Kendall estaba despierto desde hace una hora. Giró sobre el colchón, mirando su reloj de mesa de noche. Las doce y media de la mañana. Se la había pasado todo el rato en la cama, y no quería levantarse. Lo único que quería era dormir y desaparecer del mundo, en un lugar en el que sus pensamientos no tuvieran de protagonista a _____. Tomó su celular de la mesa y l...o desbloqueó. Nada. Ni una llamada de _____, o siquiera algún mensaje. Había tenido siquiera alguna pequeñísima esperanza de que lo llamara, pero no. Dejó el celular encima de la mesa, cabreado. Odiaba la idea de que a _____ la cita no le haya importado. Cerrando los ojos, se forzó a dormir pero su celular comenzó a sonar. Por su mente pasó la idea de que era _____ quien lo llamaba, pero aun así lo dejó sonar. Silencio. El celular dejó de sonar, pero no paso mucho tiempo cuando nuevamente lo llamaron. Kerndall bufó y estiró la mano hacia la mesa, tomando su celular y cuando vio la pantalla se desilusiono. No era _____, si no una llamada desconocida. Se llevó el celular a la oreja y contestó enojado. Enojado porque no era _____ quien lo llamaba.
- Que.
- ¿ Kendall?
Kendall frunció el ceño. Era una mujer quien le hablaba, y no lograba reconocer su voz.
- Soy yo. ¿Quién habla?
Ella suspiró del otro lado del teléfono, aliviada.
- Hola Kendall, soy Hannah, una de las amigas de _____. Ella insistió en que te llamara…
El ceño en Kendall se profundizó mientras prestaba más atención a lo que ella le decía.
- ¿Por qué? ¿Le ha pasado algo?
- Por eso te llamo. Ella está en el hospital.
***
Kendall caminó apresurado por los pasillos del hospital. Se acercó a la secretaria.
- Disculpe.- dijo él, tratando de llamar su atención. La mujer levantó la vista.- busco a _____ Moore.
- _____ Moore….- repitió, mientras tecleaba algo en el computador.- está en el tercer piso, habitación doscientos trece.
- Gracias.- dijo y se alejó.
Kendall se metió al ascensor y guiándose por los carteles que habían, caminó hasta la habitación de _____. La mano le tembló en cuanto toco la manilla de la puerta, y no sabía por qué. Suspirando, la giró y se adentro a la habitación. Encontró a _____ acostada en una camilla mientras veía hacia la ventana que tenia a su lado, la luz del sol llegaba directo a su rostro. Estaba pálida. El pelo lo tenía alborotado, cayendo ligeramente sobre sus hombros. Vestía un simple camisón que le había pasado el hospital y no traía ni una gota de maquillaje. Y aun así, Kendall pensó que era la mujer más hermosa que haya visto jamás.
_____ volteó la cabeza en cuanto Kendall cerró la puerta tras su espalda. La mirada de _____ se entristeció en cuando lo vio.
- Perdón.- fue lo primero que dijo ella. Sus preciosos ojos se inundaron de lágrimas. A Kendall se le encogió el corazón.- perdóname, por favor.
Rápidamente, él camino hacia ella. Tomó su mano y la sintió helada bajo la suya. _____ sollozó cuando intentó hablar.
- Lo siento. De veras quería ir a la cita, pero resulta que ayer estaba ensayando para la actuación del viernes con Hannah y cuando giré, hice un mal movimiento, me caí y me quebré el tobillo.- dijo, con las lagrimas cayendo sobre sus mejillas.- quería llamarte, te lo juro, pero dejé mi celular en mi departamento y no lograba recordar tu número telefónico.
Kendall le acarició el pelo. Todo el odio que sentía hacia ella se fue, y mientras la escuchaba, notó el sufrimiento en su voz. Sintió un fuerte dolor en su pecho, pero lo que no entendía, era por qué le afectaba tanto verla así. Era como si el dolor que sentía ella lo sintiese él también. ¿Por qué?
- Shh.- la calló él.- tranquila, ya pasó. No importa, no estoy enfadado contigo.
- Claro que importa.- lo miró. Sus ojos brillaban por las lágrimas mientras le comenzaba a temblar el labio inferior.- no sirvo para nada, todo me sale mal. Me odio a mi misma por ser tan tonta.
- No digas eso.- acarició su mejilla. A _____ se le erizó la piel por ese simple tacto. Podía sentir la piel de Kendall, suave, cálida.- estaba muy preocupado por ti.
