• Capítulo: 5 •

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Caitlin se detuvo en seco al oir esa voz. Estaba tan sumida en sus pensamientos que no se había dado cuenta de que se estaba alejando demasiado del bar y ahora estaba en una calle oscura sin nadie a la vista aparte de ese hombre que estaba claramente borracho y no parecía tener muy buenas intenciones.

- Yo... solo estoy esperando a que mi amigo salga y me acompañe a casa. No...-Intentó explicar Caitlin pero entre el alcohol y lo nerviosa que estaba casi no se le entendió nada-.

Ese hombre se acercó a ella e intentó acariciarle el pelo pero Caitlin retrocedió para que no pudiese alcanzarla. Lo malo fue que, al hacer eso, se pegó a la pared de modo que ya no tenia donde huir -Es una pena que ese amigo tuyo te haya dejado sola pero ya que estás aquí vamos a aprovecharlo-.

Caitlin iba a gritar para pedir ayuda a quien fuese pero ese hombre fue más rápido que ella y le tapó la boca con una mano, evitando que pudiese hacer cualquier ruido coherente.

Dios mio, luchando frenéticamente por liberarse, mientras las lagrimas le inundaban los ojos.

- ¡¡SUÉLTALA IMBÉSIL!! -De repente Jack estaba a su lado y le dio un puñetazo a ese hombre, tirándolo al suelo, tras lo cual empezó a darle patadas en el estomago con una furia animal-.

Caitlin contemplaba la escena en shock -Jack-.

Al oír que Caitlin mencionaba su nombre, Jack fue hacia ella y le cogió la cara con las manos - ¿Estás bien? ¿Te ha hecho daño?-.

Caitlin negó con la cabeza -Por favor vayámonos-.

Jack asintió pero antes se giró una ultima vez hacía el hombre que en esos momentos intentaba sin mucho éxito ponerse en pie -Si vuelvo a verte cerca de mi novia te matare-.

Tras decir eso cogió a Caitlin de un brazo y la guió hacia el bloque de pisos donde vivía.

- ¿Donde me llevas?-Preguntó Caitlin con un hilo de voz al darse cuenta de que no volvían al coche-.

- A mi casa. No pienso dejarte sola esta noche-Caitlin quiso protestar pero aun estaba traumada por lo que acababa de ocurrir y no tenia fuerzas-.

Una vez en su apartamento Jake la guió hasta el sofá y le dio un vaso de agua -¿Estás mejor?-.

- Si, muchas gracias por salvarme. No quiero ni pensar en lo que habría pasado si no llegas a aparecer-.

- No te preocupes. No pienso permitir que jamás nadie te haga daño -Aseguró Jack limpiando las lagrimas que se habían empezado a formar en sus ojos-.

Caitlin se mordió el labio -Antes has dicho que soy tu novia-.

Jack sonrió -Espero que no me haya precipitado al decirlo-.

- No. Me encantaría ser tu novia-.

Esa noche ambos durmieron en la cama de Jack, abrazados. Caitlin sin embargo tardó mucho en conciliar el sueño. No dejaba de pensar en la mirada furiosa que tenia Jack mientras golpeaba sin piedad a ese hombre.

No querría admitirlo pero lo cierto era que la había asustado.

Flash, La Tercera TierraHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora