Capítulo 6

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MARTÍN:

-Martin- llamó mi atención Samantha

-¿Dime?-

-Gracias- la mire y sonreí, ella era tan dulce no entiendo como su novio le fue infiel, es un imbécil.

Llegamos al edificio y ella insistía en que podía subir, esta mujer si que era terca, decidí no hacer caso a lo que decía y la cargué. Envolvió sus manos en mi cuello y apoyó su cabeza en mi hombro. Podía sentir su respiración en mi cuello cosa que no me incomodaba para nada. Entramos y el portero nos miró con cierta curiosidad.

-Siento que me hayas tenido que cargar a todos lados- dijo algo apenada.

-No te preocupes además, no eres muy pesada.-

-¿Enserio?-

-Si- era cierto ella no estaba excedida en peso pero tampoco era tan delgada, su cuerpo estaba bien proporcionado.

Estábamos frente a la puerta de su departamento y ella, aún en mis brazos, la abrió como pudo.
La deje en su sofá y ella se removió hasta estar cómoda. Me senté en un individual.

-Tengo que hablar con mi jefe- expresó con preocupación

-Sé que comprenderá tranquila-

-Eso espero-

-Debes de tener hambre, pediré pizza- ella solo asintió. -iré a mi departamento un momento allí tengo el número de la pizzería-

-Bien si deseas llévate mi llave- me la extendió- no podré pararme-

-Veo que al fin entiendes- le sonreí

Fui a mi departamento a conseguir el número, lo busqué en mi agenda, no estaba, en mi mesa de noche tampoco, tardé un poco buscando y ¡bingo! Estaba en la cocina.

Llamé y pedí una pizza napolitana, era deliciosa a Samantha le encantaría. Terminé el pedido y recibí una llamada.

Daniela

-¿Qué quieres?-

-Esta no son maneras de contestar amorcito- respondió con tono meloso.

-No me llames así, tu y yo ya no somos nada-

-¡Cómo te atreves a decir eso Martín!-

-Me atrevo porque es verdad, terminamos por tus estupideces Daniela ¿Quieres que te lo recuerde?-

-Empezemos de nuevo, osito de que tú también me extrañas-

-Te equivocas ya no te necesito, además no solo me dañaste a mi si no a mi hermana, deberías agradecerme que no le he dicho nada... Aún-

-El empezó, yo solo caí en un trampa, ¡yo soy inocente!-

-Daniela de inocente no te queda ni un pelo-

-Sé que volverás conmigo, porque me amas-

-Que equivocada estás - iba a responder pero corté la llamada no la soportaba más

***

SAMANTHA:

Luego de llegar Martín dijo que pediría una pizza y fue a su departamento por el número de delivery.
Yo aproveché para llamar al señor McField y contarle lo sucedido.

Me estiré un poco para alcanzar mi bolso que estaba en la pequeña mesa de centro.
Mientras buscaba mi celular encontré la caja con el reloj que era para Henry, lo dejé a un lado, no iba a dejar que los recuerdos atormentaran mi mente de nuevo. Ví mi celular y marqué el número privado de mi jefe. Solo es para emergencias, eso fue lo que dijo a las personas que nos lo dió.

-Diga- respondieron del otro lado.

-Señor McField... Soy Samantha-

-Oh Samantha, a que se debe tu llamada-

-Señor... verá yo sufrí un pequeño accidente, me torcí el tobillo y pensé que no era grave pero al acudir al doctor dijo que presentaba un esguince de segundo grado y necesitaba reposo de por lo menos dos semanas, luego podría reinsertarme a mis labores. ¿Podría tomarme estas dos semanas por favor?-

-Esta bién- soltó un suspiro- tratándose de motivos médicos no podía negarme tómese esas dos semanas, pero por favor le pido que siga con los preparativos del aniversario ya que usted tiene los números y los correos de las demás personas encargadas-

-Si, por eso no se preocupe señor yo trabajaré desde aquí en lo que pueda. Muchas gracias-

-Por nada Samantha y cuídate - cortamos la llamada.

Fue más fácil de lo que esperaba, por un momento pensé que no me daría el permiso.

Sentí que la puerta se abría y por ella entró Martín

-Ya está hecho el pedido- sonrió ampliamente

-¿Qué pediste?-

-Ya lo verás cuando llegue- dijo sentándose en el sofá individual.

Luego de eso nos quedamos en silencio. Pero decidí romperlo.

-Hoy ha sido un día complicado, primero lo de Henry y luego mi esguince, tengo muy mala suerte-

-Todo mejorará ya lo verás y yo estaré apoyándote, aunque nos conocemos muy poco tiempo puedo ver que eres auténtica, que no se deja doblegar ante nada ni nadie por eso superarás esto y ese imbécil se arrepentirá de haber dejado a una mujer como tú por otra que debe valer muy poco para rebajarse a ser la amante, el hombre que pueda llegar a ser tu esposo y el padre de tus hijos será demasiado afortunado.- Nuestras miradas se quedaron conectadas, el era una de esas personas que a primera vista podías darte cuenta, además de lo apuesto que era, también era un hombre de gran corazón y me lo estaba demostrando con todo lo que había hecho por mi. Quería decirle que también lo apreciaba, que igualmente la mujer que sea su esposa será la mujer más feliz, sería un gran padre, quería decirle eso para corresponder a lo que me acababa de decir, que aunque fuera poco me había llegado al corazón ninguna persona antes me había dicho algo así, ni Henry en los dos años de pareja nunca lo hizo. Las palabras simplemente no salían de mi boca.

-Gracias-fue lo único que logré decir el sonrió sin mostrar los dientes.

Nuestras miradas se despegaron cuando escuchamos que ya había llegado la pizza. Martín la recibió y pagó.

La puso sobre la mesa y la abrió. Pizza napolitana.

-Mi favorita- le dije

-La mía también- respondió con su conocida sonrisa

Tomamos una porción cada uno y comimos, conversábamos amenamente, Martín no era para nada aburrido.


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Nuevo capítulo :3

MyLifePerfect22 <3




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