¿PRETENDIENTES?

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Amy
El traqueteo del carruaje de regreso de la corte resultaba extrañamente hipnótico, en la penumbra del habitáculo, Cream se inclinaba hacia mí con el rostro contraído por la preocupación, revisando con dedos meticulosos el golpe de mi mejilla.
El azabache, por su parte, se limitaba a observarnos desde el asiento de enfrente, su silueta era un recordatorio oscuro y silencioso de la carnicería de la que veníamos.

Cream: - Acomodando un pañuelo fresco sobre mi piel agredida- Le agradezco profundamente, señor, por cuidar tan bien de mi Lady en medio de semejante espanto...

Amy: -Desvío la mirada hacia la ventana, apartando suavemente su mano- Cream, está bien... no tienes que actuar ante él, este caballero sabe perfectamente quién soy en realidad.

Metí la mano en uno de los compartimentos ocultos del tapizado del carruaje, buscando a tientas hasta que mis dedos dieron con la fría superficie de metal de mi petaca secreta.

Siempre la mantengo llena de un fuerte licor de contrabando para cuando me siento frustrada.
Desenrosqué la tapa con un movimiento rápido y me concentré únicamente en beber el ardiente alcohol, permitiendo que quemara mi garganta y relajara mi cuerpo antes de pisar los terrenos de la mansión, no tenía intenciones de lidiar con la adrenalina de otra manera.

Shadow: - mi voz, seria e impregnada de una ironía helada, corta el silencio- No tienes nada que agradecer, pequeña; además, yo no hice absolutamente nada allá arriba. Su duquesa se adelantó a toda la guardia... ¡Y vaya que estaba molesta!

Cream: -Parpadea un tanto descolocada, mirando de reojo la sangre seca en los guantes, antes de intentar recuperar sus modales cortesanos- Oh... b-bueno. En ese caso, como una muestra de agradecimiento formal de la casa Rose... ¿le parecería al señor pasar el resto de la noche en nuestra mansión? Sería un honor ofrecerle refugio.

Shadow: - Cruza las piernas con una elegancia perezosa, entornando sus ojos carmesí hacia la eriza- No lo sé... no sería políticamente correcto que un humilde guardaespaldas pernocte bajo el mismo techo que una duquesa soltera. ¿Qué diría la corte?

Amy: -Limpio una gota de licor de la comisura de mis labios, clavándole una mirada desafiante a través de la penumbra- Vamos, déjate de hipocresías, está bien, quédate si quieres.

Shadow: -El semblante serio se transforma en un destello peligrosamente lascivo, me inclino ligeramente hacia adelante, invadiendo el espacio con una cadencia arrastrada y pecaminosa mientras me lamo el labio inferior de forma explícita- Bien... Acepto, solo si me permites instalarme en una habitación contigua a la tuya... O mejor aún, mi hermosa duquesa, en la misma cama, estoy seguro de que encontraríamos maneras deliciosas de calentarnos mutuamente durante la madrugada.

Me limito a sostenerle la mirada fija, dedicándole un gesto que finge asco y desprecio absoluto por fuera, aunque por dentro la tensión eléctrica y densa es casi asfixiante.
En respuesta a su atrevimiento, elevo la petaca y tomo otro sorbo largo y pausado de alcohol, tragando el licor sin apartar mis ojos verdes de los suyos.

Justo cuando iba a abrir la boca para soltarle una respuesta mordaz y cortante, el carruaje se detiene en seco.

Cream: - Asomándose por la ventanilla, visiblemente aliviada de romper el ambiente- Señorita, ya hemos llegado a los terrenos de la mansión.

Bajamos del transporte bajo el manto estrellado de la noche. De inmediato, me separo de Shadow con una distancia prudente y gélida, haciendo una seña a los mayordomos para que se encarguen de instalarlo adecuadamente. Antes de que pueda dar un paso hacia mis aposentos, Cream me toma suavemente de la manga con urgencia.

Cream: Señorita Amy... antes que nada, tengo que hablar con usted de un asunto de suma importancia.

Amy: - Acomodándome el chal, exhausta por los eventos del palacio- Cream, ¿no puede esperar a mañana por la mañana? Estoy realmente cansada.

LADY PIRATTA         || Shadamy ||Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora