hacía, y si surgía alguna emergencia seguramente no iba a estar preparada. 

Luego de unas horas termine, ya eran las 12 pm y mis manos me dolían demasiado, prácticamente se me estaban quemando, obviamente porque mi guadaña es anti-vampírica, pero por lo menos estoy más acostumbrada que antes cuando recién comenzaba, recuerdo que ni siquiera podía sostener un arma y cuando terminaba siempre me llenaba de algún tipo de crema para las quemaduras, hasta que Sheik decidió regalarme unos guantes especiales, que logran que no pase tanta electricidad, aunque aún duele, es mejor que no tener nada y además fue un lindo gesto el de mi abuelo el preocuparse por mí de vez en cuando. En fin, mientras caminaba por los pasillos para dirigirme a mi habitación a descansar, aunque sea unos minutos, me cruce con muchos de los cazadores, todos son amables, y me tratan bien, me conocen y conocen a mi abuelo, saben lo estricto que es y siempre se preocupan por mí y siempre me saludan, lo que no saben es mi otro lado, no saben lo del collar, las quemaduras y obviamente tampoco lo de que soy mitad vampiro por parte de mi padre.

Llegue a mi habitación muy cansada y lo primero que hice fue tirarme encima de mi cama y mirar el techo pensando en todo lo que paso esta última semana: El vampiro, el collar, la cadena. Lo único que quería era despejarme de todo eso y descansar un rato, cerré  mis ojos lentamente hasta que logre conciliar el sueño.

Cuando por fin logre despertarme de nuevo ya eran las 14:00 pm. Me levante rápidamente y me peine ya que mi cabello estaba enredado por haber dormido de esa forma. Me dirigí hacia la cocina para poder almorzar ya que todos lo habían hecho y yo era la única que aún faltaba, por haberme quedado dormida, no lo volveré a hacer. Pude ver que encima de una mesada había un plato, con comida aparentemente aún caliente, mire para todos lados y como no había nadie me acerque a él. Tenía una nota a un costado que decía:

“Fi, te deje este plato de comida, porque sé que estuviste practicando y que estabas cansada, por eso ninguno te quiso despertar  ya que no queríamos molestarte. Con amor.

                                                                                                                           Martita.  “

Cuando termine de leer la carta solté una leve sonrisa, ya que martita es la cocinera, y siempre se preocupa por todos, es de muy buen corazón, y también por mí. Guarde la carta en mi bolsillo ya que no la quería perder, sé que es un poco tonto, pero para mí tiene mucho significado hasta los más pequeños detalles, Me senté en la mesa y comencé a comer lo que martita me había cocinado. Termine de almorzar y enjuague lo que había ensuciado, ya que no quería causarle muchas molestias a nadie, luego de eso me dirigí hacia el despacho de Sheik, quería hablar con él. 

Toque la puerta para saber si podía pasar y me contesto que si podía hacerlo, entre y lo primero que hice fue decirle:

-Abuelo, necesito preguntarte algo

-¿Qué pasa?- Me pregunto mientras dejaba lo que estaba haciendo para alzar la vista y prestarme atención.

-Es sobre el collar, encontré el libro y habla sobre una especie de cadena que tiene estos mismos símbolos- dije eso mientras movía mi cuello para dejar ver los símbolos que tenía el collar en un costado.

-Ah, veo que encontraste lo que estuviste buscando ¿no?-

-Sí, pero no del todo, quiero que me digas si sabes algo sobre esa cadena y quien la puede tener- dije cruzando los brazos.

LOS OPUESTOS SE ATRAENDonde viven las historias. Descúbrelo ahora