La segunda vez que despertó no tenía Idea de donde estaba. Poco a poco fue reconociendo el lugar. El hospital. Tenía algo conectado a la vena de su brazo, se sentía cansado, confundido.
"Tu hija está muerta"
La realidad lo golpeó en ese instante, empezó a ponerse nervioso, intentó arrancarse los cables del brazo. Desesperado por saber que ocurrió.
"Tranquilo, no pasa nada, todo está bien" una enfermera entró enseguida a la habitación e intentó calmarlo.
"M-mi bebé" su voz quebrada. Miró a la enfermera con pánico.
"Lo lamento mucho" la voz de la enfermera cargada de lastima.
"Pobre chico" pensó.
Lloró.
"Hay querido no llores, aún eres joven podrás tener más hijos" intentó animarlo, más fue en vano.
"Mi bebé, mi hija" la enfermera sintió un nudo en la garganta, ninguna persona merecía pasar por todo eso. Por el dolor de perder un hijo.
"Estas mejor, llevas dos días aquí, mañana podrás regresar a tu casa" fue lo único que pudo decir.
Soltó una risa amarga. Casa. ¿Cuál? Si ahora no tenía ninguna. Aún recordaba lo ocurrido. Dolió más. Harry lo dejó ahí, lo abandonó. Harry pensó que lo engaño.
¿Qué iba a hacer ahora? No tenía nada, estaba en un país que no conocía, sin nadie, sin dinero.
La enfermera lo miró con pena y tristeza, mas no dijo nada y se retiró.
Lloró cuándo la enfermera de retiró, lloro nuevamente por todo, por su hija, por Harry.
Su niña había muerto, él tenía claro que el embarazo era complicado, nunca imaginó cuánto. Ahora lo sabía, ya no la tenía, siquiera la cargó, no la conoció, no vio sus ojos, su nariz sus manitos. Su corazón dolía cada vez más. Quería morir, para que seguir viviendo. Su vida ahora estaba incompleta.
Claro que podría tener más hijos, pero, nunca olvidaría al primero, al que no llegó a conocer. El dolor de perder un hijo es demasiado grande, ningún dolor físico podría compararse con el dolor del corazón, el dolor del alma.
Desde que supo que iba a tener un hijo su vida cambio, siempre imaginaba como seria de grande, anhelaba ver crecer al fruto de su amor junto a Harry, protegerlo de todos, darle lo que a él no le dieron. Una familia.
Reír por cualquier ocurrencia, regañarle porque hizo alguna travesura, bañarle, cambiar su pañal, su ropa, llevarlo a la escuela. Y ahora no podría hacer eso, no tenía nada. Y el vacío en su alma solo fue más profundo.
Las lágrimas que caían de sus ojos eran lágrimas gruesas, llenas de dolor, de esas que piensas que si derramas ya todo el dolor se te quitará, pero no es así, solo es para liberar la impotencia de no poder hacer nada, de no haberlo hecho mejor. Lágrimas que son la prueba clara de lo que tu corazón y alma sienten, de lo que no puedes expresar con palabras, lágrimas que demuestran cuan destrozado estas por dentro.
Sus ojos se fueron cerrando poco a poco, sus lágrimas seguían cayendo con menor intensidad, pero lo hacían dormiría otro momento más gracias al sedante que inyectó la enfermera en el suero. Si no despertase sería lo mejor. Lo que necesitaba.
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Hope & Faith - LARRY (AU)
Fiksi PenggemarHarry Styles a sus 21 años es uno de los empresarios mas poderosos de su ciudad, acostumbrado a tenerlo todo, un mujeriego sin escrúpulos, abusivo y violento. Se empeña en tener en su cama a un joven que vio en la calle y hará todo lo posible para t...
