capitulo 9

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- Ya deberían irse a dormir los dos - dijo Sabo mientras dejaba los platos en el lavavajillas para que Ace los lavara también.

- Pero no tenemos...sueño - dijeron los dos menores entre un bostezo.

- Mañana los dos tienen clase - habló el pelinegro mientras cerraba la llave del agua y se secaba las manos.

El fin de semana había transcurrido bastante rápido para los 4 hermanos, pues habían hablado de alguna que otra anécdota y se habían vuelto a conocer. Aunque las formas de ser de ellos no habían cambiado demasiado.

- Si, si- dijeron los dos menores mientras se ponían de pie y empezaban a subir las escaleras.

- A veces parecen niños - dijo Sabo a la vez que se recargaba en la mesa junto a Ace. Mientras los dos respiraban hondo se escuchó a una persona bajar la escalera a toda velocidad y por la puerta de la cocina entró Yuki corriendo.

- Olvidé algo - dijo mientras caminaba hacia sus hermanos.

- ¿Qué cosa? - preguntó el pelinegro, Yuki les dio un beso a cada uno en la mejilla.

- El beso de buenas noches - dijo con una risa al ver como sus hermanos se habían sonrojado levemente- Adiós - la chica volvió a desaparecer por la puerta y subió las escaleras.

Yuki cerró la puerta de su habitación y se quedó parada junto a ella unos segundos, miró toda su habitación con miedo, un escalofrío la recorrió. Poco a poco comenzó a respirar nuevamente "solo es tu imaginación...solo tu imaginación" se repitió a si misma mientras cerraba los ojos y temblaba en medio de la oscuridad, pues no se había atrevido a encender la luz.

Lentamente fue abriendo los ojos, pero el panorama no había cambiado. Las paredes rosadas, la cama de dos plazas con techo y una mesita de noche a cada lado de esta. Ninguna imagen en las paredes, un estante lleno de libros.

"Es tu imaginación...solo es tu imaginación" Yuki estaba sujetando el collar con fuerza, estaba tiritando y no lograba moverse, en ese momento sintió cómo tocaban la puerta.

- Diablilla-chan ¿Ya te dormiste?- esa voz logró hacer que sus piernas respondieran. Yuki abrió la puerta de golpe y se abrazó fuertemente al pecho del pelinegro que ahí había.

- Ace-nii - dijo muy asustada.

- ¿¡Qué pasa!? - preguntó alarmado.

- ¿Pu...puedo dormir contigo? - cuestionó la pelicastaña mientras levantaba la vista sin despegarse de su hermano.

- Claro- dijo Ace algo extrañado- Pero ¿Por qué? ¿Hay algo en tu habitación?- Ace se separó de la chica y entró al cuarto.

- ¡Espera! - dijo intentado detenerlo, pero Ace ya había entrado y había prendido la luz.

- Yo lo veo todo normal - indicó mientras observaba la cama de una plaza junto a la ventana, la mesita de noche tenia la foto de los hermanos, estaba el escritorio y el ropero, y las imágenes colgaban orgullosas de las paredes.

Yuki se asomó por la puerta y miró todo, Ace tenia razón, todo estaba como siempre, nada fuera de su lugar. Las imágenes seguían ahí, poco a poco soltó el collar y tomó la mano de Ace

- ¿Aún así puedo dormir contigo?- preguntó sin dejar de ver las imágenes, el pelinegro asintió y la rodeó por los hombros. Poco a poco salieron del cuarto y Ace apagó la luz.





La alarma del celular de Yuki sonó, esta estiró la mano para apagarlo. Se frotó perezosamente los ojos y se sentó en la cama, miró a su alrededor y estaba en la pieza de invitados.

Academia Gol D. RogerDonde viven las historias. Descúbrelo ahora