1.3 KISS

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MinSeok había llegado hace un año a la escuela. Estaba en su último período de estudios, a diferencia de JongDae que aún le faltaba bastante tiempo para librarse de lo que muchos consideraban una prisión.

Esto no le restringía, por supuesto, a MinSeok de hacerle la vida imposible cada vez que podía. No le importó la diferencia de edad, ni que JongDae tuviera muchos amigos que con una petición podrían romperte la bonita cara. No, porque la misión de MinSeok desde que llegó a la escuela de JongDae, era la de joderlo en todo lo que hacía hasta el cansancio.

Y no era que el pelinegro estuviera exagerando como le decía JunMyeon cada vez que comenzaba lanzar comentarios amargos sobre MinSeok a pesar de que este solamente caminara por su lado. Es que de verdad, podía ver en la mirada del mayor que sabía que lo irritaba y le gustaba hacerlo. 

—JongDae, ¿podrías dejar de dirigirle miradas de odio a MinSeok y concentrarte en lo que haces? ¿O es que acaso no quieres ganar las elecciones de este año?

JunMyeon le habló con un tinte de burla en su voz que provocó que JongDae bufara molesto. Sabía que el tema de ser presidente del Centro Estudiantil iba más allá de ayudar a los estudiantes a ser más organizados y poder exigir sus derechos. El pelinegro estaba esforzándose en ese momento más por orgullo que por otra cosa. 

MinSeok había ganado las elecciones de los dos años anteriores, nada más que con sus ojos atractivos y su sonrisa que podía provocar desmayos si se lo propusiera. Y este año, era el año de JongDae, tenía que ganarle a su rival a como diera lugar. Si tenía que disfrazarse de dinosaurio para ganarse la simpatía de los estudiantes, lo haría, porque eso era una competencia y a él no le gustaba perder. 

—Es que es tan jodidamente irritante, solo míralo, actuando como si ya hubiera ganado todo —gruñó el menor, acomodándose las gafas de lectura sobre su nariz—. Es insoportable.

—Pero aun así te pone. 

JongDae por poco y se quiebra el cuello al escuchar a ChanYeol despreocupado y burlesco decirle eso, con BaekHyun a su lado completando su comentario con una sonrisa ladeada.

—Por supuesto que no, ¿qué dices? 

—Pues la verdad.

—Pura mierda más bien —no suena convincente, así que agrega—, yo lo único que quiero hacer con MinSeok es ahogarlo en una tina con ácido sulfúrico. 

—Cálmate, cerebrito, mi mente no posee tantos conocimientos como la tuya. Un poco de compasión con el prójimo, por favor. 

—Qué vas a tener tú en el cerebro, estúpido poste —comentó con desdén, volviendo su mirada a MinSeok quien hablaba con sus amigos—. Lo detesto.

—Por Dios, Kim, sabes tan bien como yo que te lo quieres tirar desde que lo viste entrar por las puertas de este lugar —esta vez es BaekHyun el que se atreve a hablar—. La tensión sexual entre los dos me asfixia. 

—Estaría más cómodo si dejaran de decir babosadas, gracias —intentó acabar la conversación, regresando a su trabajo de escribir en sus coloridos carteles "Vota x JongDae, el inmortal que te ayuda en mates".

BaekHyun soltó una risa al leer la frase, al igual que ChanYeol que no evitó hacer un comentario de bastardo.

—Pones ese tipo de frases y luego dices que no eres un nerd.

JongDae dejó el rotulador con fuerza sobre la mesa de la cafetería, y lo miró con hastío.

—¿Y qué propones tú, amigo? —preguntó resaltando con molestia la última palabra.

Challenge me; ChenMinHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora