...sigue soñando

4.8K 201 93
                                        

Mejor deberías de parar de soñar porque ese sueño no se te va a cumplir. Yo jamás me casaría contigo.

- No te recomiendo que me hables así, Jess, no eres nadie sin mí. Si no fueses tú la que me dijeras esas palabras ya te habría llevado a una esquina y hubiese terminado con tu vida ahí mismo.

Me quedé quieta en mi lugar y sentí que se me congeló la sangre. Recuerdo cuando mató fríamente al tipo que trató de violarme en el strippclub, y sé que él es capaz de matarme a mí también.

Permanecí quieta el resto de la recepción de la boda. Muchos se acercaban a nosotros primordialmente a saludarme y a decirle a José que nunca lo habían visto con una chica en eventos formales.

Ya estaba harta que todos vinieran a felicitar a Jose por tenerme y tener que fingir felicidad hacia eso. No podía esconder más mi cara de odio y Jose se dio cuenta de que al próximo que viniera podría matarlo ya que me tomó del brazo por debajo de la mesa y comenzó a apretarlo con demasiada fuerza. Tuve que tratar lo mejor que pude para poder reprimir mis gritos de dolor. Lo miro con odio y él me ve igual pero luego me suelta.

- Voy por un trago - le dije levantándome de la mesa. Ya no soportaba estar más tiempo a su lado.

Escuchaba a todo el mundo gritando algo de unas flores pero no les presté atención. Trataba de taparme el moretón con mi otra mano para que nadie lo viera mientras iba de camino al bar. De momento escuché que todos gritaban. Miré hacia mi lado y vi que muchas mujeres corrían hacia mí. Retrocedí un poco hasta que sentí algo dirigirse a mi cara y lo tomé rápidamente con mis manos para evitar que me golpeara.

La novia tiró el ramo y yo tuve la maldita suerte de atraparlo. Me quede paralizada mirando las flores. Simplemente sentía que el mundo había parado y no podía parar de mirarlas. Luego sentí que alguien me tomó de la cintura y miré hacia su cara sonriente.

- ¡Felicidades Jose! Ya los veo casándose muy pronto - dijo algún chico mientras le tomaba la mano.

- Tremenda esposa que conseguiste - dijo una señora intercambiando miradas entre Jose y yo.

Mierda.

Sentí que Jose apretó más su agarre en mí. Les di a todos una sonrisa falsa. Si no quería que José me hiciese daño tenía que fingir felicidad. Se acercó a mí y comenzó a besarme. Tuve que contener todas las ganar de sentía por empujarlo y golpearlo, pero lo conseguí. Todos aplaudían y silvaban a nuestro alrededor.

- Creo que deberíamos celebrar esto en un lugar más tranquilo y con menos gente - me dijo con voz seductora al oído.

Dejé que me guiara a la salida pero solo porque me quería ir de ese lugar. Quizas una pequeña parte de mi aún lo deseaba, pero que podría saber yo. Una adolescente que con 17 años se enamoró (o lo que sea que haya sentido) de su padre adoptivo, que actualmente no esta segura de qué quiere o a quién quiere, o simplemente quién es realmente. Ni yo misma podía entender mis pensamientos, quizás es complicado describir qué sentía por david o qué siento por José, pero lo único que puedo describir es el odio que me tengo a mí, a Jessie.

No prestaba atención a nada a mi alrededor, solo veía la cara de furia y lujuria unidas en José, pues tampoco sabía qué José deseaba de mí. Yo no elegí vivir así, no se quien soy. Solo necesitaba a alguien a mi lado que me guiara, pero no tengo a nadie.

José me llevó al jardín trasero de aquel lugar, y se sentó en unas sillas que habían.

- No sé como puedo ayudarte, ni como ser mejor para ti. Solo no quiero que te alejes de mí. - yo no sabía como sentirme - No quiero que me temas, porque se que lo haces, quiero que te sientas segura a mi lado.

- ¿Cómo me puedo sentir segura al lado de una persona bipolar y agresiva, que con un impulso puede matarte o matar a alguien?

Él mantuvo ese silencio incómodo que todos odian, lo tomé de la mano y caminamos un rato por el lugar.

- Tú eras o eres todo lo que tengo aquí, no quiero perderte, pero tu manera de ser me asusta y me hace dudar si realmente te conozco, o si simplemente eres como cualquier otro hombre que me desea cuando estoy en la tarima bailando.

- Nunca te vi de esa manera, siempre vi el lado de Jessie que nadie conoció, la dulce chica que es capaz de llevarse toda tu vida con un suspiro.

- José... de verdad no quiero

- Calla, y sabes, no quiero que vuelvas a trabajar en el club...

- No, ¡¿por qué?!

- Escúchame, quiero que vayas y estudies lo que quieras y te vuelvas una profesional y cuando termines vuelvas aquí y esta casa la vuelvas tu hogar e intentemos las cosas desde el principio...

- ¡¿Esto es en serio, José?!

- Si es lo que te hace feliz hazlo.

Pasaron varias semanas y ya estaba lista para irme a estudiar, José logró que me escogieran en una universidad prestigiosa, y ya estaba en el auto con José en el camino hacia la universidad. José durante esas semanas se había vuelto más relajado y yo era básicamente libre, aunque todo el mundo aún seguía pensando que yo era su novia, cosa que ya no me molestaba.

- Jess, ya estamos cerca, queríadecirte que...

- Yo quería darte las gracias a ti, por realmente haber cambiado y haberme ayudado a cumplir mi sueño.

- De nada preciosa, pero si alguna persona te hace daño me avisas y le explotamos la cabeza- dijo y comenzo a reír.

Desde ahí lo que quedaba de camino se volvió un poco nostálgico y al llegar José me ayudo a bajar mis cosas, que realmente era dinero y alguna ropa, y las llevamos a mi cuarto, que próximamente tendría que compartir.

José se despidió, con el abrazo más dulce que nadie me había dado en la vida, dio la vuelta y se fué. Algún día lo volverá a ver. ¿Qué hará con su vida? ¿Qué pasó con David? Son preguntas que no me importaban porque ya sería alguien en la vida.





-Younglove1910

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Aug 10, 2017 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Enamorada de mi padre adoptivo!Donde viven las historias. Descúbrelo ahora