Lucy Heartfilia es una chica que en su pasado era criticada por su apariencia, vivía en Magnolia, Fiore; e iba al instituto de Fairy Tail, pero tuvo que mudarse a otro continente, el imperio Alvarez. Años después llega completamente cambiada, es una...
Lucy encendió el televisor esperando encontrar algo bueno para entretenerse. Pero repentinamente la apagó al leer el repugnante nombre de ese hombre. Natsu Dragneel. Sólo pensarlo le daba mal sabor de boca. Miró el techo con una expresión vacía. Buscando en lo profundo de sus recuerdos, buscando como torturarse así misma. Porque después de todo, Lucy era una persona rencorosa que no podía esperar a vengarse. Sabía que lo que haría no estaría nada bien, pero quería que esa gente supiera lo que era sufrir. Quería que supieran lo que había vivido todos esos años. Quería que supieran la opresión que tuvo que soportar. No podía esperar y disfrutar con gozo las caras que pondrían.
Y entre sus pensamientos macabros y morbosos, sus ojos se cerraron, dejándola dormir por fin.
[...]
Como siempre, amaneció en perfecto estado. Se vio al espejo, y se sintió orgulloso de ser quien estaba allí. Un hombre reluciente y hermoso.
Tomó su desayuno y se apresuró a salir de su apartamento con sus maletas, para dirigirse al aeropuerto.
Esperó pacientemente dos horas hasta que pudo subir al avión con destino a Magnolia. Por fin regresaría a casa.
[...]
Caminó por las calles hasta encontrar un pequeño supermercado para poder comprar comida para esa noche. ¿Y qué mejor que fideos instantáneos? No era lo más sano, pero por lo menos lo disfrutaría.
Salió de allí con unas cuantas bolsas repletas de comida que la ayudarían más o menos por dos semanas.
Al salir se topó con una mujer indigente. Estuvo a punto de dejarle el dinero que le quedaba, cuando se dio cuenta de que ésta tenía un peculiar cabello blanco, y para colmo, unos profundos e inconfundibles ojos azules.
Sonrió de forma cínica, y aún sabiendo quién era, le dejo su dinero. ¿Quién diría que Lissanna Strauss estaría en bancarrota? No tenía por qué vengarse ya tenía lo que merecía, así que Lissanna podía salir de su lista. Seguro debía saber lo que debe ser despreciado por estar en las calles. Lo que era ser una burla hacia otras personas.
Siguió caminando, hasta llegar a el centro de la ciudad, donde una multitud de gente rodeaba la calle. Todos tenían teléfonos en mano, o cámaras fotográficas. Estaba rodeado de periodistas, entonces supo lo que ocurría.
Natsu había llegado.
[...]
Se sentó en el sofá. Estaba agotado y moría de aburrimiento, lo único que le quedaba era la televisión. La encendió para encontrarse con su propio rostro plasmado en la pantalla.
Suspiró agotado y la apagó para arrojar el control lejos. Revisó sus mensajes, encontrándose con uno en especial. Juvia.
Se desplomó sobre la cama, imaginando que Juvia quería lo que estaba pensando. Pero él no quería. No quería cuando no sentía absolutamente nada.
Quería salir a la calle y caminar por la ciudad, a la par de una persona común y corriente. No quería cámaras persiguiéndolo, y forzar sonrisas vacías y carentes de felicidad.
Sólo quería ser libre.
[...]
Se miró al espejo repetidas veces, asegurándose de estar bonita. Lo que el estar aburrido la hacía hacer era increíble. Tenía ganas de divertirse, por lo menos una noche.
Se marchó caminando, a pasos lentos queriendo deslumbrar a la gente con su belleza. Después de todo, así era Juvia. Presuntuosa, engreída y vanidosa.
Si Natsu no le prestaba atención, buscaría otra persona que si lo hiciera. Iba tan concentrada en su celular que no se dio cuenta de que tropezó con alguien.
-¿Podrías dejar de mirar tu celular por un momento? -una voz gruesa y ronca le habló desde arriba y ella levantó la vista, furiosa e indignada.
-¡Tú deberías fijarte! -gritó frustrada. Luego, notó que aquel hombre poseía una belleza inigualable, o que incluso se veía mejor que Natsu. El cabello de color azabache, los ojos negros y penetrantes. De alguna manera ya sentía un poco de calor-. Lo siento.
Murmuró a lo lejos al ver que el desconocido se alejaba.
Se levantó con cuidado y sacudió su costosa ropa de diseñador. Siguió caminando hasta perderse entre las calles y por fin llegar a un club nocturno.
Entró y miró. Nadie la convencía. Se veían demasiado simples o era que sólo tenía a el hombre de cabello azabache en su cabeza. Suspiró frustrada y decidió que lo mejor era volver a casa por esa noche.
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When regresó después de 84 años :v PROBLEMAS es lo único que puedo decir. Esperó poder actualizar más seguido :) Voten el capítulo si les gusto (? Y esperen más capítulos (kofkofnolohagankofkof)