Capítulo 1

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Me gustaría comprender, saber... Me gustaría que no me mintiras.

Todo empezó algo repentino, serían las hormonas, quizás sólo queríamos experimentar.
Aún recuerdo como empezó todo hasta llegar a este punto.

Miraba fijamente el techo de mi casa, sin saber que hacer. Estaba pensado cosas productivas que hacer, pero todo implicaba moverme y quería hacer de todo menos eso. Lo cierto es que se estaba muy agusto tumbada en mi cama sin hacer nada, además era pleno verano y no quería sudar, gracias.

Vibró mi móvil. Eso significaba mensaje nuevo.
Mierda, estaba tan lejos ¿Se pude saber por qué dejas el móvil tan lejos, Alessandra?

Mientras me debatía entre si de verdad estaba dispuesta a levantarme sólo para coger el móvil, y mientras tanto más mensajes llegaban. Fuera quien fuera no iba a parar hasta que le contestara.

Bien, tendría que hacerlo.

-¡LUCIANAA, LUCIANITA, LUCI DE MI ALMA Y DE MI CORAZÓN! - Le grite a mi hermana pequeña.

-¡NO ME GRITES! - Me respondió, gritando.

La puerta se abrió de golpe revelando una pequeña niña, mirandome con poca cara de amigos.

-Hola, hermanita.

-¿Que quieres? - Okay, no parecía muy feliz.

-¿Me pasas mi móvil porfa?

-Eres una floja, ¿enserio me has llamdo para esto? Ahora te aguantas y te levantas tu, que no haces nada en todo el día.

-Como tu haces gran cosa también.

Me miro diciéndome "vete a la mierda" y se fué, y encima no me cierra la puerta.

Ugh, ahora tendría que levantarme...
Derrepente pasa mi madre por el pasillo.

-¡MAMÁ, MAMASITA, MAMITA! - Se detiene y me mira- ¿Me puede pasar el móvil?

-¿Que gano yo? - Me sonríe

-Que yo te quiera más.

-Te toca levantarte.

Yo también te quiero mamá.

Pues nada toca levantarme, pienso. Pero antes de acabar la palabra, mi perra,  entra a mi habitación.

Le sonrío y estaba apunto de decirle que me pasara el móvil. Dios, less eres tan floja.

No me quedó mas remedio que levantarme e ir yo a por el.

Deslice la pantalla y tenía 8 mensajes de Elena. En resumen me decía que si iba a cenar con ella y dos amigos mas.

No tenía nada nada mejor que hacer, así que acepté.

Tenía dos horas para prepararme. Habíamos quedado a las nueve de la noche en la parada del bus, ya que ninguno tenía edad para conducir.

Me duche por tercera vez en el día y me vestí. Una falda negra suelta, un crop top rosado y unas convers blancas.

Cogí un bolso negro pequeño y le metí lo necesario. Me despedí de mis padres y hermana.
8:55, mierda otra vez tarde. Tenía cinco minutos para llegar en el punto de encuentro, necesitaba mas de cinco minutos para llegar hasta allí y no iba a correr.

En fin, Elena sabe que no soy puntual así que se lo verá venir.

Después de nueve minutos, llegué y ahi estaban esperándome: Elena, Mike y otro chico que nunca había visto antes. Lo cierto es que era guapo; hermosos ojos azules, pelo rubio, debía de destacar que era bastante alto, y con un piercing en el labio inferior.

-Tarde, como siempre - Me reclamo la pelinegra.

-Me amas - Le respondí mientras los saludaba con un beso en la mejilla - Hola, soy Alessandra.

-Luke, encantado - Me sonrío.

Una vez en el MacDonald's, cogimos sitio en una mesa luke y yo, mientras los otros dos iban hacer cola.

No me gustaba el Mac,  de echo soy mas de Burguer King.

-Y dime ¿Eres de por aquí?  No te había visto antes - Me preguntó.

Dios, que guapo es.

-Sí, he vivido aquí toda mi vida. Yo a ti tampoco.

Y así fue el empiezo de una larga conversación, este chico era tan mono. Por lo que me ha contado tiene 18 años, dos años mas que yo, le gustan mucho los animales y esta en la universidad estudiando Marketing.

Era tan divertido, cariñoso y tierno.

Cuando acabamos de comer, nos fuimos a caminar una rato por la zona. Habíamos conectado tan bien, que no quería separarme de el.

Sin darme cuenta ibamos cogidos de la mano.
Okay, Ale ¿Que haces con tu vida? 

No tenía claro que estaba haciendo, pero me gustaba hacerlo. Y simplemente me dejé llevar, no estaba haciendo nada malo.

Una de las cosas que me caracterizan es el no pensar lo que hago, simplemente dejarme llevar, ya tendré tiempo de arrepentirme.

Le miraba mientras hablaba, me fijaba en cada detalle de su perfil.
Poco a poco me di cuenta que se ponía rojo y algo  nervioso si le miraba fijamente, lo cual provocó una carcajada por mi parte.

-¿De que te ríes? -Me miraba confuso,  pero con una sonrisa.

-Te pones rojo cuando te miro.

-Es que me pone nervioso la forma en la que me miras - Agachó la cabeza como si estuviera avergonzado.

-Yo te pongo nervioso -Le sonreí con descaro.

El se río mientras negaba con la cabeza.

-Era broma. Eres muy tierno ¿lo sabías?

-Yo soy sexy - Me dijo mientras hacía una pose "sexy"

Me reí de esa pose, eso era de todo menos sexy.

-Ya quisieras.

-Admitelo - Me cogió en brazos y me puso boca abajo - Hazlo o te dejo caer.

-No serias capaz.

-¿Quieres probar? - Me solto un poco.

-Okay, okay. Eres la persona menos sexy del mundo.

-Tu te lo has buscado.

-¡NO! Lo diré.  Luke, eres sexy. Eres tan sexy que se me mojan las bragas al verte.

Soltó una carcajada y me puso otra vez en el suelo.

-Buena chica.

Me abrazó. Santa Virgen, se estaba tan agusto.

Le devolví el abrazo. Rodee mis brazos en su cuello, lo que siginificaba que tenía que ponerme de puntillas sobre mis pies. Y el me rodeo por la cintura.

Recosté mi cabeza en su hombro, dejando mis labios cerca de su cuello. Tenía ganas de besarlo, quería besarlo.

Antes de que yo lo huciera, el puso su mano en mi mejilla y se acercó. Me besó.

Oh sí, nena. Se sentía muy bien.

No sabía si iba arepetirme de esto después, quizás era muy rápido todo. Pero ¿Y qué? 

Lo sé, primer día, apenas lo conozco y ya nos hemos besado. ¿Sabéis que? Que me da igual.

Besaba muy bien, no quería separarme de sus labios. Lamentablemente lo tuvimos que  hacer.
Nos miramos y sonreímos, nos había gustado.

Lies.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora