Capitulo 10

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CAPITULO 10

Sus labios trabajaban contra los míos más ansiosamente, y sin duda yo lo estaba disfrutando. El beso era perfecto pero estábamos en media de la playa y no era el mejor lugar para tanta demostración de amor, porque es la primera vez que disfruto tanto un beso. Así que tire mi cuerpo para atrás y en reacción Gastón se alejó. Vi como abría esos ojos verdes lentamente, y se formaba una sonrisa en su boca. Nos quedamos mirándonos como si no existiera nada más en el mundo. –Creo que ya es hora de irnos.- dije para romper el silencio. –Ok, tienes que ir a tu casa o podemos ir a almorzar?- lo menos que quería era alejarme de él. –Podemos ir a almorzar. –Ok, sequémonos y vámonos.- Caminamos hasta la jeep. Me saque el wetsuit y me sequé con la toalla. Me puse mis shorts y mi blusa. Él se secó con otra toalla y se puso otra remera. –Estas lista? –Sí, vámonos.- dije deslizándome en el asiento. –Y que comidas puedes comer? –Puedo comer de todo. –Ok.- fuimos en silencio hasta el restaurante y comimos conversando sobre cualquier tema sin importancia. Salimos y no dejaba de pensar en ese beso y en la manera de cómo hicimos toda la tarde para no hablar de ello, como si no tuviese importancia. Me dolía pensar que para él era solo un beso cuando para mí fue sin duda el mejor beso de mi vida. Pero no quería ser yo la que saque el tema a la luz así que seguí el juego y hablaba como si nada hubiese pasado. Llegamos a casa y me despedí de el con un beso en la mejilla. –Chau Rochi.- como podía estar tan tranquilo? Me dolía saber que a él no le importo nada ese beso. Pero no quería demostrar mi dolor así que me baje del auto y caminé hasta mi puerta resignada. –Espera.- sentí como me jalaban de la mano hacia atrás. –No quiero que me malinterpretes.- estaba totalmente confundida. –Amé ese beso y quiero y necesito que hayan miles más.- Él sin duda tenía algún poder o algo para leerme la mente y decirme lo que necesitaba escuchar. –Me encantó en serio, pero me dijeron que vaya despacio.- respiró. –Yo quiero estar contigo, pero sé que tú no estás acostumbrada a todo esto y te juro que no quiero que te alejes.- sentí dolor en sus palabras. –No quiero que te alejes de mí, quiero estar todo el día contigo. Sé que necesitarás tiempo pero no me pidas que me aleje porque no voy a poder.- me dijo sosteniendo mis manos y mirando al suelo. Él en parte tenía razón, pero esté no era el caso. Todo lo referido a él, era para mí totalmente nuevo. Ya que él era diferente, él en tan pocos días se había convertido en mi excepción y según por lo que me había dicho yo era la suya. Él había puesto todas sus cartas sobre la mesa, así que tenía que ser sincera. –Tienes razón, todo esto es muy nuevo para mí. Pero algo cambió cuando te conocí, no puedo fingir que no me interesas.- él jalo de mis manos y me abrazó. –No sabes la felicidad que me causa que me digas esto, y no quiero que lo hagas. No finjas nada, sé que recién nos conoces pero siento que te he esperado toda mi vida.- él lograba nuevos sentimientos en mí. En 20 años jamás los había conocido y él en una semana logró sacarlos a flote. –Esto es una locura para mí, pero quiero intentarlo. Solo necesito algo de tiempo.- le dije acomodando mi cabeza en su cuello. Él inclinó su cabeza para verme a los ojos. Y sus ojos irradiaban alegría y ternura. –Tienes todo el tiempo que desees, yo estaré acá a tu lado esperándote toda la vida si es necesario.- No aguanté el tenerlo tan cerca, así que me incliné y le di un beso perdiéndome en su aroma y en sus labios. Él me sostenía con tanta fuerza como si no quisiera que el beso terminara nunca. Me retiré sin aliento al sentir que ya no podía respirar más. –Creo que ya es hora de irme.- me dijo apoyando su frente en la mía. –Te puedo venir a recoger mañana? –Me encantaría, pero antes de ir a la universidad iré a correr tabla. –Ah, cierto que ya tienes que entrenar diario. –Sí. –Bueno entonces nos vemos allá. –Fácil nos encontramos por los pasillos.- le dije recordando la primera vez que lo vi. –Será todo un honor, solo presta atención y no te vayas a equivocar de muro.- dijo riéndose. –Chau Gas. –Chau Rochi. Me dio un beso en la frente y giró para caminar hasta su camioneta. Regresó rápidamente y estampó su boca contra mía y su lengua entró sin dudarlo, incapaz de controlarme le seguí el beso. Se retiró con una sonrisa. –No me podía ir sin intentarlo otra vez.- susurro en mis labios. –Chau.- se subió a su jeep y se fue. Me quede quieta mirando y asimilando todo lo ocurrido. Había aceptado que quería intentar algo con él. He tenido millones de citas y muchas de ellas terminaron en más que una cita pero jamás me comprometí en alguna relación más que solo sexual con algunos de ellos. Entré a mi casa y me encontré con Lali sentada en el sillón mirando TV. –Hola Rochi! ¿Cómo estuvo tu día? –Muy bien.- dije subiendo por las escaleras hasta mi habitación. –Hey espérame.- gritó Lali poniéndose de pie. Cerré mi puerta y al instante ella lo abrió. –Así que ahora tienes novio!!- gritó Lali tirándose a mi lado en la cama. –No tengo novio.- le dije. –Qué? Y toda la escena de allá afuera?- ella misma se acusó de haberme espiado. –Me espiaste! No tienes nada mejor que hacer? –No, ahora no. Y si te espié, si no lo hacía no me contarías nada.- me causó gracia, ya que tenía razón. –Dale cuéntame. –Me llevo a la playa a entrenar y nada nos besamos. –Y nada nos besamos.- me imitó. –Dale Ro, vi todo cuéntame detalles.- me dijo golpeándome con el hombro. –Eres increíblemente insoportable. –Si lo soy, me cuentas? –Solo fue un beso. –Por el rato que te quedaste pensativa cuando se fue, es obvio que no fue solo un beso.- me reí. Ella me conocía y no podía mentirle. –Está bien, no fue solo un beso.- ella giró a verme y le puse énfasis en mis siguientes palabras. –fue EL BESO. –Bieeeen! Eso quería escuchar. –Pero no estamos juntos. –Queee? Y eso, porque? –Necesito tiempo Lali, todo esto es muy nuevo para mí y quiero hacerlo bien. –Tienes razón. Y me alegra que no te hayas corrido. –No lo haré, con él todo es diferente. Todo lo que vivo a su lado es nuevo para mí. Solo que sabes que el compromiso y yo jamás nos llevamos bien, así que necesito un tiempo para aceptarlo. –Que bien Rochi, me alegra mucho. –Gracias La, y que es de la vida de Cande ah? –Cande está encerrada en su cuarto. Me parece que está viendo películas. –Qué? No ha salido? –No, ha estado ahí desde el almuerzo. –Vamos a fastidiarla. –Ya vamos.- Caminamos hasta su puerta y estaba en silencio. Entramos y nos paralizamos al ver algo tan horroroso. Era Cande con un camisón, el cabello todo amarrado y un tazón de pop corn en sus piernas. –Wowww, te ves horrible.- dijo Lali cogiendo un poco de pop corn. –Que te pasa loca? Te ves espantosa. –No me pasa nada, tuve ganas de quedarme a ver películas y me dio flojera alistarme. Recién va a empezar una, se quedan? –Dale, yo me quedo.- le dije. –Yo también.- Nos quedamos mirando la película de Cande. Era sobre una mujer que tenía la vida perfecta pero se sentía confundida y perdida y hizo un viaje para buscar lo que realmente quería en su vida. La película me encantó, a mi me encanta viajar y siempre soñé con hacer un viaje cuando acabe la universidad como el de la película. Terminó y nos quedamos a dormir en el cuarto de Cande, ella tenía la cama más grande de las tres. Me desperté más temprano que ellas ya que tenía que ir a practicar con Nico. Me aliste sin hacer bulla y bajé a esperarlo. Llegó y me deslice en el asiento. –Hola bonita, te he extrañado como te fue ayer? –Me dijo mientras me saludaba y comenzábamos el viaje. –Hola bebe, me fui muy bien. Las olas estuvieron alucinantes. A donde fuiste tú? –Estuve en las del Norte, pero hice un poco de windsurf. –Que bacán! Yo también quiero, vamos el sábado? –Cerrado! Este mes habrá bastante viento.- Llegamos y entramos al mar. No hubo olas muy grandes así que practicamos algo de aéreos. Ya era hora de irme a clases así que me acerque a Nico. –Nico, me tengo que ir a clases. Quédate acá, me tomo un taxi. –Estás loca, te llevo y después regresó. –No te preocupes. –Dale vamos. –Ok.- Nos subimos y comenzamos el camino. –Y como te fue con Gastón? –Bien, él quiere aprender a surfear. –Ese futbolista va a surfear? Quiero verlo.- dijo Nico riéndose. –No seas malo.- él se reía de manera muy burlona. –Tú le vas a enseñar? –Sí. –Que ahora eres maestra? –No, solo me lo pidió y acepte. Será divertido. –Ok, pero quiero estar en la primera clase. Comerá mucha agua. –No dudes de mis habilidades Nico. –No dudo de las tuyas, dudo de las de él.- me empecé a reir ya que me acordé lo de ayer y de la forma de cómo terminamos nuestra primera clase. –Listo llegamos. –Gracias Nico. Nos vemos mañana. –Chau bombón.- Caminé hasta el gimnasio para tomar una ducha y irme a clases. Me bañé y cuando salí, vi a Gastón sentado en la puerta del gimnasio leyendo un libro. Me acerque a él. –No lo puedo creer, vienes tan temprano para estudiar?- Él escucho mi voz y sonrió sin levantar la mirada. Se puso de pie. –No, vine temprano para verte.- dijo mirándome a los ojos. –Eres cruel, no me mires así.- él se rió. –Lamentablemente no tengo otros ojos.- dijo irónicamente colocando su mano en mi cintura jalándome muy despacio hacia él. –Quieres que use lentes toda la vida? –Esa no sería mala idea. –Perdería mis encantos. –Eso lo veo complicado.- dije jalando de su camisa. –No me la estás haciendo fácil así.- le dije. –Lo siento pero no pretendo hacerlo.- dijo plantando un largo y profundo beso en mis labios. Se alejó, y se rió contra mis labios. –Tienes un don.- le dije. –Gracias a Dios que lo tengo.- me dio otro beso más largo y más profundo trabajando mis labios con más ansiedad. Me aleje muy despacio. –Ya estoy tarde y tengo clase, no permitiré que me hagas faltar a otra. Cande me matará si no llego. –Es la clase con Vico no? –Sí. –Si irás, pero llegarás un poco tarde.- Me dio otro beso pero este solo rozo mis labios. –Porque quieres que llegue tarde? –Le haremos un favor a Vico. –Ya entendí. No me puedo negar.- Y le di otro rápido beso. –Pero igual ya estoy tarde así que vayamos caminando que es al otro lado. –Ok, vamos.- me cogió de la mano y caminamos conversando por todo el campus agarrados de la mano de manera muy natural. Todos nos miraban y hablaban entre ellos. –Te has dado cuenta que nos están mirando todos?- me preguntó. –Sí, no están muy acostumbrados a verme con alguien que no sea Cande o a veces Lali. –Se van a tener que acostumbrar. –Lo harán.- le dije guiñándole el ojo. Llegamos a mi pabellón. –Bueno, ya entra mejor. Nos vemos en el almuerzo.- Me dijo soltando mi mano. –Listo, nos vemos.- Me incliné para despedirme y me dio un rápido beso en los labios. –Me encantas.- le sonreí. –Tú también. –Gracias por darme esta oportunidad. –No podría no hacerlo.- me sonrió y me dio un beso muy tierno en la frente. –Nos vemos, ya entra.- caminé hasta mi salón y antes de entrar giré a verlo, él me encantaba.

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¿Vico se habrá sentado con Cande?

¿Todo seguirá bien entre Gas y Rochi?

#Ma-Mf

Locura PerfectaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora