Cap. 22

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Louis olvidó esa insignificante discusión sobre si Harry estaría o no en el nacimiento del bebé. Harry lo invitó a ir con él, asegurándole que regresarían a tiempo para que el bebé naciera en Londres.

Harry por su parte se veía algo distanciado, se iba temprano y cuando volvía encontraba a Louis dormido, así era mejor no tendría que fingir. Verlo todas las mañanas y noches recostado en la cama, con su mano sobre el abultado vientre le dolía. Le dolía, porque ese hijo no era suyo.

Llegó a dudar de su madre y las pruebas, así que él mismo se encargó de mandar a alguien a seguir a su antiguo empleado y confirmó lo dicho por su madre, en los días siguientes su informante le presentó fotos del hombre entrando a su casa y quedarse ahí por al menos dos horas.

Todo eso lo tenía mal, el haber entregado su corazón a alguien que no se lo merece, el arrepentimiento de haber cambiado por él, por aquel infeliz que lo único que hizo fue engañarlo, darle ilusiones falsas, fingir sentimientos que no tenía hacía él, una parte de él quería que sufriera, que pagará por lo que hizo, otra, perdonarlo, pero ¿Cómo haría eso si lo seguía engañando? así que mejor se quitaba esa idea de la cabeza.

Ya lo decidió, apenas el hijo o hija de Louis naciera le pediría el divorcio, aunque le doliese el alma. Aunque al hacerlo estaba mandando lo que restaba de su corazón al carajo.










(......)







Regresó del chequeo con el médico, éste no fue alentador. Si bien todo el embarazo había transcurrido de manera perfecta, está última visita no.

El doctor le dijo que tendría algunas complicaciones al momento del parto, nada de lo que asustarse, pero que las últimas semanas debía cuidarse mucho más. Preguntó sobre si sería buena idea viajar con Harry a New York, el doctor respondió que sí, pero que no debía agitarse mucho, también que regrese pronto. Algo contradictorio, pero el doctor aseguro que si Louis estaba solo el bebé podría adelantarse, y Louis sentiría una terrible tristeza al no estar junto a su esposo, el embarazo lo había hecho demasiado sensible.

Así que ahí estaban ahora, llegando a la pequeña propiedad que el rizado rento mientras duraba su estadía en el país, Harry dijo que no pasaría de una semana, así que estaba bien. Podría sentir el calor de la ciudad, no hacía frío como en Londres. Si Harry lo llevase a dar una vuelta sería perfecto, pero justo ahora que llegan, Harry tendría que asistir a una junta.

Pasó el día en cama, mirando series, películas y durmiendo a ratos. Ahora con toda la fuerza que logró reunir, preparó algo de comida con los víveres que habían sido comprados antes de llegar a la pequeña residencia.



De regreso a casa donde lo esperaba cierto chico de ojos azules, no podía dejar de pensar en lo que estaba ocurriendo. ¿Cómo Louis hacía para tratarlo como si nada pasará? Con ese cinismo de besarlo, de hablarle lindo cuando se encontraban. Lo engañaba y parecía no tener cargo de conciencia.

El divorcio era más que seguro, claro que tendría que afrontar todas las preguntas de su padre y amigos acerca de la decisión. Su corazón se envenenó. Si Louis fingía, ¿Por qué él no? Con el ojiazul siempre se portaba normal, pero en los otros aspectos de su vida volvió a ser él mismo de antes, tratar mal a la gente, humillarlos, demostrar que él era quien tenía el poder. Su madre le platicó que Des ya tenía todo tramitado para firmar los papales que le otorgaban el poder de la empresa.

No fue difícil para Anne volver a sembrar la ambición en la mente de su hijo, su corazón roto y mente confundida no tomaron precauciones de eso, ahora no sabía cómo hacer para poder obtener todo el dinero sin la necesidad de un hijo de por medio o el estar casado.

Llegó a la residencia alquilada agobiado por tantos conflictos, un olor delicioso llegó a su nariz. Louis cocinando, recordó los primeros meses con el ojiazul, el miedo del mismo, cuando olvidaba despertar temprano, sus llantos cuando lo golpeaba, cuando abusaba de él. Se le formó un nudo en la garganta, tal vez si merecía lo que Louis le hacía, por todo lo que él le hizo. Quiso golpearse en ese mismo instante.

"Preparé la comida" Louis se dejó ver por el pasillo, estaba sonriendo, como siempre.

"Lo noté" le regalo una sonrisa floja.

"¿Mal día?"

"Algo así, unos jodidos empresarios" el otro se acercó y depósito un beso en la mejilla del más alto.

"Tranquilo Hazz, mejor vamos a comer" no le dio la oportunidad de responder, pues lo arrastró con él a la cocina. ¿Cómo lograba actuar normal?

Con los pensamientos de su maltrato a Louis aun rondando por su cabeza, cenaron, la comida estaba exquisita, Louis era buen cocinero.

Después de tomar un baño, se concentró un rato en revisar algunos documentos que tenía pendientes, inversiones, cierre de contratos, socios y un sin número de asuntos que agotaban más su mente.

"¿Harry?" el suave sonido de la voz de Louis, lo sacó de su concentración.

"Uhm"

"¿Me amas?" preguntó desde la cama. Se tensó, su cuerpo empezaba a entrar en calor, su boca se secó.

"Te amo" dijo lo más seguro posible. Aunque no estaba alejado de la realidad.

"Aunque no me creas te he notado algo distante últimamente"

"Por supuesto que no"

"No soy tonto" se levantó de la cama y se dirigió al pequeño escritorio de la habitación.

"No pasa nada de acuerdo, es todo el trabajo de la empresa, me tiene un poco estresado es todo"

"Antes también tenías mucho trabajo y aun así mantenías una sonrisa siempre"

"Ahora tengo más trabajo Lou"

"Está bien, supongo" se quejó. Sin pensarlo el rizado lo tomó de las manos y lo sentó en su regazo.

Lo besó.

Sentimientos encontrados en ese beso, el amor, la ira, la frustración, el dolor, la traición.

Se separaron algo agitados, el rizado tocó el vientre abultado del ojiazul. Le dolió. Lo volvió a besar, esta vez un poco más brusco.

"Hazz" jadeo. El rizado lo besó para callarlo.

"Harry, la cama" el rizado lo cargó y lo depositó en la cama, no podía ponerse sobre él porque su vientre era un impedimento.

"Dormir" mencionó el rizado.

"Te amo"

"Yo a ti" le dejó un beso, para luego recostarse a su lado, con un lío de emociones dentro suyo.


Hope & Faith - LARRY (AU)Stories to obsess over. Discover now