Todos alguna vez escuchamos hablar sobre las notas musicales:
DO - RE - MI - FA - SOL - LA - SI
El sistema musical occidental está conformado por esas siete notas.
En los países anglosajones se utilizan siete letras para dar nombre a cada una de las notas. Pero el sistema sigue siendo el mismo.
A= La
B=Si
C= Do
D= Re
E= Mi
F= Fa
G= Sol
Esta notación se usa también en lo que se llama el cifrado americano (más adelante lo estaré explicando). Aunque este cifrado no es para determinar a las notas si no más bien a lo que son los acordes. Por lo tanto las letras siempre van acompañadas de un signo. Mayor (+) para los acordes mayores, y menor (-) para los acordes menores. Pero en este caso solo hablamos de las notas.
En la Edad Media surgió un renacer de la cultura occidental a lo que se llamó "Arte Románico". En este periodo de romanización de la cultura, surgió un monje muy conocedor llamado Guido D' Arezzo. Él mismo decidió darle los nombres a cada una de las notas musicales basándose en las dos letras iniciales de cada verso del Himno a San Juan. (Ver imagen de arriba). En su principio se impuso la sílaba UT para la nota inicial que conocemos. Más adelante se decidió cambiar esa sílaba porque era complicada de pronunciar y entonces se la cambió por otra más sencilla. Así se la reemplazó por el DO.
Un dato que tampoco podemos dejarlo pasar es que en la Edad Media se utilizó la escala hexatónica. Que como su nombre lo dice consta de únicamente seis notas. Por lo tanto la escala estaba conformada desde el DO (o UT) al LA. Años después de que se impusiera este apadrinamiento de las notas se agregó el SI. Extraído de Sancte Ioannes (o sea San Juan). Y así quedaron conformados los siete sonidos que conocemos en la actualidad.
Seguro la pregunta que se plantearán ahora es... ¿Cómo se llamaban las notas musicales antes de que surgieran las letras latinas?
Debemos tener en cuenta que la única cultura que logró tener una notación musical desde la antigüedad fueron los griegos. Estos fijaban las notas musicales sobre el texto con letras de su mismo alfabeto. Gracias a esta notación se han podido recuperar varios de los himnos más antiguos. Esa misma notación se usaba en la Edad Media antes de que se impusieran las letras latinas para dar nombres a las notas musicales.
Cuando D' Arezzo propuso darles a cada nota su nombre propio, los países pertenecientes al habla latina utilizaron este sistema musical. Mientras que los países de habla anglosajona siguieron utilizando el sistema de notación alfabético.
Ahora bien las notas que conocemos son únicamente 7. Pero hay más sonidos además de esos siete. En algunos casos las notas pueden ser alteradas por sostenidos (#) o bemoles (b). Todo depende de la distancia en que estén las notas.
Las alteraciones como su nombre lo dice modifican el sonido. En el caso de los sostenidos ascienden un semitono, y los bemoles descienden un semitono.
Debemos tener en cuenta que SEMITONO es la distancia menor entre un sonido y otro. Como por ejemplo el MI y el Fa, el SI y el DO. Puede ser cromático, cuando se producen entre dos notas con el mismo nombre. O diatónico, cuando las notas tienen distintos nombres.
Ejemplo: DO - DO#
La nota sigue siendo DO pero al agregarle el sostenido lo único que hicimos fue ascender el sonido un semitono.
Ahora si tenemos un SOL y un FA#, entre los sonidos se está produciendo un semitono diatónico ya que son notas distintas.
Podemos decir entonces que las alteraciones sirven para modificar el sonido un semitono. De forma ascendente o descendente.
Por ende reconocemos que un TONO es la distancia mayor entre un sonido y otro.
Ahora si tenemos un sonido "X" y queremos ascender un semitono lógicamente debemos usar un sostenido. Por lo tanto si partimos de un DO. Al aumentar un semitono estaría sonando un DO# (DO sostenido). Ahora si queremos descender un semitono a un sonido debemos usar los bemoles. Por ejemplo si partimos del MI y descendemos un semitono estaría sonando un MIb (MI bemol).
Muchos piensan que los sostenidos y bemoles son la misma cosa. Por lo cual están en un error. Quizás suenen igual pero estructuradamente no son la misma cosa. Para explicar mejor: si tengo un RE# y quiero ir a un MIb. Auditivamente sonará lo mismo. Pero no es lo mismo si lo llevamos a la escritura. Ya dijimos que el sostenido asciende un semitono, y el bemol disminuye un semitono. Si cumplen distintas funciones no pueden llegar a ser lo mismo.
Ahora saben de dónde se originaron los nombres de las notas y cómo eran en sus principios, las alteraciones y cómo se denominan. Espero que hayan podido comprender y les haya interesado este artículo. Si quieren sacarse alguna duda no duden en preguntar en los comentarios. También pueden sugerirme sobre algún tema, que esté relacionado con la música, para que hable en los siguientes capítulos.
Muchas gracias por seguir la lectura.
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Música y Teoría
AléatoireÉste es un espacio brindado para que puedas profundizar algunos conocimientos musicales y además, como mi oficio es enseñar música, pensé en este proyecto para que varios usuarios de Wattpad que estén vinculados con el estudio de la música puedan af...
