Capitulo 4: Jake y Ella.

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El sol del medio día se colaba por entre las cortinas. Y Andy y Jessica aún seguían en la cama.
-Andy.- susurró ella.- Vamos, despiertate.
Lo sacudió un poco.
Él se quejó y la atrajo más hacia su cuerpo.
-Quédate conmigo.- le susurró al oído, aun medio dormido.
-¡Andy!- murmuró.
-¿Qué?- se quejó todavía adormilado.
-Shhh, cállate.- Jessica aguzó el oído.
Escuchó la puerta principal cerrarse y risas en la planta baja, después unos pasos en la escalera.
-Andy.- le susurró sacudiéndolo.- Creo que tus padres llegaron.- él la miró un segundo con el ceño fruncido.
-Jess, mis padres no viven aquí. Solo estamos tu y yo. Y a veces los chicos, aunque ¡solo vienen con sus novias, se las tiran y se van!- gritó.
-¡Cállate Andy!- se escuchó a través de la puerta.
Segundos después se oyó un gran portazo.
Jessica miró a Andy y él se encogió de hombros.
-Son Ella y Jake.- le susurró, se acostó de lado e intentó volver a dormir.

Unos minutos después se comenzaron a escuchar gritos y gemidos que venían del otro lado de la puerta. Justo en la otra habitación.
Jessica alzó la vista al techo.
-Esto es muy incomodo.- le susurró a Andy.- Debería...mos ir a la cocina o al jardín o a donde sea.
Andy negó con la cabeza.
-Creeme sera peor si salimos.- se giró, la miró un segundo y luego comenzó a reir.
En pocos segundos Jessica coreó sus carcajadas.
Ella lo miró, frunciedo los labios y conteniendo una nueva oleada de risas.
-Oh Jake sigue, sigue, así... Mmm.- Andy imitó a Ella.
-¿Así? ¿Te gusta? ¿Quieres más?- gimió Jessica, ahora intentando copiar a Jake.
Ambos rieron de nuevo. Mientras se miraban a los ojos.
Escucharon un fuerte grito de Ella y apartaron la mirada el uno del otro, ruborizados y avergonzados. Sobre todo Andy, después del pensamiento que le pasó por la cabeza.
Esperaron un buen rato más a que el concierto de gemidos acabara.
-¿Es que no se cansan?- murmuró mientras se cruzaba de brazos.
Entonces escucharon un gruñido.
-No creo que hayan sido ellos.- dijo Andy mientras miraba a Jessica de reojo.
Se llevó la cobija a la cara.
-Fue mi estómago, tengo hambre. Mucha, mucha hambre.
Andy se levantó y se acercó a la puerta.
-Bueno, estoy casi seguro de que ellos dos ya terminaron.
Jessica se levantó de un salto, abrió la puerta y salió corriendo hacia la cocina.

-Tengo mucha hambre.- se quejó en cuanto Andy entró con paso perezoso a la estancia.
Él bostezó. Tomo un tazón y lo lleno con cereal, después se dirigió al refrigerador y tomó el cartón de leche.
Jessica se quedó mirando como Andy preparaba su cereal, mientras le rugía el estómago.
-¿Es todo lo que vas a comer?- le reprendió.
Andy asintió al tiempo que se llevaba la cuchara a la boca.
Jessica nego con la cabeza, abrió el refrigerador e inspeccionó su contenido.
-¿Que es lo que comen aquí? Me refiero a ¿Cómo y quién cocina?
Andy dejo de masticar un segundo, mirando a Jess, con las mejillas infladas y los labios fruncidos, después tragó y su gesto volvió a la normalidad.
-Bueno... A veces Jake trae comida china.- dijo mientras recorría la estancia con la mirada.
Jessica gruño.
-Y... Ordenamos pizza.- Andy se cruzó de brazos.- Oye, ninguno de nosotros es bueno cocinando, ni siquiera tú que eres mujer.- la señalo acusadoramente con la cuchara.
-En primera eso es machista, en segunda claro que se cocinar.- volvió a abrir la nevera y tomó un par de huevos, sacó un sartén de la alacena y lo puso sobre la estufa.
Se quedó de pie frente a ella.
-Vamos, quiero verte cocinar.- la retó Andy.
-Ah...- se quedó pensativa.
-Ya ves, ni siquiera sabes encender la porquería esa.- pateó la estufa y después se quedó rígido, reprimiendo el grito de dolor que le había causado haber hecho eso.
Jessica chasqueó la lengua.
-Muy bien ¿Que se te ocurre genio?
Andy recobró la compostura, tomó otro tazón, lo llenó con cereal y después con un monton de yogurt de fresa que sacó del refrigerador. Y se lo tendió a Jessica.
Ella arrugó la nariz.
-¿Eso es para... Mí?- se señaló.
-Si no ¿para quién más? Odias el cereal con leche, lo prefieres con yogurt, practicamente es lo mismo, te lo he dicho mil veces, pero eres terca.- la miró con el ceño fruncido, mientras agitaba el plato frente a ella.
Jessica lo tomó. Andy le tendió una cuchara y ella la metió en el cereal y después se la llevó a la boca.
-¡Mierda! ¡Esto es delicioso!
-Es lo mismo que el cereal con leche.- murmuró Andy.
-No, no es igual.- le dijo mientras se llevaba otra gran cucharada a la boca.
-¡Vaya! ¡Eres tú! ¡Estas viva!- dijeron a su espalda.
Jessica se giró aún con la cuchara en la boca y miró al chico que se sentaba en una de las sillas del comedor.
Era notoriamente más bajo que Andy, pero no demasiado, llevaba el cabello negro, largo y despeinado. Y tenía unos ojos, de un bonito color chocolate, que sonreían.
-Nos enteramos de tu... Accidente.- dijo la chica que lo abrazaba por la espalda. Llevaba el cabello castaño obscuro y largo, y en ese momento estaba muy enmarañado, Jess pasó eso por alto, sus ojos eran de un bonito azul y sus labios eran bellos y carnosos.
Jessica se giró a ver a Andy mientras gruñia.
Andy se encogió de hombros.
-Necesitaba a alguien que me ayudará a sacarte de ahí. Seguramente fueron Jeremy y Chris.- dijo intentando culparlos.
-De echo Ashley me contó.- dijo Jake apartando el cabello de su novia, que ahora estaba sentada en su regazo.
-¡Andy!- gritó Jess.
-No se como se enteró.- alzó las manos en señal de confusión.- Jake, ¿como se enteró?
Él se encogió de hombros.
Andy suspiró y se pasó las manos por la cara.
Jess volvió a meterse la cuchara en la boca, con el ceño fruncido pero aún así disfrutando de su desayuno improvisado.
-Por cierto no tuve ningún accidente.- dijo con la boca llena.
Jake arqueó ambas cejas y miró a Andy.
-Amnesia postraumática.- dijo sin darle importancia.
Jessica gruñó.
-Cariño, tenemos que irnos.- dijo Ella, después besó a Jake y se levantó.- Jeremy y Sammi nos esperan.
-Claro, vengan, follen y vayanse.- dijo Andy.- Algún día nosotros les haremos eso.
Jake soltó una carcajada, Ella se quedó mirando a Jessica, ella se atragantó con el cereal y Andy, cayendo en la cuenta de lo que dijo se puso rojo como un tomate.
-No me refería a... Yo quería decir que... ¡Ah olvidalo Jake!- se cruzó de brazos y le dio la espalda.
-Claro, lo que digas Andy, bueno -se levantó- nosotros nos vamos, cobren su venganza y hagan lo que debían de hacer varios años atrás.
Jess enrojeció mientras miraba de reojo a Andy, quien tambien se había sonrojado.
Después de eso él y su novia salieron por la puerta principal, dejandolos solos y en un ambiente demasiado tenso.

Lost It AllDonde viven las historias. Descúbrelo ahora