TWID1: CAPITULO 6 - ARCO Y FLECHA parte 2

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THE WORLD IS DEAD: INFIERNO

CAPÍTULO 6 "ARCO Y FLECHA" - parte 2

Narra Amaya

No sé en qué momento me dormí, pero desperté con la luz del sol filtrándose por las grietas... y abrazada a él. Joseph dormía, mi mano sobre su torso marcado no quería despegarse ni por un instante... no me moví. Lo miré unos segundos... unos minutos. Su nariz masculina, sus pestañas largas y crespas por naturaleza, sus labios levemente gruesos y su cabellera perfecta me tenían hipnotizada.

Silenciosamente aparté mi mano de su pectoral, lo miré nuevamente unos segundos sentándome en la cama y con mi dedo acomodé su cabello, para besar su mejilla, casi sin tocarlo.

Me levanté, volteándome para salir de la cama, poniendo ambos pies en el suelo, me coloqué ambas botas y tomé el arco que se encontraba apoyado junto a la puerta con las flechas para dirigirme a la salida.

Al acercarme a la puerta, miré por la ventana y más de diez infectados merodeaban por alrededor de la casa. Esperando carne fresca o simplemente de paso.

Salí por la parte trasera sin hacer ruido y rodeé la cabaña. El aire estaba frío. Silencioso y había un poco de neblina mañanera.

Desde un costado de la cabaña, me oculté detrás de unas cajas de madera para apuntar hacia uno de los muertos vivos y tensé el arco a uno que tenía parte de su rostro desgarrado, había recibido una mordida en su mejilla izquierda y observando con atención sus ojos perdidos caminando sin rumbo, solté. La flecha impactó... pero no en la cabeza.

El infectado giró hacia mí, gruñó con fuerza y el resto de ellos lo siguió.

—Mierda...

Saqué de inmediato otra flecha, esta vez algo temblorosa e insegura... solté, dio justo en la frente. Cayó al suelo sin moverse más.

Retrocediendo hacia la parte trasera de la cabaña, mientras los otros infectados se acercaban más y más, sentía mi propia respiración, cada vez mas segura. Y así seguí... Y seguí.

Flecha tras flecha, error tras error, pero suficientes. Uno por uno fueron cayendo, hasta que el silencio volvió.

Luego de algunos minutos, me acerqué al primero de ellos en ser derribado y recuperé la última de cada flecha de su cuerpo, ignorando el olor, la textura... todo.

Volví a la cabaña triunfante luego de la gran práctica, y Joseph ya estaba despierto sentado en la cama.

—¿Dónde estabas? —Pregunto el extrañado.

Sonreí respirando con profundidad.

—Practicando... —Repliqué dejando a un lado el arco y llevando las flechas ensangrentadas al fregadero—. Ya es hora de irnos.

Comimos algo rápido mientras nos preparábamos, Joseph se terminó de vestir, tomó sus armas.

—¿A dónde iremos? —Preguntó dispuesto a ir donde sea.

Desplegué el mapa sobre la mesa de madera vieja donde habíamos cenado. Juntos miramos analíticos.

—Saldremos de San Fernando—Dije con ambas manos en mi cintura—. Hay sobrevivientes en un centro médico cerca del puente—Indiqué el puente con mi dedo—. Saldremos finalmente del radio urbano de la ciudad, luego tomaremos la ruta 64... y después iremos al CDR.

—¿CDR? —Pregunto extrañado

—Campamento de Refugiados. —Respondí como si fuese algo obvio, cosa que no lo era

Joseph cargó su pistola, mirándome fijamente.

—Entonces... empecemos de una vez colega. Solo espero que podamos sobrevivir, son varias horas de viaje.

Lo miré, y asentí. El se dirigió hacia la puerta de salida y la luz del día iluminó la casi oscuridad del interior de la cabaña, las velas se apagaron con el viento y Joseph caminó hacia el exterior.

Ya no había espacio para dudas, ni para miedo.

Solo una cosa es importante.

Sobrevivir.

A cualquier costo.

THE WORLD IS DEAD: SAGA (EN REMASTERIZACIÓN)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora