- Por supuesto que no comprendes, todo este tiempo has creído que esta historia gira alrededor tuyo, lo creíste tanto tiempo que lo he disfrutado más de lo que debería- dice mientras se acerca a Mark, quien le prende el cigarrillo- verás querida Adalia, Mark y yo nos conocemos de toda la vida, crecimos en el mismo vecindario.
-Eso, eso no es posible él...
-Shh. Guarda el aliento para cosas más importantes cariño, esto recién comienza, como te decía. Esa patética historia de que sus padres lo dieron en adopción a una familia rica de Manhattan es mentira, una que solo tú creerías por supuesto. Nuestras vidas se vieron llenas de complicaciones, perdimos amigos en común, ambas de nuestras familias terminaron en la cárcel o huyendo del FBI; fue así como Mark y yo nos hicimos inseparables, casi casi como hermanos.
¿Cómo entraste tú en todo esto? -una pequeña sonrisa burlona ocupó el rostro de aquella muchacha que conocía desde hace 11 años y a pesar de mi mal estado, por primera vez pude notar ese brillo en sus ojos, ese brillo que vi en los de Mark la noche que me enteré que era un asesino - todo comenzó porque cuando yo te conocí realmente quería que fuéramos amigas. Pero no de esas que se cuentan secretos y ya; oh no. Más como esas que esconden cadáveres juntas - mi rostro mostró confusión - así es, todo lo que sabe Johnson de como matar se lo enseñé yo desde pequeño. A decir verdad mi deseo de incluirte en nuestros ingenuos juegos de niños era completamente inocente. - Gracias a mis ganas de saber que estaba pasando logré formular una pregunta
- ¿por qué no me incluiste desde pequeña entonces?
- Eso querida Adi se lo debemos a tu amor eterno. Desde niño solía insistirme en que dejara que él te reclutara y pensé ¿por qué no? Sería todo un logro para ambos, pero luego- dijo mientras su voz tomaba un tono de enojo, desprecio y algún otro sentimiento que no lograba identificar - Mark lo tuvo que arruinar enamorándose de ti. - la línea de visión que aún tenía giró lentamente para poder observar la reacción de Mark, quien solamente mantenía la cabeza baja y observaba el encendedor que yo le había regalado cuando Joshua había fallecido... Curioso que lo haya guardado después de todo. ¿No?
- espera entonces, ¿Joshua no era tu hermano? - por primera vez Mark habló
-no, por supuesto que sí lo era. Era todo lo que me quedaba de familia... Antes de ti, por supuesto- Sarah rodó los ojos en desaprobación. Claro eso era, tenía celos porque estaba enamorada de Mark, por eso lo cuidó tantos años. Tenía que hacer algo, no podía dejar que esto terminara conmigo muerta y Mark condenado a estar con esta psicópata. Curioso, yo hablando de psicópatas; cuando me enamoré de uno y dejé que me convirtiera en otra.
- Eso es mentira Mark, tenías, tienes y siempre tendrás a Sarah- dije midiendo la reacción de ella y dandole una ligera señal a él de que me siguiera la corriente - y yo nunca ocupé su lugar; siempre creí que tenías una amante y por eso me abandonabas de la nada pero realmente era ella, ¿no es así? Ella era quien te llamaba cuando se sentía sola o en problemas y tu acudías sin dar explicaciones. Vaya que jodidos me resultaron todos- hablando de todos, ¿dónde estaban los demás, mis verdaderos amigos como Julio o Mildred? - JA, vaya no tienes ni como negarlo- dije dándome "por vencida" y recostando mi cuerpo por completo en el suelo. Ninguno de los dos comprendía del todo lo que estaba haciendo, simplemente se dedicaban a mirarme fijamente -venga. Denme un buen show con el cual morir, arréglense par de locos.
-no, Adalia no mueras por favor- gritó Mark corriendo junto a mi. Yo simplemente cerré los ojos e hice un ademán indicándoles que siguieran- SARAH PROMETISTE QUE LA ÍBAMOS A SALVAR, VENGA HAZ ALGO- su desesperación era notoria y yo simplemente me alegraba de no estar tomando la decisión errónea.
- Venga Mark, ya la escuchaste. Lo único que quiere es que nos arreglemos, hay que cumplir su último deseo. - cuando Sarah dijo esto los ojos de mi psicópata favorito cambiaron drásticamente, volteó a ver el encendedor nuevamente y comenzó a reír sin razón alguna aparente.
- vale tienes razón; olvidémonos de ella, siempre hemos sido tú y yo y así quiero que siga siendo- los ojos de Sarah brillaron en muestra de esperanza- ¿vas a dejarme con los brazos abiertos o me darás un abrazo? -insistió. A lo que Sarah no tardo en reaccionar, sonrío mostrando sus dientes perfectamente blancos y alineados, tomó un ligero impulso y corrió directo a los brazos de Mark, a la trampa del amor. Pues Mark no tardó en prender el fuego e incendiar el ligero vestido de fiesta que cubría el cuerpo de su compañera de vida; Sarah abrió los ojos como platos e intentó desesperadamente apagar el fuego, se revolcó por el piso varias veces hasta lograrlo. Aún agotada tomó un paso para ponerse en pie nuevamente.
- intento fallido corazón- dijo tocando las recientes quemaduras de su espalda - tendrás que hacerlo mejor a la próxima; pero no te preocupes te perdono, siempre lo haré amor mío- dijo ingenuamente mientras se acercaba a él una vez más, inconsciente de que yo, Adalia. El verdadero amor de Mark había tomado un candelabro cercano a mí. Sin aviso alguno lo arrojé con todas mis fuerzas directo a su cara, provocando así que su cuerpo se desvaneciera y formara un segundo bulto junto a mí, ya ahí tomé nuevamente el candelabro y golpee su cabeza repetidamente, me era imposible parar, el deseo, el enojo, los celos y la traición eran mi motor. Los ojos se me inundaron de deseo mientras su sangre viscosa y brillante comenzaba a recorrer mis manos y mis piernas, Mark me observaba aún distante, asimilando que su enamorada estaba acabando con la pesadilla que lo introdujo en este mundo en un principio. Minutos después se acercó más a la escena, se inclinó y tomó mis manos, deteniendo así mi acto. Sus dedos recorrieron de arriba a abajo las palmas de mis manos, llenándose de sangre a él mismo, sonrío. Plenamente, como hacia años no lo hacía, me volteo a ver y sin más colocó un poco de sangre en mis labios. Todo para posteriormente darme un beso lleno de desesperación, lujuria y pecados, muchos pecados.
- Nos encontramos de nuevo -comenzó a decir entre beso y beso - pero esta vez no tras otras pieles, si no otra sangre, asentí sin ganas de arruinar el maravilloso momento que estábamos viviendo, sin embargo sabía que tenía que hacerlo.
-Amor, estoy muriendo. Lo sabes y ya no hay tiempo que me salve -dije. A continuación sus ojos pasaron por tres fases:
1. Dolor
2. Lastima
3. Amor
- Lo sé corazón pero entonces, ese... Ese será nuestro destino -dijo mientras tomaba el candelabro lleno de sangre y clavaba la parte filosa en su piel; dándole inicio al fin.
Y a esa escena es a la que llegó la policía, Julio y los demás habían desalojado la casa en cuanto escucharon los gritos de Sarah culpando a Mark por todo (antes de que supieran la verdadera historia claro) todos buscaron desesperadamente a la policía de Progreso, que se encontraba totalmente al otro lado de la ciudad. Afortunada o desafortunadamente no llegaron a tiempo y encontraron tres cuerpos sin vida. A excepción de Julio ellos eran completamente ignorantes al hecho de que dos de ellos habían muerto por amor, que habían dejado todo en ese cuarto por salvar a su respectivo amante. No sin antes por supuesto transformarse en almas de un cuento viejo.
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Almas Viejas.
Ciencia FicciónDicen que todos en esta vida tenemos un alma gemela, y nuestra misión en la vida es encontrarla, y si somos afortunados pasar la vida con ellos. Pero yo no creo en eso, no me cabe en la cabeza que tengamos a una persona "destinada" en nuestras vida...
