Capítulo 13

4.3K 471 79
                                        


Después de ese momento emotivo y cursi que ambos habían tenido,  subieron al cuarto del pelinaranja para pasar el resto de la tarde juntos, se quedaron viendo una película, la cual sólo vieron por partes, ya que el peliazul atacaba con sus labios los del Omega cada cinco minutos.

Cuando sus padres llegaron, su madre subió a acechar a su hijo para ver cómo se encontraba, cuando estaba a unos pasos del cuarto de Ichigo, notó, por el aroma, que éste no estaba solo pero si muy bien acompañado.

Fue corriendo a su cuarto por una cámara y, en silencio, se adentró al cuarto de su hijo, la imagen con la que se encontró fue demasiada para su corazón de madre que shippeaba a su hijo con Grimmjow. Grimmjow e Ichigo dormían juntos en la cama, Ichigo estaba acostado encima de Grimmjow con su cabeza en el pecho del Alfa y las manos de Grimmjow estaban posadas protectoramente en la cintura del Omega. La diferencia de más de 10 centímetros les favorecía mucho.

Después de tomar varias fotografías, le llamó a su mejor amiga, madre de su ahora yerno, para decirle que tenían que reunirse.

Al día siguiente, cuando Ichigo despertó, sonrió enternecido, disfrutaba el ver a su, ahora novio,— la pregunta había sucedido el día anterior (se lo perdieron)—dormir pacíficamente.

Salió de la cama con trabajo, quitando las manos de Grimmjow de su cadera, para poder ir a darse una ducha rápida para poder bajar a desayunar.

Grimmjow se despertó sintiendo al instante el vacío que Ichigo había dejado, buscó con la mirada a su novio por toda la habitación, para después percatarse de que éste se encontraba en el baño. Así que, con una sonrisa perversa, abrió la puerta del baño, para encontrarse con su novio. Lamentablemente éste había terminado de bañarse y ahora ya contaba con la parte inferior de su ropa.

—Demonios, llegué demasiado tarde.— Gruño, decepcionado por no haberse encontrado con su pareja todavía debajo de la regadera.

—Pantera pervertida.— Recriminó Ichigo.

Grimmjow se acercó al cuerpo del más bajo y posó sus manos en su cintura, pegándolo ligeramente a su cuerpo. Grimmjow debía admitirlo, tenía una obsesión con poner sus manos sobre la pequeña cintura de su Omega. Con la satisfacción de tener a Ichigo sin camisa frente a él, empezó a atacar su cuello con besos, bajando cada vez más, provocando temblores y suspiros al Omega.

Cuando Grimmjow al fin creyó que había soboreado suficiente la piel de su pequeño, se separó de él.

Ichigo volteo para verlo de frente y levanto la vista.

—¿Te quieres dar una ducha?, Puedes usar la ropa que me prestaste la semana pasada, mi mamá la lavó, esta en uno de mis cajones.

—¿Y me vas a prestar tu ropa interior?— Lo pervertido se le notaba desde lejos.

—No, pervertido. Ponte otra vez la que tienes puesta.— Después de decir eso, salió mientras se ponía su playera y volvió para dejarle la muda de ropa a Grimmjow, junto con una toalla.—Puedes dejar tu ropa que te quites en ese cesto, después la lavo y te la devuelvo otro día. Voy a bajar para ver que desayunamos.

Grimmjow asintió y cerró la puerta apenas el otro salió, no sin antes insinuar que se metiera,  de nuevo, a bañarse con él.

Ichigo bajó las escaleras,  entró felizmente a la cocina para después, pararse abruptamente y retroceder unos pasos.

En la sala se encontraban sus dos hermanas sentadas observándole fijamente, su padre estaba junto a ellas con la mirada "severa"—Isshin solo le estaba siguiendo el juego a las mellizas, él sólo estaba un poco sorprendido— y su madre estaba sentada en el sillón de a lado, hablando animadamente por teléfono.

—Así que...— Empezó Yuzu.

—¿Tú y Grimmjow?— Terminó la oración Karin.

Ichigo sonrió divertido, un poquitín nervioso, y asintió.

—Así es. Grimmjow y yo.— Pronunciar esas palabras provocó mucha alegría al Omega.

—¿Cómo sucedió?— Preguntó Yuzu, con un extraño brillo en los ojos.

Ichigo escuchó que su madre decía "Lo siento amiga, luego hablamos, ya bajo uno", para después colgar el teléfono, posando toda su atención en su hijo.

—Ayer, hablamos, nos confesamos y ya.— Resumió Ichigo, no sentía la necesidad de explicarle a sus hermanas todo con lujo de detalles.

—¡No seas así Onii-chan!— Reclamó Yuzu, queriendo saber más detalles.

Ichigo negó con la cabeza, amaba a sus hermanas, y apreciaba que hubieran actuado protectoramente con él. Pero Ichigo era el hermano mayor y a pesar de ser un Omega y ellas dos Alfas Pura Sangre, no se iba a doblegar a decirles todo.

—No les voy a decir más, Yuzu.

Yuzu abrió los ojos sorprendida, y volteo a ver a Karin, buscando apoyo en su hermana melliza, se encontró con que la pelinegra observaba detenidamente a su hermano para luego soltar un suspiro seguido de una sonrisa.

—Felicidades, supongo.

—¿Karin?

—No podemos estar metiéndonos en la vida de Ichi-nii todo el tiempo, Yuzu. Él es nuestro hermano mayor, ya tiene 17 años, es obvio que sabe lo que hace.

—Pero...— Yuzu no continuó, asintió derrotada, su hermana tenía razón.

Ichigo sonrió, para después empezar a caminar de nuevo a la cocina.

—Onii-chan— lo llamó Yuzu.— No te preocupes, mamá y yo ya hicimos el desayuno.

Ichigo le soltó un "gracias" para, ahora si, adentrase a ésta.

Ahí se encontró con que habían preparado huevos con tocino para desayunar y había para tomar chocolate caliente, Ichigo sirvió en dos platos lo de él y de Grimmjow y lo puso en la mesa, mientras sus hermanas veían un programa de un espiritista junto con su padre. Al poco tiempo, bajó Grimmjow, él les dedico un nervioso saludo a los tres que veían la tele.

—Así que...— Empezó Isshin, él cual disfruta molestar a su hijo—¿Tú y mi hijo?

—Viejo— le advirtió Ichigo, tratando  de evitar que empezará a molestar.

—Ven— se levantó y agarró del hombro a Grimmjow. —Vamos a tener una charla.

—¡Mamá!—Ichigo buscó auxilio en su madre.

—Isshin, no puedes ponerte a platicar con él ahorita, después de que desayunen, su madre nos invitó a los tres para pasar la tarde.

—¡¿Ehh!?

—Así es, hijo.— Sonrió su madre.— Rápido, coman.

—Masaki...

—¿Si, cariño?

—¿A mi no me invitó?—Isshin tenia una expresión devastada.

—Eh, no querido.

Al menos Ichigo podía reír de eso.



[Grimmichi] Omegaverse.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora