CAPÍTULO 9: "POR MUCHO QUE INTENTE EVITARLO...

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Me metí en el coche y lo arranqué, dispuesta a irme de aquel lugar. Notaba que mi corazón iba a salirse del pecho. Se notaba que Rose estaba bastante excitada pero , en realidad, estaba muy feliz.

-Esto es genial, A. Muy bien , ¿ahora que hacemos?¿le encerramos en un zulo hasta que se muera de muera de hambre?- preguntó Rose, temblando.

-Mira , creo que lo mejor sería llevarlo a algún lugar y luego ya veremos lo que hacemos.- propuse.

Aunque , sinceramente, no tenía ni idea de adonde llevarlo. Así que a regañadientes decidí llamar a Jude.

-Vaya, vaya.. ¿ Que tal todo, ya has acabado?-preguntó con cierto tono burlón.
- Lo tengo en el maletero. Por cierto, ¿ antes de mi accidente donde torturaba a mis víctimas?-le dije.
- Si, si, creo que había un almacén abandonado que lo usabas tú, Ashley.- dijo Jude- Ahora te mandaré la ubicación al GPS del coche.

Poco después me dirigía a la ubicación que me había mandado Jude. Poco a poco fui saliendo de la ciudad, aunque antes de seguir saliendo más o menos por donde estaban algunos campos y cultivos, tuve que tomar una especie de camino muy estrecho a través de los campos, y así estuve 15 minutos aunque el viaje se me hizo eterno porque por una parte, viajaba en silencio y además, tenía miedo de que Timmy se despertara antes de tiempo. No mucho tiempo después, el camino se fue abriendo poco a poco dejando ver un pequeño almacén industrial y entonces el GPS me dijo que había llegado a mi destino.
Rose y yo salimos del coche y con su ayuda sacamos a Timmy a rastras hasta la puerta del almacén. Para mi sorpresa la puerta no estaba cerrada con llave y la abrí. A tientas, la pared que estaba cerca de la puerta intentando localizar el interruptor. Cuando lo encontré y lo accioné, jamás me imaginé lo que había allí.
Era como un cuarto muy grande donde habían muchas estanterías alrededor de las paredes, y en esas estanterías habían cajitas blancas con diferentes etiquetas que ponían: pinchos, agujas, cuchillos, kukris... Entre otros nombres de armas. Al centro de la estancia, había una silla con correas en el reposamanos y en los reposapiés.
Simplemente era eso: estanterías con muchas cajas y una silla de tortura. Empecé a temblar, esta situación me está dando muy mala espina. No sé ni yo misma porque acabé haciendo esto, aunque si tengo que torturarlo o matarlo, haré que no sufra.

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