CAPITULO 7

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Despues de el encuentro con Dylan Scott, mensajero de Isis, Hermione y yo nos dirigimos hacia la Sala Comun de Gryffindor, platicando sobre distintos temas.

-A ver...si no he entendido bien, fyiste con Viktor Krum para darle celos a Ron y te terminaste enfadando con el.- madre mia, eso del amor era tan confuso...¿Por que se complican tanto la vida?

-Mas o menos.- Hermione tenia las mejillas un poco rojas.

-¿Estas bien? Tienes las mejillas rojas.- las mejillas de Hermione adquirieron un tono mas profundo de rojo.

-Dentro de 2 minutos, esperame en la sala comun. Ahora toca Transformaciones.- Hermione despareció en su cuarto, dejandome liada y confundida.

*¿Que le pasará?*

Pense detenidamente en ello, mientras cruzaba la puerta de mi cuarto, sintiendo el chakra puro que emanaba el cuarto.

Pensaba, pensaba, volvia a pensar. No entendia nada.

Agarré el libro de Transformaciones, mientras dejaba el libro de DCAO olvidado en algun lado del cuarto. Ni me moleste en ver donde lo dejaba. Solo lo tiré y ya.

-Espero que no sea costumbre aqui, en Hogwarts, lo de solo hacer teoría.

-¿A caso es costumbre solo hacer teoría? Si es así, mejor me vuelvo a Noruega.- susurré, a proposito, para que Hermione me oiera.

-No, normalmente hacemos todo practica.- Hermione parecia tan confundida como yo, respeto a DCAO.

Hermione, de todas formas, siguió hablando conmigo sobre lo estricta que era McGonagall, y que no me espantara por su rigurosidad.

*Habiendo trabajado con Moody, creo que nadie lo puede superar en rigurosidad*

-Buenos días, alumnos.- McGonagall apareció en el aula, con su varita en mano, su expresión facial no cambiaba respecto a la primera vez que la vi.

Seriedad total.

Yo, como el DCAO, saqué mi libro teorico, ganandome una mirada extrañada de McGonagall.

-¿Por que saca el libro, señorita Shade?- ¿a caso no lo teniamos que hacer?

-No lo se. Me imagine que seria como en DCAO, todo teórico.- parecia que a McGonagall le cogería un ataque al corazón.

-Guarde el libro. En mis clases, la mayoria es practica, como en la mayoria de clases.- McGonagall tenia un semblante ofendido.

Quiza le ofendia que la comparar con Umbridge, aunque todo el mundo se habría ofendido si los compararas con Umbridge.

-Hoy volveremos a hablar sobre los animagos.- ¿Animagos? ¿Que era eso?-¿Quien se acuerda de lo que son los animagos?- la mano de Hermione fue la primera en levantarse.

-Los animagos son magos con la habilidad de transformarse en animales, aunque siguen teniendo mente de humanos.- ¿Que? ¡Son los Juubis, en la Academia de Noruega! ¡Yo era Juubi!

-En Noruega, se llaman Juubis- hize una pequeña aportación a la clase.

-Bien, gracias por la aportación, señorita Shade. Hay muy pocos animagos, o Juubis, yo soy una de ellos.- McGonagall adoptó la forma de un gato salvaje.

-¿A parte de usted, hay otros animagos?- preguntó una chica, con aspecto curioso, de Ravanclaw, quien parecia loca.

-Justo aqui creo que no...- levanté la mano antes de que McGonagall terminara.

-Yo soy Juubi.- Hermione me miró con una mezcla de emoción y sorpresa, al igual que la mayoria.

-Muestranos tu forma.- me ordeno McGonagall. Yo me levanté de donde estaba y, en seguida, me convertí a mi misma en un colibrí, muy pequeño.

-Es un colibrí.- exclamó Ron, unos cuantos bancos mas adelante que yo.

-¡Hay otro pajaro, pero no es colibrí!- señalo Hermione, apuntando hacia una Nocturna.

Esa Nocturna...era un ser de Isis. Dylan.

Volé hacia Dylan, quien hizo una especie de...salutacion, por asi decirlo, y ambos nos transformamos en personas, cuando llegamos al suelo. 

Dylan tenía sus manos en mi espalda justo encima de mis hombros, como si me quisiera proteger de algo. Pero ahí no había nada...¡SAETA!

Rapidamente, Dylan se puso a mi lado, me cogió de la mano e hizo una reverencia, llevandoseme por delante, haciendo que esquivaramos ambos esa Saeta, seguramente envenenada, que podria haber llegado a ser mortal.

-Se lo tenían preparado...- Hermione me miró con una afable sonrisa.

-Bueno...pensamos en hacer este numero. En realidad, Dylan y yo nos conocemos de Noruega. El fue un chico que hizo un intercambio desde Canada a nuestra escuela.- me inventé, recordando que la versión de Dylan era que el era originario de Canada.

-Me alegro por ustedes dos.- Harry pasó, a mi lado, con aspecto enojado. ¿Por que está así? ¿Que le pasa?

-Harry ultimamente está muy extraño. Desde que tuvo el castigo con Umbridge, hace constantes muecas, y gestos raros.- nos comentó Ron, con preocupación en su voz.

-Voy a ver que esta pasando, aquí. Me preocupa vuestro amigo.- no iba a decir que Harry era mi amigo, por que no tenía amigos, yo. Solo a mis hermanas, una de las cuales está encerrada por Voldemort.

Joo...te salvaré, lo juro por Shikon, el diós del universo.

-Sello del camaleón.- realizé una posición de manos concreta, un poco mas compleja y con necesidad de elasticidad, y me volví totalmente invisible.

Fui hacia el despacho de Umbridge, con cuidado de no chocar contra nada ni nadie en el proceso, ya que no era tangible, y las personas podían notar que estaba ahí, y travesé la puerta del despacho de esa Chicle a punto de estallar.

¡AAAARRHHHGGGGGGG! ¡QUE TRAUMAAAAAA!

Nunca en mi vida había visto tanto rosa ni tantos gatos juntos. Creo que tendré pesadillas...

En el centro del despacho, Umbridge estaba, con una taza de té, sonriendo, complaciente, mientras unos chicos, de mi casa, estaban escribiendo con una pluma unas frases en un papel.

Para saber el contenido del papel, no dude en acercarme un poco mas a ver que estaban haciendo, y casi me da un ataque.

¡ERAN PLUMAS SANGRIENTAS! ¡ESTABAN ESCRIBIENDO CON SU PROPIA SANGRE!

*Esa mujer está completamente loca, es una desquiciada, una maniatica de los gatos, una sinverguenza, una manipuladora, una canibala, una...una...no se cual adjetivo mas usar para definir a tan horrenda y espantosa persona*

-*Tenemos que parar esto, YA*- mi consciencia tomó partido en esta situación. Cuando mi consciencia acutaba, en alguna situación, quería decir que estaba en momentos desesperados.

*¿Y como lo hacemos, genia? Si uso mis "dones", todo el mundo sabrá quien soy, y no habré podido lograr nada* respondí sarcasticamente a mi consciencia.

-*No hace falta que sean tus poderes, los que sean usados. Si ella no enseña Defensa Contra Artes Oscuras, alguien lo tendrá que hacer.*- mi consciencia es absolutamente espectacular.

*Solo me falta encontrar a una persona, que no sea yo, con los conocimientos suficientes para hacerlo*

-*No puedo creer que me haya tocado ser tu consciencia. Te creía mas lista. Harry Potter. Ni las indirectas entiendes, que desastre de medium. Contigo, nos vamos todos al garete.*-

*Gracias por tus amables palabras, consciencia de mierda. Si pudiera, me buscaría una mejor, pero, como no puedo, tendré que conformarme con una que viene y va.*

Ahora, a convencer a Potter de que haga clases de DCAO. Y a reunir y convencer a gente de las demas casas (menos Slytherin, que se van a chivar) que se unan a las clases.


El Grito (Draco Malfoy)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora