No sé Qué Pensar

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A la mañana siguiente desperté sintiendo que ese día sería uno bueno. Comí el desayuno con un muy buen apetito y sentí que la vida me sonreía a pesar de lo nublado que se encontraba el cielo.

Tome mi paraguas, y salí tarareando una canción cuando recordé a Jaqui y lo molesta que debía de estar. Vi el reloj y sentí que aún daba chance de pasar por ella, así que la llame a su celular. Atendió después del segundo intento, con una voz muy seca. Le pregunté si aún estaba en su casa porque la pasaría buscando y ella dijo que si, así que me dispuse a desviar mi camino y agarrar un autobús para el lado contrario de la oficina, ya que Jaqui vivía más lejos que yo aunque en el mismo sector.

Al bajarme del autobús, vi que ella me esperaba en la puerta con una cara no muy feliz. Inmediatamente le pedí disculpas y le di mis razones para no haberle dicho, las cuales ella aceptó a pesar de no lucir muy convencida. Le conté todo lo que había pasado ayer después que ella se fue de la oficina y me felicito por el cambio aunque, se notaba bastante triste. Trate de consolarla prometiéndole que seguiríamos almorzando juntas y que podíamos irnos juntas a casa cada vez que pudiéramos.

Cuando llegamos al ascensor para subir a la oficina, nos encontramos en el a Alejandro Miyazagua, quien ya se encontraba a bordo pues venía del estacionamiento. Él nos miró con una genuina sorpresa e inmediatamente nos saludó con una sonrisa.

⁃ Buenos días. -nos dijo a ambas- Jaqueline ¿no? -dijo preguntándole a Jaqui.
⁃ Si, buenos días. Aunque, muchos me llaman Jaqui - respondió apenada
⁃ Oh entiendo. Trataré de recordarlo. Buenos días, Sinaí. ¿Emocionada por tu primer día de trabajo en Dirección?
⁃ Ehh.. Buenos días. La Srta. Lorena me indicó que el día de hoy debería trabajar en mi antiguo departamento para organizar las cosas y poder mudarme a dirección sin ocasionar problemas a mi jefe y compañeros.
⁃ ¡Ah! Cierto, lo olvide. Bueno, entonces esperare a mañana. - y salió del ascensor con seguridad
⁃ Que tenga buen día, entonces - trate de decirle un poco más duro, pero nunca me escuchó con toda la prisa con la que él llevaba.
⁃ ¿No te parece que es muy guapo? - me preguntó Jaqui- yo nunca me había fijado en los asiáticos de esa manera pero, de verdad que él es muy guapo y su sonrisa es... Muy, pero muy linda. ¿No crees? - dijo mientras entrábamos a la oficina
⁃ Bueno, ciertamente es muy guapo. Pero lo que más me asombra es su nivel de español, sino fuese por su apariencia, podría pasar por alguien de acá fácil. Por el teléfono o algo así. - dije dejando todas mis cosas en el escritorio.
⁃ Es verdad. Y se acordó de mi nombre. Es muy amable. Hasta ahora no son fríos como dijo Cristóbal.
⁃ Creo que lo mejor será esperar a ver, aún no han empezado a trabajar formalmente. Solo ha pasado un día desde que llegaron. No hay que emocionarse demasiado. -dije en un rayo de luz coherente- bueno, voy al baño. Ya vengo.
⁃ ¡Ok!~

El baño se encontraba un poco alejado de nuestra oficina, así que mientras caminaba no pude evitar pensar en que ciertamente era muy guapo y contra todo pronóstico era alto, o por lo menos más alto que yo, cosa difícil para los asiáticos de por acá que usualmente no le llegan al 1,70cm, que tiene esta belleza tropical.

Al cruzar el corredor y doblar la esquina que separan las oficinas de el baño y la cocina, choco directamente con el Sr. Yamasaki, quien enseguida grita de dolor pues cargaba una taza de café caliente en la mano.

⁃ ¡¿Acaso lo haces a propósito?! Es la segunda vez en tres días ¿no vez por donde caminas? - grito, visiblemente molesto en una mezcla de ingles y español.
⁃ ¡De verdad, discúlpeme! No sabía que usted venía por aquí. No fue mi intención tropezarlo - digo nerviosa e intentando secarlo con mi propia camisa - ¿se lastimo mucho? ¿Le duele? -pregunté preocupada y mirando a todos lados en búsqueda de algo o alguien que me ayudara.
⁃ Claro que me duele, acaso no vez que estaba muy caliente. - dice exasperado.
⁃ Creo que lo mejor es que entre al baño y se eche un poco de agua. Trataré de ver que hay en el botiquín que le pueda servir. - mientras voy corriendo a la cocina a buscar algo que pueda servir y regreso- no encontré nada más que gasas. Creo que... - comencé a decir cuando me sorprendo de verlo sin la camisa puesta y lanzándose agua con la mano - creo que... Debe... Debe - digo sin saber si debo entrar al baño donde está sin camisa o, llamar a alguien o, apreciar su tan bonita espalda.
⁃ ¿Si debo, que? ¿Quiere dejar la estupidez para después? - dice dándose cuenta de mi incomodidad y como lo veía sin saber qué hacer. - ¿acaso nunca ha visto un hombre sin camisa?
⁃ Si, disculpe- digo tratando de enfocarme- creo que debe utilizar las gasas para colocarse agua en la quemada. Así será mucho más fácil que estarse lanzando agua. Voy a llamar a Almacén para que nos suban alguna pomada para quemaduras. Espere acá por favor.

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⏰ Última actualización: Jan 18, 2017 ⏰

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