Capitulo 3 (1era parte)

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Tanto como Lauren quería viajar en la ambulancia con Camila para proporcionarle comodidad, estaba el jeep para considerar y la idea de dejarlo en Albany de noche era un desagradable pensamiento. No había pasado cerca del Porsche desde el accidente, aunque observó que Drew había estado durante el día anterior para comenzar las reparaciones. Eso la dejó sin ninguno de los vehículos que estuviera bien en la nieve o su preciado Mustang 1967 para sacarlo y el Mustang nunca vería el salado invierno de las calles de Albany si podía evitarlo. Con reticencia eligió dejar viajar a Camila sola en la ambulancia mientras los seguía detrás en el jeep.

El conducir de Albany a Loudonville donde la casa de Lauren se encontraba, normalmente tomaba menos de quince minutos. La mujer de cabello oscuro dio al conductor de la ambulancia una advertencia que él no estaba en una llamada de vida o muerte, y tenía que hacer lo posible para evitar golpear algún bache en su salida de Albany, incluso si significaba tomar tiempo doble para llegar allí. Loudonville era un área llena de antiguas y viejas casas, que databan de los siglos XVI y XVII. A menudo era considerado un suburbio rico de Albany incluso aunque era una entidad completamente separada. La única relación que Loudonville tenía con la capital era que estaban dentro del mismo condado. La gente que vivía en el prestigioso pueblo dejaba en claro que no eran residentes de Albany de ninguna manera, forma o modo.

El viaje a su casa fue el más angustioso paseo de la vida de Lauren. Las calles eran las típicas de principios de diciembre los trozos de aguanieve y el hielo hicieron el viaje bastante movido pero con el agregado factor de los baches, la ambulancia se encontró rebotando mucho más de lo usual. Sabiendo que cada bache significaba dolor para Camila, Lauren gruñó cuando la ambulancia golpeó un bache particularmente grande justo cuando estaban saliendo de Albany y cruzando para entrar a Loudonville.

La verde y blanca ambulancia rebotó y se sacudió sobre la irregular calle, convirtiendo a Lauren en un manojo de nervios antes de que finalmente llegaran a las lisas calles de su ciudad natal y giraran sobre la entrada Jauregui.

María abrió la puerta y salió justo cuando la ambulancia subió por el camino de entrada, seguido de cerca por el jeep azul brillante. Lauren normalmente utilizaba su control remoto para abrir las apropiadas puertas del garaje y guardar su vehículo pero tenía algo más importante que hacer. Se colocó en el área del gran estacionamiento enfrente de los garajes y esperó que las puertas traseras de la ambulancia se abrieran. Hizo lo posible para permanecer apartada cuando sacaron a Camila, observando que más de unas pocas lágrimas que le parecía ser nada peor para tener. "Y pensé que comenté que el hospital era frío", la joven mujer comentó, la manta y la sábana no hicieron nada para parar el penetrante viento que se había levantado.

"No te preocupes, estarás en el interior y te calentarás bastante pronto", Lauren contestó, notando por la esquina de su ojo que María tenía las puertas dobles abiertas dándoles el espacio máximo para atravesar con la camilla y su preciada carga.

Lo plano en su espalda, fue lo primero que Camila notó cuando entraron a la gran estructura que tenía altos techos, oscuras vigas contra un color crema de fondo. Giró su cabeza y sus ojos se ensancharon en las vistas. La sala era enorme, fácilmente más grande de lo que había sido su apartamento completo. Cuando sintió el cambio en la altura se dio cuenta que una parte de la sala estaba hundida, algo que había visto en revistas en la biblioteca pero nunca había visto realmente en el hogar de alguien. La alfombra de pared a pared era el mismo color crema que el techo, espesa y lujosa sin una sola muestra de decolorado o desgaste. Grandes armarios de madera oscura alineaban una pared; Camila supuso que serían cerezo o caoba. Un conjunto de escaleras ocupaba otra pared. Le recordaron las escaleras del programa de televisión The Brady Bunch, excepto que en vez de tener un reducido rellano, estas escaleras curvaban alrededor en el fondo. El barandal era también del mismo intenso color que los armarios y las vigas del techo. Escuchó a Lauren maldiciendo en alguna parte en el fondo pero no podía localizarla, no importaba como volteara su cabeza. Entonces la vio salir de una habitación en el extremo y correr arriba de las escaleras. María caminó en su línea de visión y Camila consiguió el primer vistazo real del ama de llaves. "Hola".

Un Amor Accidental - CAMREN Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora