Jane
Él metal frío de la pistola, la nieve semiderretida en la autopista, y mi falta de ropa abrigadora esta haciendo que él cuerpo se me entuma y no pueda correr libremente, aumentando él hecho de que me congelo interna y externamente.
No he parado de correr, o bueno, ya ha estos parajes, caminar, escapando del pasado, con lágrimas congeladas y resecas en mis mejillas, tengo sangre seca en las manos y los mocos me salen a gorgoteos.
Llevo 10 horas caminando, hace horas que perdí a esas mierdas, las perdí en él bosque que estaba enfrente de donde nos accidentamos, corrí tanto que no sube por donde iba, hasta que encontré esta carretera, y de ahí en fuera, solo he caminado, con él arma en las manos, y los nervios muy alerta, él estomago gruñendo y mi alma hecha pedazos.
Una niebla espesa aparece frente a mi, a unos 200 metros, hace presencia como la niebla venenosa de Los Juegos Del Hambre, solo que aquí, dudo que sea venenosa, lo que si se es que significa peligro.
Mientras me acerco, la humedad se pega a mi piel, provocándome mas frío.
Comienzo a avanzar mas rápido, mientras él oxigeno combinado con él olor a pino húmedo se impregnan en mi nariz, provocándole cosquillas.
Un trueno de árbol se escucha cerca, seguido de un rugido de esas cosas, se escucha lejos, pero deben de estar cerca.
Comienzo a correr, mientras siento que los pies se me quiebran y que mi respiración se va.
Me introdusco en la niebla, y una vibración viene de atrás, volteo, y atravez de la niebla, puedo ver a una de esas cosas, pero mas grande, de hecho parece un hombre lobo.
Corro entre la niebla, tratando de no ser escuchado, le quito él seguro al arma y la preparo por cualquier cosa.
Unos rugidos mas fuertes y mas cerca se escuchan, esta vez son mas.
Comienzo a correr, sin importar él ruido, atravieso la niebla, y bajo esta colina, se encuentra un pequeño pueblo.... ME PUEDO ESCONDER AHI.
Comienzo a correr mientras escucho los pasos de esas bestias, llego a las faldas de la colina cuando la primera bestia sale de la niebla.
Es grande, muy grande, mas de dos metros, tiene pelaje gris, y una nariz como de cerdo, sus uñas son largas, y tiene sangre en ellas y en silu hocico, sin embargo, no me a visto, desde aquí puedo ver como su nariz comienza a oltear, por que.... ¿Son ciegos?
Comienzo a correr hacia la primera casa que aparece, sin hacer ruido.
Tomo la perilla de la puerta, trató de hirarla, pero esta cerrada.
La presión se me sube, junto con la impotencia, regreso a la calle, en cuclillas, buscando un lugar donde meterme.
Giro la cabeza, volteando repetidamente para ver que tan cerca están esas cosas.
Veo a la lejanía, un mini supermercado, tiene la puerta abierta, AHI IRE.
Comienzo a correr entre él pasto, tratando de saltar varitas o hojas secas, subo las escaleras de madera y abro la puerta.
Un chirrido que producen las castillas de la puerta retumba en todo él lugar, la mirada ciega del animal ese se pone por donde estoy, ya ni hay vuelta atrás.
Abro la puerta de golpe, produciéndose mas sonido, y me adentro rápidamente, él rugido de la bestia retumba en él lugar, y él nerviosismo, la presión y la paranoia se apoderan de mi.
Corro hacia una sala que esta entre abierta, me meto y cierro la puerta con seguro, aunque no entiendo de que servirá, veo la silueta de la bestia cuando volteo, al mismo tiempo que veo un arco.
Un arco grande, de madera pulida, con cuerda de guita raspada, y signos tribales en los costados.
Me acerco y lo tomo rápidamente, mientras con la mirada busco flechas.AHI ESTAN
Las encuentro detrás de la puerta, un carcaj llena de flechas de madera pesada, con punta de obsidiana y plumas de ganso.
¿Como se todo esto? Bueno, viene en él folleto.
Me acerco y tomo él carcaj, poniéndomelo sobre la espalda, tomo una flecha y la pongo sobre él arco, esperando jalarla y disparar.
Escucho como la bestia ruge y respira concentrada mente, buscándome.
Me quito él cabello de la cara rápidamente y me lo amarro en una cola de caballo.
Tomo de nuevo él arco y la flecha, apretando mas la cola de la flecha contra la cuerda.
La bestia golpea la puerta, mi presión sube y jalo un poco la cuerda con la flecha, preparándola.
La bestia golpea de nuevo y entra a la habitación, chocando contra la pared contraria.
Jalo la cuerda con la flecha, subo en arco y apuntó a su cabeza, la bestia me ve y me ruge, pero detengo su enojo soltando la cuerda.La flecha da en su cabeza y este deja de moverse.
Un alivio recorre mi cuerpo, pero siluetas de más de esas cosas aparecen en la ventana.
Le saco la flecha a esa cosa de la cabeza, mientras lo observo.
Es feo, muy feo y terrorífico, los ojos son blancos, y su pelaje es largo y gris, tiene colmillo de lagarto aun, y su nariz es como la de un tipo de nariz de estrella... Aterrador.
Salgo de la habitación con una flecha preparada, pero veo ropa, y las cosas esas alejándose rápidamente, tal vez pueda armarme de mas cosas.
Esperó unos minutos mas, hasta asegurarme de que esas cosas están lejos.
Cierro la puerta, atorandola con algo y hechando un aromatizantes de pepino en cada puerta y ventana del lugar.
Dejo él arco y él carcaj en la recepción y comienzo a buscar cosas.
Tomo una mochila mediana de un estante, es color negro y tiene muchos cierres y desmontajes, puede ser muy útil.
Comienzo a poner comida enlatada y embolsada, meto botellas de agua pequeñas y uno que otro chocolate, también introdusco frascos de miel natural, ya que la miel no se hecha a perder y te da suficiente energía.
Además también me llevo unos aromatizantes artificiales, ya que según yo, puelen solar la carne, así que puede que pase sin dejar rastro, o al menos un rastro de olor humano.Busco ropa.
Me quito lo que traigo encima (un pantalón azul ya roto y manchado de sangre, con una chamarra delgada desgastada y sucia) y me pongo un pantalón negro, con una blusa también negra, y una chamarra con lana negra, es cómoda y delgada, sin embargo abriga bastante.
Todo ese negro es para pasar desapercidida en las noches y por las sombras.
Me amarro él cabello un poco mas duro, guardando también ligas para peinar en caso de que alguna se me rompa.
Tomo unos cuantos analgésicos, gasas y alcohol, por si en algún momento llego a herirme.
Regreso a la recepción y pongo la mochila, ahora agarro una mas pequeña, y me dirijo a la parte de armas, por que obviamente, como es una zona boscosa, se aplica la caza.
Aunque ahora me pregunto...
¿Por que no vine aquí antes?
Aunque... Creo que fue bueno, ya que no hice ruido con él arco, y las armas de fuego provocan mucho ruido.Así que estuvo bien.
Me acerco a la vitrina y tomo un rifle de caza, largo y pesado, tomo dos casas de balas y las meto en la mochilita.
Tomo una escopeta contra osos, que es bastante grande y pesada, y meto dos cajas de balas en la mochila, las demás armas son un poco mas pesadas y no las puedo llevar.
Busco balas para la pistola que traigo, y afortunadamente las encuentro, me llevo dos puñados de balas y los metí en la mochila, junto con unos cuantos explosivos pequeños dos miras personalizadas para las armas que llevo.
Con las manos y la espalda cargada, voy a la recepción y comienzo a acomodarme las mochilas y las armas, al final todo cabe y es de fácil acceso.
Tengo la mochila mediana en la espalda, con las armas a los lados ( encontré unos soportes para la mochila que me facilitaron la vida a la hora de poner las armada los costados), la mochila pequeña la llevo en la pierna izquierda, él carcaj debajo de la mochila mediana, a unos centímetros de mi voluminoso trasero, la pistola esta en la bolsa de mi pantalón con en seguro puesto y el gatillo asegurado.
Lo único que llevo en la mano es él arco, que al fin de cuentas puede que sea él que mas utilice.
La noche cae, y con ella una neblina ligera.
No he visto señales de esas cosas por aquí, así que abro la puerta, me lleno completamente de aromatizante de pepino y salgo del lugar.
Busco un auto, con llaves pegadas y combustible lleno, y si, se que es mucho pedir, pero lo nesecito.
Él pueblo es pequeño, por eso con tanta facilidad acabo encontrando un auto gris mate, con él combustible al 70% y las llaves pegadas aún.
Me meto en él con la alegría a tope, cierro las puertas y pongo seguro a cada una de ellas, dejo mis cosas en él asiento de atrás, excepto la pistola, ya que puede ser de gran utilidad.
Mi padre me enseñó a manejar hace ya dos años, cuando tenia 15, la verdad me volví muy buena, tanto que a veces me prestaban él auto para irme yo sola a la escuela.
Él recuerdo me llega como una oleada de tristeza, las lágrimas se me salen y comienzo a llorar, sacando todo lo que traigo adentro.
Por Dios... Ellos están muertos, y mi única esperanza es mi abuela, que dudo que este viva, pero aun así.
Vi a mi madre morir perforada en él cuello por una de esas cosas, a mi padre en él accidente y también probablemente comido por esas mierdas, y ahora, soy una maldita asesina por que ya mate a uno de ellos, sin embargo, era mi vida o la de él.
Giro la llave mientras las lágrimas y él dolor me salen, dándole paso a la crueldad y la realidad, comienzo a conducir él auto, mientras mis metas, aparte de ir a New York para hablar con mi abuela y por que es un lugar seguro, empiezan a salir realmente, proponiendome... Matar a esas cosas.

ESTÁS LEYENDO
The light of my darkness
Ciencia FicciónEn medio de un apocalipsis causado por monstruos, dos adolescentes enamorados tratan de sobrevivir, luchando contra su pasado, su presente, y él inevitable futuro, donde ellos decidirán si sera mas factible morir, o vivir por una causa.