Quizá al despedirse no nos marchamos completos del todo.
Yo me llevo en mi todo lo que me has dado
tus sonrisas y palabras, sobretodo tus actos, me llevo tus caricias en el pelo, tu olor de cada día y tu cariño, me lo guardo todo, todo lo que me has querido dar.
Tú te llevas en ti todo lo que te he dado
mis risas y miradas fugitivas, mi preocupación, dudas y llantos, mi tristeza y cariño, -tus- mis sonrisas, te lo quedas todo, todo lo que me has dejado darte.
Y quizá no nos marchemos completos de uno mismo sino completos con partes de otro.
Quizá.
ESTÁS LEYENDO
Palabras al viento.
CasualeCuando mis pensamientos se han cansado de oirse a sí mismos, vienen aquí.
