Capítulo 5

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Liana y yo corrimos en cunclillas a las duchas y nos escondimos en una de estas.

- ¿te enteraste del rumor de hoy?- habló una chica y al parecer no estaba sola.

-si y créeme que esa chica es una mentirosa- se escuchó el chillido de un locker abriendose- Noah no tiene nada pequeño- los ojos de liana de abrieron como platos.

-espera- habló la otra chica- ¿tu te acos...

Fue interrumpida por un "shh" de la otra chica.

-nadie puede enterarse- fue lo último que dijo luego de cerrar el locker, también fue lo último que escuchamos.

En silencio salimos de las duchas y le dimos un rápido y silencioso recorrido a los vestidores para verificar que estábamos solas y así fue. Revisé la hora y en cinco minutos entrarían las chicas nuevamente a los vestidores, así que no teníamos mucho tiempo.

Volvimos nuevamente al locker de Mackenzie y entre sus cosas estaba lo que queríamos, su shampoo. Destapamos el tinte y lo vertimos en el shampoo. Para ser sincera el verde que escogió liana era perfecto, era feo.

- ¿por qué nadie debía enterarse de que ellos se acostaron?- preguntó liana, pero al no saber la respuesta me encogí de hombros.

Tampoco era algo que me interesaba.

Batí el shampoo rápidamente y limpié cualquier evidencia que levantara sospechas.

Salimos de los vestidores y recordamos que llevábamos ocho minutos de retraso.

- te veo en la cafetería- me dijo antes de salir corriendo por los pasillos hasta su salón.

Yo tomé el pasillo contrario por el que liana corrió y empecé a pensar en la excusa que le daría a al profesor tras mi retraso. Quizás podría decirle que estaba en enfermería...eso sería fácil de creer, ya que el estaba cerca el día en el que me desmayé.

Una vez en el pasillo principal me detuve al divisar a Noah en su locker sacando un libro y créanme no tardó en darse cuenta de mi presencia.

Hora de aclararle las cosas.

Empecé a caminar hacía él porque este era el momento indicado debido a que no había nadie, pero cuando me iba acercando pude notar su mirada asesina...en sí, su rostro enfurecido y enseguida los nervios me atacaron, así que me di la vuelta para irme por otro lado.

Cobarde.

Por todo el pasillo se escuchó el fuerte golpe que le dió al locker al cerrarlo y pudé sentir sus pasos detrás de mí. Miré rápidamente sobre mi hombro y confirmé que venía detrás de mí, así que empecé apresurar mis pasos.

Por un momento había olvidado que hoy veíamos una clases juntos de dos horas y media: química.

-Eva- pronunció mi nombre en forma de advertencia.

No, no pensaba detenerme hasta llegar al aula sana y salva a la vista del profesor Morris.

Al cruzar uno de los pasillos noté que estaba a unos dos metros de mí y antes de poder correr me tomó fuertemente de la muñeca voltenadome bruscamente hacía él y frenandome por completo. Intenté liberar mi muñeca de su agarré pero se me hizo imposible y no dudaba en que me dejaría marcas.

-¿por qué?- sus cejas estaban fruncidas y su mandíbula apretada.

Era obvio a que se refería.

- No tuve nada que ver, lo juro- mi voz sonó temblorosa y si, tenía miedo.

Créanme, un chico con ojos oscuros, cabello negro azabache y enojado que siempre viste de colores oscuros, tiene un cuerpo muy bien definido (nada exagerado) y mide alrededor del metro ochenta causa miedo, mucho miedo...

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⏰ Última actualización: Dec 06, 2018 ⏰

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