Bum. Simplemente ese sonido que hace una pistola al disparar puede cambiar la vida de una persona, tanto para bien como para mal. Para mí, ese sonido era familiar y aunque en esta ocasión se haya llevado la vida de mis padres, tenía la sensación de que ya lo había oído anteriormente.
-¿ Cómo es que no dices nada?¿Acaso no te ha gustado el espectáculo?- me preguntó el gemelo.
No dije nada. No iba a seguirle el juego, pero no iba a quedarme parada mientras ese asesino se estaba riendo de mí. Así que, con un rápido movimiento, saqué mi pistola y con la única bala que tenía, le disparé en toda la cintura. El gemelo se retorció de dolor, y mientras, aproveché para desatar a Amanda que estaba inconsciente, la cargué con los brazos y salí corriendo de aquella habitación de los horrores. No sabía hacia donde iba, simplemente me dejaba llevar yendo por aquel laberinto de pasillos esperando encontrar una salida. Pero al girar por un pasillo, me di de frente contra dos agentes de policía. Al principio se me quedaron mirando pero luego sacaron dos pistolas eléctricas y me amenazaron diciéndome que si no soltaba a Amanda me electrocutarían, pero yo intenté arrollarles y me empezaron a dar descargas.
Caí de bruces contra el suelo mientras temblaba y me daban espasmos, y nos separaron de Amanda y uno de ellos me condujo por donde estuviera hasta llegar a una habitación oscura y acolchonada e insonorizada como las de un psiquiátrico. Me metieron ahí dentro, en esa pequeña cárcel oscura. Quería gritar pero no podía, aparte de que sería completamente inútil. Así que me acosté en un rincón y dormí.
. . .
Oí el ruido de una puerta al abrirse. Eso fue lo que me despertó. Cuando abrí los ojos, la luz blanca procedente del pasillo me deslumbró, pero pude ver la silueta de una figura familiar a contraluz, aunque no le vi la cara. De repente, la luz se encendió en mi habitación y para mí sorpresa pude ver que la persona que había encendido la luz era Lina, mi aliada. Llevaba el pelo recogido en una trenza y. Iba a preguntarle que hacía aquí pero ella me cortó:
-Hola, soy la doctora Lambert y he venido aquí a inspeccionarle porque veo que mis compañeros no la han tratado con mucha cortesía- dijo ella.
Se sacó una mini-linterna de un bolsillo que tenía a la altura del pecho, y cuando la sacó dejó que se asomara un papelito que ponía: " No digas nada, nos están vigilando. Dentro de 1 minuto habrá un pequeño apagón y aprovecharemos para escapar y rescatar a Amanda." Yo me dejé hacer, mientras ella hacía de médico, y tal como predijo ella, hubo un apagón y aprovechamos para salir corriendo. Con la ayuda de la mini-linterna de Lina, nos pudimos orientar un poco.
-¿Dónde está Amanda?- le pregunté mientras corríamos.
-En una pequeña oficina, al girar a la derecha.
Encontramos la oficina. Amanda yacía dormida en un escritorio , así que la cargamos y revisé un poco el despacho. En una estantería llena de objetos raros había una carpeta con pocos apuntes llamada: "Proyecto Metamorfosis". No dudé ni un momento al cogerla y salimos pitando del despacho. Lina me guió hacia la salida y cuando salimos del complejo, vi que era de noche y que había un coche esperándonos para recogernos. Al entrar al coche vi que era Tom el que estaba sentado en el asiento del conductor.
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Amnesia
Mystery / ThrillerElla se despertó en aquel bosque lluvioso, sola. No sabía que hacía allí, ni tampoco su nombre. Se incorporó un poco para comprobar si estaba bien, pero al levantarse se estremeció de dolor ya que, en su pierna izquierda, tenía una herida bastante s...
