XIX

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Queda atrás el recuerdo, el destello con el que la enamoré, como una rosa negra en un parque de niños, así era yo para ella, como una rosa negra. Inconformismo, derrumbado en profunda indignación, triste, gris, cuadro pintado a colores oscuros, así se siente uno cuando ya no le queda nada a lo que agarrarse. ¿A qué me agarro ahora?, ¿a las drogas?, me intento enganchar a su voz, pero no la escucho por ningún lado, tampoco el contacto con sus ojos, ya la única esperanza que me queda es esperar, esperar en amargura hasta que salga el sol. Y si no basta con esta tortura, me tiraré al río y que me golpé contra las rocas, ya da igual.

Poesía (Primeras huellas)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora