Atravesó la ventana de un solo golpe, el vidrio se astilló y cayó al suelo en pedazos irregulares. Su puño comenzó a sangrar y recorrió sus dedos y muñeca hasta llegar a tocar el suelo, miró con frialdad su sangre. No dolía pero tampoco diría que era agradable sentir como se entumecía su brazo, un pequeño hormigueo.
Sacó el puño y observó las astillas que se habían incrustado en su piel, aquel olor era delicioso y deseó que aquella sangre no fuese suya, estaba hambrienta y necesitaba alimentarse. Las tabletas de sangre no eran suficientes, quería más y lo iba a conseguir. En algún momento, algún vampiro vendría a causa del olor y no se equivocaba.
- A Kaname-sama no le gusta ese olor, creí que lo sabías -pero de saber que sería él hubiese desistido de aquella travesura.
- Ichijou...-se volteó lentamente, sonrió, su inmadurez se notaba desde lejos y parecía que el nieto de Ichiou lo sabía bien, ¿cómo sería beber sangre de sus iguales?
- Déjame curarte -Sora se paralizó, en menos de un segundo, Ichijou se encontraba sacando los trozos de vidrio incrustados en su mano y después bebiendo de aquellas partes que chorreaban sangre-. Si tenías hambre, sólo tuviste que decirlo.
Sora ladeó la cabeza sorprendida, nunca había conocido a un vampiro como ese; cálido, dócil, puro... tan humano. Tuvo un tic nervioso al ver una sonrisa dispensarse por su rostro.
- ¿Cómo puedes sonreír así, Ichijou? -preguntó al verlo como curaba su mano y la dejaba limpia nuevamente.
- No tengo razón para estar serio -respondió soltando su mano, observó que estaba melancólica o talvez, hambrienta.
- ¡Léela! -Sora le tiró la carta a Ichijou- No me importa...-se dijo a si misma. Él abrió el sobre y sacó la carta, leyó su contenido.
Sora acarició su cabello y arrojó el saco de su uniforme al suelo, éste se manchó con la sangre que estaba en el suelo, lo mismo hizo con el moño y dejó que su cuerpo se resbalase por la pared.
- ¿Irás a la casa de tus padres? -Ichijou desvió la mirada de la chica que estaba sentada en el suelo.
- Ellos harán una gran reunión... e invitarán a todos los aristócratas del país con el único propósito de comprometerme con el mejor partido... ¿irás?
Ichijou se agachó junto a ella y posó una mano sobre su hombro- ¿Quieres que vaya? -Sora bajó la mirada (o mejor dicho la apartó de Ichijou), quiso decirle que deseaba que él vaya y que si no iba lo decapitaba, optó por algo más dulce.
- No estás obligado a ir, Ichijou... tú no podrías...-calló al darse cuenta de la gran estupidez que pudo haber dicho- yo no quise decir eso, perdóname.
Él sonrió, maldita sonrisa suya pensó, iba a divertirse un momento con él.
Se arrodilló para ponerse a la altura del vampiro- Tengo hambre, Ichijou-sama -no iba a pedirle permiso para beber su sangre, lo haría, ella sabía que él no se iba a negar. Colocó ambas manos sobre el cuello de Ichijou y se acercó lentamente, quería medir aquella felicidad que ella no podía sentir, aflojó el nudo de la corbata y desabrochó tres botones de su camisa.
- ¿Por qué no me detienes? -preguntó ella.
- ¿Por qué debería hacerlo? -preguntó él.
Antes de morder, lamió en donde iba a clavar sus colmillos y bebió su sangre. No era la misma que bebió esa última vez, tibia y salada. La de él era más suave y de alguna forma, neutral... ¿podría ser que fuese diferente a cualquier noble? ¿Podría ser que fuese lo contrario a lo que es su padre? Acarició su cuello y siguió bebiendo, había disminuido su hambre.
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Requiem for a Vampire Knight
FanfictionPREMIOS WATTY 2014 - HISTORIETAS, MANGA Y ANIMÉ: Ganadora. Deseó haber venido por otra razón, tal vez hubiese evitado muchos de los conflictos que había creado con su llegada. Ahora que ya no puede cambiar nada, sólo le queda lidiar con lo que está...
