Sueños Rotos

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“¿Cómo no amar el cielo nocturno? Si es la prueba que en la oscuridad hay luz, pues está cubierto de estrellas que lo iluminan

¿Cómo no admirar a la luna? Si es la prueba de que necesitas de los demás para brillar totalmente cuando no ves salida

¿Cómo olvidarte si fuiste luna y estrellas en la más oscura de mis noches?

¿Cómo ya no pensar en ti si para tenerte lejos estás muy cerca?

¿Cómo ignorar te al verte marchar con quién una vez llame amigo?

Ahora me preguntó ¿Por qué? ¿Por qué me hiciste amarte con tanta intensidad si te marcharias? ¿Por qué perder el tiempo tratando de arreglar un caos tan grande como yo sí al final te darías por vencido? ¿Por qué te diste por vencido?

¿Por qué dejaste de verme con esa calides que me atrapaba?

¿Por qué dejaste de aferrarte a mí en cada abrazo?

Admito que aún abrazo mi almohada cada noche, cierro los ojos y espero ver qué al que abrazo es a ti, como cada noche desde que te conocí, pero al recordar, comienzo a llorar sobre la almohada, no sabes realmente cuánto pienso en ti aún, cuánto deseo que vuelvas conmigo, sé que aún estoy pidiendo imposibles, pero cada que veo, cada que te pienso lo único que quiero hacer es correr hasta dónde estás.

Me siento la tonta más grande del planeta al no haber me dado cuenta antes, al no notar lo que pasaba justo frente a mí y con nosotros, yo tenía que haberlo notado cuando comenzaron a escanear los cumplidos, las caricias, los besos, y las visitas, pero yo estaba completamente enamorada, estaba perdida en lo que un día me prometiste.

El hueco que siento en el pecho ocasiona un dolor indescriptible que se hace más y más fuerte al verlos juntos ¿Por qué? ¿Por qué él sí puede abrazarte? ¿Por qué él sí está a tu lado? ¿Por qué él te besa y te acaricia? ¿Por qué es él al que buscas? ¿Por qué él ahora te hace reír y pensar? ¿Por qué él ahora disfruta libremente de tu compañía? Cuando era yo quien hacía todo eso, y ahora solo me queda mirar, verte feliz, pero no puedo más, no puedo soportar que él tenga lo que yo extraño y anhelo recuperar. La esperanza de que un día me voltees  a ver y vuelvas a mí simplemente me está matando, muy, muy lentamente, causa un dolor que no creo poder describir y es por eso que te escribo esta nota, en la que pretendo perdonarte y desligarse de toda culpa por mis acciones, pues son mis decisiones. Este, este es el último adiós y lamento no poder decírtelo de frente y besarte una última vez, es solo que, no puedo ni quiero que me veas rota. Dejaré las lágrimas en esta nota final y en el pasado.

Att: un loco, loco caos”

Así fue como firme mi carta para él, mi despedida. Suspiré, me quite las lágrimas del rostro y pase saliva con dificultad pues tenía un gran nudo en la garganta y un agujero enorme en el pecho. Tomé valor y abrí ambas puertas saliendo al balcón, una ráfaga de aire vino hacia mí cerré los ojos y camine de frente sin titubear extendiendo los brazos, abrí poco a poco los ojos mirando desde el quinto piso la parte vacía donde se estacionan las ambulancias. Me senté en el barandal mirando la habitación donde había estado internada ya dos noches por aquel intento fallido de suicidio, cerré los ojos, sentí la brisa otra vez que hacía que mi cabello flotara, extendí los brazos hacia los lados soltando me del barandal, escuché el sonido de la puerta al abrirse, entre abrí los ojos, mamá y papá entraban a la habitación y yo solo… me deje caer.

mi nota de suicidio Donde viven las historias. Descúbrelo ahora