SALA DE ESPERA

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El día estaba gris, odiaba los días grises.

Estaba llegando tarde al colegio, no llegue a la cafeteria para desayunar con Ramiro como todos los días asique me dirigí directamente al salón, al llegar note que nuestro lugar estaba vacío, bastante raro

Me acerqué y deje mi mochila en el suelo mirando la puerta del salón, varios de mis compañeros entraban. No había señales de Ramiro, el profesor de Política llegó y la clase comenzó, Ramiro no llegó

A la salida del colegio tenía que ir a la Fundación, sabía que los chicos nos estarían esperando, pero no tenía idea de Ramiro ni donde estaba , sería la primera vez que iba sola...pero lo hice, los chicos me esperaban

Al llegar sentí un vacío terrible, algo no iba bien

Edith estaba en recepción y cuando me vio llegar su mirada fue de asombro

-Anna...pensé que hoy no ibas a venir -dijo extrañada

-Rami...Rami nose donde esta, pero vine porque los chicos se que nos deben estar esperando - le explique probando la situación y para saber si Edith sabía algo , ella me miró por un momento y después hablo

-¿No sabes nada de Rami? - me dijo con cautela

-No, hoy no fue a la escuela...tenía la esperanza que se acá

-Anna...Ramiro está internado

Eso me calló como un balde de agua fría

-¿Que? -no podía creerlo -¿ tuvo una recaída? ¿Donde estaba?

-Si, al parecer últimamente se venía sintiendo muy débil y sus defensas no eran muy buenas, tenía una posibilidad de que pronto no iba a poder caminar -me decía con los ojos brillosos - pero lo venía haciendo bien, pero anoche tuvo una descompensación y lo llevaron de urgencia

-¿Dónde está ? - le pregunté en un susurro , no quería que sea real

-Hospital Martini

-Gracias Edith - le dije y me di vuelta para ir a donde estaba Ramiro

¿Porque no me lo dijo? Estaba furiosa con el , ¿y si todas las cosas que veníamos haciendo en la Fundación fue que le hizo mal?
Bailamos, cantamos,  jugamos...tal vez,  tal vez el no podía hacer eso

Maldito,  Maldito Ramiro.

Luego de media hora de viaje llegue al hospital, ¿Y ahora como lo iba a encontrar? No sabía nada de el , y no era nadie, dudo que me dieran información

Entre a la sala y fue fácil identificar a la familia, la hermana era idéntica a el

Me acerqué y le hable

-¿Hola? - le dije, no sabía como comenzar

Ella tenía el aspecto de cansada por, seguramente , haber estado toda la noche en este lugar

-Hola - me dijo en un susurro

-Hola, soy Anna...amiga de Ramiro, vos sos familiar? - le dije sin más, necesitaba saber como estaba el cuanto antes

Ella se incorporó y me presto atención

-Si, soy la hermana, Agustina , un gusto -me dijo mientras me saludaba - Si...Rami nos hablo de vos, me alegra que estés acá -me dijo dándome una débil sonrisa, se la devolví como pude

-¿Cómo esta el?

Ella suspiro y comenzó a hablar

-Al parecer bien, sólo que lo más probable que sus piernas no funcionen más - dijo ella con los ojos llenos de lágrimas,  hasta que no aguanto, puso su cabeza entre sus manos y comenzó a llorar

Me agache y la abrace, la abrace fuerte

-Tranquila -le dije mientras acariciaba su espalda - el va a estar bien

- Nose por cuanto tiempo Anna -dijo ella soltandome y secándose las lágrimas - Real que los doctores no dan muchas esperanzas, el esta cada vez más débil y el cáncer lo va consumiendo de apoco - dijo en un susurro y las lágrimas callendo de apoco - sería un milagro que salga de esta

-Va a salir Agus, va a salir - le decía mientras me sentaba al lado de ella y trataba de convencerme a mi misma también

¿Ramiro? Ramiro salió bien de esa vez, ya no caminaba, no veía...pero Marlon y yo seguíamos a su lado.
Despues de unos dias Marlon dejó de ser su Lazarillo porque el quiso darlo en adopción, Rami no confiaba en poder estar mucho tiempo más con vida. Lloré , abrace a Marlon y lloré, Ramiro me contenía y me decía que era lo mejor, porque así Marlon no iba a sufrir ya que lo iba a ir viendo de apoco hasta dejar de verlo completamente y el perro sufriría menos y yo entendía porque se que tenía razón...pero seguía llorando

Sólo quedaba una semana para terminar el proyecto.

Con Ramiro íbamos un día de por medio, porque el no estaba muy bien anímicamente para ir todos los días e incluso dejó de ir al colegio, pero quería seguir con el proyecto. Yo si...yo iba todos los días, porque amaba ese lugar. Cantábamos, pintabamos,  mirábamos películas, bailabamos...éramos felices.

Más allá de una mirada 《Ramiro Menéndez》Donde viven las historias. Descúbrelo ahora