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JeongMin tomó su gabardina y su móvil lo más apresurado que lo había visto en mucho tiempo, se notaba un poco nervioso y es que por primera vez llegaría tarde a una de sus reuniones, definitivamente HyungSoo lo iba a reprender por las cinco llamadas perdidas que tenía en el móvil sin contar la que sonaba en esos momentos. Mi niño parecía querer desaparecer.

Mientras caminaba bufando de un lado a otro me dejaba apreciar lo atractivo que lucía. Sus rizos que él mismo había hecho revoloteaban a cada paso que daba mostrandose de tonos distintos por la luz de la lámpara, destellos dorados, acompañados de rojizos oscuros y marrones claros. Caían por su lado derecho mientras por el izquierdo formaban una curva hacia atrás pues así había decidido que se veía mejor.
Sus ojos color avellana adornaban con pobladas pestañas y una ligera línea negra haciendo más provocadores esos ojos gatunos. Sus labios carnosos tenían su rojizo natural con solo humectante que deslizó hace unos minutos. Todo eso acompañado con la gabardina gris que contrastaba con la camisa de algodón del mismo color pero con un tono más fuerte, unos jeans negros ceñidos a sus piernas y caderas y por último unos botines negros.

Simplemente espectacular.

Ambos salimos disparados al estacionamiento sin si quiera utilizar el elevador, me vi obligado a bajar las escaleras con suerte de no terminar en el piso con un brazo fracturado al igual que él pero parecía no importarle nada más que llegar pronto al vehículo. JeongMin era muy estricto en si mismo en cuanto a sus horarios.

—HyungSoo me va a ahorcar en cuanto llegue —Murmuró preocupado. Yo solo me limite a observarlo. —¿Crees que tengan mucho esperándome?.

Tragué duro antes de mirar de nuevo la hora en la pantalla de mi celular mientras habría ambas puertas. JeongMin entro al asiento de acompañante y me dispuse a encender el auto esperando que olvidara la pregunta que me había formulado hace unos segundos pero todo se fue al carajo cuando desbloqueó su celular y un grito lleno de frustración y desesperación salió de sus labios.

—¡Voy media hora retrasado!.

Presioné los labios sin apartar la vista de la calle. La culpa comenzó a inundarme y solo pude lograr ver su perfil molesto de reojo.

—Es mi culpa —Pronuncié seguro sin siquiera mirar— Lo siento mucho amor.

El alto detuvo nuestro camino, no me atreví a verlo por la verguenza y me sentía un poco preocupado por como reprenderían a JeongMin por mi culpa. Pronto sentí como un beso se hacía presente en mi mejilla sintiendo los suaves y cálidos labios de mi chaparro al que observé extrañado casi de inmediato. Espere un "idiota" de su parte pero estaba totalmente equivocado.

—No es tu culpa —Susurró depositando otro— Yo fui el que se retrasó en la ducha. Además si así lo fuera jamás me arrepentiría de haber llegado tarde por esa razón. Me encantó el desayuno.

Su inmensa sonrisa me imnotizó por unos segundos antes de que mi sed por él me dominara. Tomé su mentón obligándolo a acercarse a mí y sin mucho tiempo que perder mis labios reclamaron los suyos sintiendo nuevamente tan familiar y deliciosa suavidad, entrelazando sus belfos dulces con los míos. Su fragancia tan adictiva invadió todo a mi alrededor y antes de que pensará estar perdido el claxon de varios coches comenzaron a sonar avisándome sobre la luz verde. JeongMin sonrió divertido regresando a su lugar lanzándoles una mirada llena jugetona a todos.

Durante el trayecto solo se dedicó a observar por la ventana, a pesar del frío que comenzaba a hacerse más intenso él parecía disfrutar de la bella ciudad de Seúl por la noche. Yo solo me permití observarlo durante los altos y algunas veces de reojo, cuando estaba totalmente seguro de que no había peligro alguno que pudiera dañarlo a él. Pero no, ahí estaba disfrutando de la brisa fresca que golpeaba su rostro perfectamente maquillado, la cual también se encargaba de ondear sus hebras marrones causando que algunas rocen sobre sus mofletes. Por otra parte sus suaves y blancas manos se encontraban jugueteando con los botones de la gabardina haciendo chocar el aro dorado con los mismos.

Prohibido [SeongJeong]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora